Capitulo 13

Mi cuerpo se pone rígido en su pose, inclinado sobre las flores, con su boca persistente todavía en mi oído. Si yo puedo escuchar mi corazón desbocado, seguramente él también!

¿Cómo diablos él hizo…? Pero ya lo sé – ¡maldito acosador!

“Uhm… No estoy segura de lo que quieres decir” ¡Negación, negación, negación! Mi diosa interna grita con un pánico salvaje, pero ya los fragmentos de mi esperanza débil se derrumban a mí alrededor.

El calor de su agarre firme sobre mis hombros se conecta con mis entrañas cuando me voltea para mirarlo. Su engreída y picara sonrisa se desliza aun mas a través de su boca deliciosa, confirmando mi peor temor. Una ceja curiosa y la cabeza inclinada me están dando una segunda oportunidad de replicar la pregunta a la cual, claramente él sabe la respuesta.

Él quiere que lo diga en voz alta; quiere martillar sobre la herida.

¡Urrrg! ¡Bastardo!

“Si, me envié flores a mí misma” Me estiro a mi altura y cuadro mis hombros. Aun tengo que mirar hacia arriba a su alta figura, pero encuentro su mirada con mi mirada de acero. Nada más, que momentos como este hace que me sienta desafiante, y hambrientamente acepto la ira, será mi única salvación.

La inspiración llega y me lanzo ante la oportunidad de cambiar las cosas, quitándome del centro de foco. “¿Cómo lo supiste?” Lanzo un tono mordaz.

Una mirada abatida sustituye la de suficiencia. “Le dije a Welch que echara un vistazo; la transacción de la tarjeta de crédito estaba a tu nombre” Su boca se curva en una línea desdeñosa mientras encoge los hombros – como si fuera la cosa más normal en el mundo, que tu jefe de seguridad haga un seguimiento de los regalos florales de tu ex.

Te lo dije – es mi subconsciente y ahora me arrepiento profundamente de no escucharla. ¡A veces soy tan tonta!

“¡No puedo creer que hicieras eso! ¡Eso es invasión a mi privacidad!” ¡Ten cuidado, no presiones demasiado fuerte!

“No hagas como si estuvieras sorprendida” Su tono es defensivo y acusatorio, gris oscuro, estallando, al borde de la ira. “Tú me conoces lo suficiente bien como para saber que voy a investigar hasta la mierda de alguien que muestre interés por ti. Además, como iba a saber quién te enviaba las flores – si tú en realidad las enviaste” Me da una mirada mordaz y hace hincapié en las palabras estirando las silabas, “¿No es un loco acosador?”

Mi temperamento llega hasta el techo. “Entonces, ¿Qué vas hacer con el loco acosador que me envió estas flores?” Estoy alarmantemente cerca de gritar mientras apunto agresivamente con mi brazo, en la dirección del arreglo florar que está en la habitación.

Se ve un poco sorprendido por mi arrebato, así que trata de razonar conmigo. “Solo me preocupo por ti Ana” Desliza su mano por el cabello.

Por un momento pienso que este será el fin de nuestra conversación y empiezo a dejar drenar mi ira, pero me sorprende y cambia el rumbo de nuevo. Observo con impotencia mientras su comportamiento cambia de nuevo a colérico.

¡Oh-Oh!

“¿Qué estabas intentando probar Ana?” esta respirando más rápido y está apretando repetidamente ambas manos, abierto y cerrado. “Que los tenias a ellos haciendo fila por ti, que tu no me necesitabas?” su voz es suave, como la mantequilla, apenas manteniendo una capa sobre su rabia latente.

¡Oh, mierda! Mi corazón se derrite y cae en mis zapatos mientras me doy cuenta que incluso en este momento, su auto desprecio no le está permitiendo ver lo obvio. La Ana 2.0 va a tener que salir con todo.

“¡Estaba tratando de darte celos a ti… a ti…!” Le grito. Las lágrimas de frustración siguen poco después y queman por su camino caliente en mi rostro mientras lo golpeo en su pecho con mis puños.

Mercurial como siempre, él se desase de la rabia, y una sonrisa irónica se remolca en sus labios. “Oh nena,” suspira. Una mano ha capturado mis muñecas y las sostiene inmóviles, contra él. Con la otra, pasa su dedo pulgar por mi mejilla, secando las lagrimas. “Tú sabes que no necesito ninguna ayuda en ese departamento, especialmente cuando se trata de ti” sus dedos se deslizan por mi cabello, detrás de mi oreja y yo me apoyo en su palma abierta.

Estamos atrapados en nuestra burbuja – una vez más, mi deseo a flor de piel y enlazándose en respuesta a su llamado, humeante apreciación.

“Tú no vas a estar toda – ‘tómame ahora, tómame ahora’ – cuando sea mi turno de confesar” el susurro se ha convertido en una mirada seductora de sus ojos grises, brillando con humor.

¿Qué demonios?

Estoy tan sorprendida por una oportunidad más – ahora fuera de su alcance, más su provocación descarada, tuerzo mis muñecas para liberarlas de su agarre y lo empujo lejos de mi.

“¿Confesarte de qué?” exasperación e incredulidad le prestan un tono nervioso a mi voz, que no llego a controlar a pesar de que quiero hacerlo desesperadamente.

¿Cómo es que él siempre parece no estar afectado?

Su máscara seria aparece y las persianas de bloqueo vuelven a su lugar, manteniéndome a mí y al mundo a raya. Sostiene ambas palmas en un gesto de rendición. “Ven, vamos a desayunar algo. Podemos hablar de ello más tarde”

Lanzo mis manos al cielo. “¡Por supuesto!” Mi chiste sarcástico se gana una mirada de cromo. Solo él iba a sacar a relucir la comida en un momento como este. ¿Cómo se supone que voy a comer con una “discusión” que se avecina? Sacudo mi cabeza y voy en un estruendo a buscar a Chris, dejando a un Christian perplejo atrás.

¡Él y sus malditos problemas con la comida!

Me toma al menos cinco minutos para convencer a Chris de que salga de su nueva habitación, el atractivo de los alimentos finalmente gana ante la atracción de sus nuevos juguetes. Lo levanto sobre mi cadera y dejo que su parloteo emocionado me calme y distraiga mientras caminamos hacia la cocina.

Christian ha llenado la barra de desayuno con todo lo imaginable del desayuno que puedas pensar. Me esfuerzo para suprimir mi sonrisa amenazadora, es tan parecida a la primera mañana en el Heathman. Ah, los días felices…

Afortunadamente el rostro ansioso y feliz de Chris, y balbuceo inconsciente calienta el ambiente fresco entre Christian y yo. Me las arreglo para picar algunas cosas sin que mi estomago incomodo, proteste demasiado.

Christian ha seleccionado algo cautivadoramente lento en el iPod y me está ayudando a moldearme dentro de un estado de ánimo más ligero. La canción es un remake de un éxito viejo de Abba, pero esta versión es mucho más lenta. La voz entrecortada de la artista femenina tiene una cualidad de sueño que hace la canción sexy: “Gimme, gimme, gimme, a man after midnight…” (“Dame, dame, dame, un hombre después de la medianoche…”)

 

¡Si por favor!

 

LINK 05 Gimme Gimme – Damhnait Doyle XXXX

 

“¿Ana? … ¿Anaaa?”

 

Mi visión se evapora y en su lugar estoy viendo la mano de Christian moviéndose como si fuera un limpiaparabrisas en frente de mí. No hay nada que pueda hacer para ocultar mi mortificación mientras el rojizo de mi rubor se quema para que él lo vea. Me retuerzo en mi asiento a sabiendas que él está viendo y sabiendo.

 

¡Realmente necesito mantener bajo control estas hormonas! Tal vez pueda colarme en la sala roja de juegos esta noche y seleccionar una compañía operada por baterías a la hora de acostarme.

 

Me aclaro la garganta, “lo siento, solo uhm… pensando en algo” pestañeo rápidamente y bajo la mirada a mi plato – teniendo un interés renovado en mi comida.

 

Christian me lanza una sonrisa lujuriosa, “Apuesto que si”

 

Solo por una vez me gustaría que mi cuerpo no me traicionara por completo.

 

“En fin, estaba diciendo que me gustaría pedirle al Dr. Shawn que viniera mañana en lugar del domingo, eso nos dará la tarde libre para salir a navegar”

 

“¡Sabía que íbamos a ir!” Chris recompensa a Christian con una sonrisa de niño que derrite las capas polares de hielo y Christian destella su sonrisa en respuesta.

 

“Si estás seguro de que es seguro ir” murmuro en voz baja, aun molesta conmigo misma y con él – por conocerme tan íntimamente.

 

Su expresión arrogante se cruza con la mía, y yo la dejo caer, sabiendo que aun estoy confundida y buscando una pelea. Se la atribuyo a la grave falta de satisfacción sexual – gracias al Sr. Grey y sus señales mezcladas!

 

“Eso está bien”. El pensar en el Dr. Shawn y Christian juntos ilumina mi punto de vista, estoy curiosa por ver la reacción de Christian ante el buen doc.

 

Christian empieza a recoger los platos. “Es bueno que este viendo a Chris, él es excepcional en su campo. ¿Sabías que estaba en Médicos Sin Fronteras hasta comienzo de este año? Escribió todos sus libros mientras estaba trabajando bajo condiciones crudas en algunos de los peores países del tercer mundo – El Congo, Darfur, Haití.”

 

¿Médicos sin Fronteras? Las piezas del rompecabezas caen en su lugar. Es por eso que luce como un hombre de las cavernas Neanderthal en todas sus fotos. También explica los lentes tan horribles; no me puedo imaginar que la solución para los lentes de contacto este en la lista de tus prioridades entre las emergencias de un hospital de campaña.

 

Es muy raro ver a Christian elogiando a alguien, pero puedo ver que él lo ve como una alma gemela. Su filantropía y la participación en la hambruna de regiones asoladas, le da un terreno en común con el doc.

 

“No, no lo sabía. Eso es increíble” Estoy realmente impresionada, más aún porque el Dr. Shawn nunca lo menciono para impresionarme.

 

“¿Qué es un país del tercer mundo?” Chris le pregunta a Christian mientras moja lo último de su panqueque en una piscina de jarabe de miel en su plato.

 

Christian y yo intercambiamos miradas divertidas y Christian procede a decirle en detalle lo que es un país del tercer mundo. Tengo que reprimir una sonrisa porque los ojos de mi niño de cuatro años se ponen vidriosos ante la sobrecarga de información, pero afortunadamente él es demasiado educado para interrumpir. Christian va a tener que aprender a ser un poco más conciso con sus explicaciones.

 

No le toma mucho tiempo a Christian en darse cuenta que ha perdido su audiencia y se voltea hacia mí. Tengo mis labios presionados juntos para evitar reírme a carcajadas y hace que Christian me devuelva la sonrisa. “¿Es demasiado?”

 

Levanto mi mano y hago un gesto que explica muy pequeño con mi pulgar y dedo índice, solo a la mitad de una pulgada de distancia, “un poco”. Lo está intentando tan duro, es entrañable.

 

Sacude su cabeza, divertido. “Gracias por decírmelo” se inclina hacia adelante en el mostrador, descansando sobre ambos antebrazos.

 

Peculiarmente, formo un ceño con una sola ceja “Sarcasmo, ¿de ti?” No estás dando un muy buen ejemplo para nuestro hi…” Me detengo justo a tiempo y escucho como suelta su aliento. Él apunta ojos preocupados a Chris, luego de vuelta a mí, aliviado de que al parecer no escucho.

 

Ambos descansamos y exhalamos. Vamos a tener que decirle pronto, no veo ningún sentido en esperar. Estaba esperando discutir los detalles con Christian, pero en realidad, ¿Qué hay que hablar? Deberíamos simplemente decirle. Ya les he robado mucho tiempo a ellos.

 

Las facciones de Christian están pintadas con pesar, emoción, deseo y miedo cuando levanta la mirada para encontrar mis ojos y me doy cuenta que está desesperado por decirle, para finalmente tejer los lazos que los van a unir por siempre como padre e hijo. La fuerza de mi arrepentimiento tritura hasta lo último de mis reservas e ilumino mi rostro con una sonrisa brillante, diciéndole que sí.

 

Su sonrisa en respuesta es de agradecimiento y espectacular; solo sirve para que el amor que tengo por él queme más profundo.

 

Me deslizo de mi silla de la barra de desayuno y tomo asiento justo en frente de Chris. Él está asegurado en su silla alta así que estamos cara-a-cara. Christian se pone al otro lado de Chris, ambos tenemos dibujadas sonrisas tranquilizadoras en un esfuerzo tácito para suavizar el golpe potencial.

 

Gentilmente encajo mis dedos con los suyos, muy consciente de su confianza, su pequeña mano en la mía y mi corazón susurra una oración silenciosa: por favor no dejes que rompa su espíritu frágil.

 

“Bebe, tengo un secreto que contarte” Espero que él se emocione ante la mención de un secreto, pero incluso a los cuatro años, él detecta el cambio sutil en mi estado de ánimo. Esos ojos azules, como los míos, me ven expectantes, sin imaginar por un momento lo profundo de la historia a la que me dirijo en este momento.

 

Al otro lado del mostrador Christian se acerca y agarra mi mano libre en la suya. Su fuerza tranquilizadora estimulándome mientras siento el rose familiar de su pulgar sobre mi piel.

 

Trago el nudo empalagoso en mi garganta, “¿Recuerdas cuando nos dieron todas esas cosas bonitas el otro día, y tu pensaste que eran de parte de Santa?”

 

“Uh-hm” sus diente de leche de bebe muerden su labio inferior, mientras menea su pequeña cabecita en señal de asentimiento, su propio cabello cobrizo destaca un vivido recordatorio de su vinculo genético.

 

“¿Y recuerdas cuando preguntaste si eran de parte de tu verdadero papá?”

 

Sus ojos brillantes se hacen más grandes, recordando y luego anticipando lo que está por venir mientras asiente de nuevo, esta vez más lento y deliberadamente.

 

“Tenias razón amiguito. Tu papá envió esos regalos, porque él te ama y quería que tú supieras que él estaba pensando en ti y que te extrañaba”. Lo oigo inhalar. Toda mi atención está enfocada en su rostro dulce, cada uno de mis nervios cargados y preparados para su reacción. Las insuficiencias que siento como madre están tomando medidas drásticas sobre mi pecho, mientras lucho con lo mucho que este momento es de mi propio diseño – la vergüenza sangrando como una mancha a través de mi amor por él.

 

Una respiración más y una oración más y todo se sabrá, nunca abra vuelta atrás otra vez. “La parte de la sorpresa es que tu ya lo conoces” hago una pausa para tomar aliento y sutilmente cosquilleo bajo su barbilla. Estoy ansiosa por disipar este manto de pesadez que se ha establecido a nuestro alrededor. “¿Puedes adivinar quién es él, bebe?

 

Su mirada se balancea entre Christian y de nuevo hacia mí. “¿Puedo tenerlo?” él descansa su mano abierta sobre la cabeza de Christian, acariciándolo y esperando mi respuesta. La tensión creciente se disipa en un millón de direcciones mientras Christian y yo resoplamos y balbuceamos en risitas – que tratamos de ocultar. Su pregunta es tan genuina y tan típica e inocente de los niños pequeños; me pregunto porque estaba tan asustada de decirle. Es puro, cándido, y hermoso

 

“Si… si puedes amiguito!” lloro y me rio y mientras la tensión decae lo levanto de su silla y lo abrazo cerca de mí. Christian se une a nuestro abrazo y Chris se voltea en mis brazos y lanza sus brazos alrededor del cuello de Christian. Encuentro los ojos de Christian mientras él besa a Chris en la cabeza. El brillo de sus lágrimas de alegría llega hasta los rincones más profundos de mi corazón. Chris descansa su cabeza en el hombro de su papá, haciendo que Christian se voltee hacia mí. Valientemente, me empujo hacia arriba, de puntillas. No dudo en besar su boca, con un beso tierno y largo.

 

Lo miro a través de mis pestañas. Un rubor fresco se desempolva en mis mejillas, acompañando a mi sonrisa tímida.

 

 

Su mirada penetrante, inquisitiva y sorprendida dibuja líneas de expresión suaves en su hermoso rostro.

 

“¿Puedo llamarte papá?” Me desenredo de nuestro abrazo y Christian se voltea para tomar todo el peso de Chris en su cadera, nuestra atención redirigida a nuestro hijo.

 

Chris luce como si estuviera de cumpleaños y en navidad, todo en uno, pero todavía un poco aturdido ante su sueño repentinamente hecho realidad. Ahora que estamos aquí, en este momento, no quiero que haya ninguna incertidumbre y decido aclarar, “Cariño, tu lo puedes llamar papá, porque él es tu papá. ¿Entiendes’” Le acaricio su rostro con el dorso de mi mano, para asegurarme que él me este escuchando con atención.

 

Su solemne inclinación con la cabeza está marcada por la visión en sus ojos. Estoy tan orgullosa de mi niño inteligente. Christian está eufórico y descansa su frente en la de Chris.

 

“Hola papi” la sonrisa de Chris es de encantado mientras prueba las palabras nuevas. La respuesta de Christian es un susurro ronco, le emoción derramándose. “Hola hijo, es bueno verte” él pone una mano en el corazón de Chris. Chris le responde enroscando su puño alrededor de los dedos de su padre.

 

Los veo, acurrucados en su momento precioso. Una oleada de sentimientos se dispersa en mí, pero más que todo me siento aliviada. Eso salió bien.

 

Durante la próxima hora los dos están atrapados el uno en el otro, riendo y formando su vínculo, y apenas me notan. Los sonidos de ellos hablando y riendo juntos debe ser la cosa más agradable que jamás he oído.

 

Me tomo el tiempo para llamar a Miss Dee para agradecerle por ahuyentar nuestro aspirante a intruso y le envió un mensaje de texto a Jo-Anne para hacerle saber que nos hemos ido antes de lo planeado. Termino con mensajes de texto para mi mamá y mi papá para hacerles saber que hemos llegado a salvo – deberes por hacer.

 

Por un rato me paro y miro hacia afuera de la pared de vidrio, perdida en mis pensamientos, sin ver el impresionante horizonte de Seattle frente a mí.

 

Un grito agudo me hace voltear justo a tiempo para ver a Chris lanzándose hacia mí, riendo a carcajadas. “¡Sálvame mami, sálvame del monstruo de las cosquillas!” me está arrastrando en el emocionante juego que está jugando con Christian. Lo alzo y me escabullo de Christian mientras él nos persigue con los dedos de cosquillas preparados.

 

Pongo la mesa de comedor entre nosotros y Christian finge a la izquierda luego da vuelta a la derecha, fácilmente caminando alrededor de la mesa. “¡Voy a atraparlos!”

 

Chris chilla, “¡nooooo! ¡Corre mami, corre!” hago una vuelta para escapar pero con el peso extra de Chris y mis zapatos de tacón soy muy lenta y Christian nos atrapa.

 

Él le hace cosquillas a Chris con una alegría entusiasta y abundante que no había visto antes en Cincuenta. “¡No, no! ¡Para, no, no!” las palabras de Chris apenas salen a través de su risa histérica. Christian y yo nos unimos a la risa catártica, liberándonos del estrés de la preocupación – por ahora.

 

Terminamos en el suelo, respirando con dificultad mientras recuperamos nuestro aliento, retazos de risas siguen escapando para saborear la unión. Esto es exactamente lo que quería, para Christian, de tener una probada de la vida en familia – su propia vida de familia.

 

Christian es el primero en ponerse serio otra vez y al instante pierdo al chico despreocupado de hace un segundo. Chris está tumbado en la cuna de las piernas de Christian; contento. “Escucha campeón, ¿puedes darnos a tu mami y a mí un poco de tiempo para hablar? ¿Quieres ir a jugar con tus juguetes nuevos?”

 

Recargado de su descanso, se levanta de un salto, ya haciendo nuevos planes con sus juguetes nuevos mientras corre a su habitación. Estoy tan agradecida que él este feliz de jugar el solo.

 

“Gracias Anastasia” hay una reverencia en su tono con la que me hace sentir incomoda. Ciertamente él sabe que le debía esto.

 

“Christian, por favor. No” sacudo mi cabeza y me pongo de pie; esta no es una conversación que quiero volver a tener. Lo último que me merezco es que me agradezca.

 

En un movimiento fluido él se levanta y me agarra de la muñeca. “¿No qué? ¿Agradecerte por un hijo hermoso? ¿Gracias por decirle quién soy?”

 

“No me agradezcas por nada Christian. Yo arruine todo muy mal. Yo ni siquiera espero tu perdón; no puedo soportar tu agradecimiento” miro hacia abajo, rogando silenciosamente su entendimiento.

 

“¿Estamos todavía allí?” Él suelta una media risa incrédula. “Joder Ana, tú me envías señales mezcladas! ¿Sabes? Ese último – maldito e-mail tuyo casi me da un infarto”

 

“¿Señales mezclada? ¿Yo?” Pongo mi mano sobre mi pecho, el resentimiento habitual alimentando mi irritación. “¿Qué me dices de ti? ¡Por Dios!” Con mis manos en mis caderas y ojos azules de hielo, lo reto a contradecirme.

 

“Lo sé”, suspira mientras su lucha se aleja. “Eres tú. ¡Tú me vuelves loco!” lo dice con una pizca de admiración y una irónica diversión besa sus labios ligeramente.

 

“¡Ves, eso es exactamente lo que quiero decir!” Entrecierro mis ojos hacia él, para nada lista en dar el tema por culminado. Loco, es bueno ¿no? Me alegra que el e-mail lo hiciera temblar, eso es precisamente lo que quería.

 

“Ven, tenemos algunas cosa que discutir” me deja esperando, con la elección de mantenerme al margen del asunto susceptible. Dejo que me arrastre a su estudio de la mano. Su toque es caliente y atrevido y disfruto el contacto íntimo con él.

 

Él no se sienta detrás de su escritorio, en su lugar, opta por una silla grande y me indica que tome asiento en el sofá wingback frente a él, justo cuando pasamos la puerta. Hago lo que me dice y me siento con gracia, cruzando mis piernas dándole una buena vista de mis suaves y atractivas pantorrillas desnudas y mis zapatos sexis. Solo voy a tener que jugar este juego un poco más fuerte,

 

“¿Chris va a estar bien por su cuenta?” El Cincuenta ansioso nunca se queda atrás.

 

“Él va a estar bien Christian. Aunque eso me recuerda, ¿Dónde está todo el mundo? ¿La Sra. Jones sigue contigo?” pregunto casualmente, haciendo mi mejor esfuerzo por ocultar mi propia angustia. Realmente me cae bien la Sra. Jones y no puedo evitar preguntarme si las cosas van a ser tensas entre nosotros.

 

“Ah, uhm, si, ella es ahora la Sra. Taylor” Él me mira y luego mira lejos. “Pensé que preferirías instalarte sin el personal alrededor. De hecho, fue idea de ella”

 

Mmmhhh, ¿la Sra. Jones o mejor dicho la Sra. Taylor le sugirió a Christian que nos dejará instalarnos solos este fin de semana? No puedo decidir si eso es algo bueno o malo. ¿Esta ella siendo perspicaz y considerada, o simplemente posponiendo la inevitable primera reunión incomoda?

 

“Guao, eso es maravilloso, bien por ellos” Estoy realmente feliz por ellos, pero a mis palabras le falta la calidez que normalmente le aplicaría a una buena noticia como esta.

 

No puedo evitar investigar más, me gusta saber en lo que me estoy metiendo; “¿y Sawyer?” aliso la falda de mi vestido; tratando de parecer que no me afecta.

 

“No, él no” Espero para que explique, esperando frenéticamente que yo no haya sido lo que le costó su trabajo. “¿Por qué estas tan interesada Anastasia?” Algo en su tono, hace que levante mi mirada hacia él. La contracción divertida de su boca no me deja duda en mi mente dispersa que él está jugando conmigo; él sabe exactamente porque estoy preguntando.

 

“Hombre, tu no juegas limpio” sacudo mi cabeza ante su desvergonzado e impertinente juego con mis nervios crispados y culpables.

 

“Lo siento,” dice luciendo como si no lo sintiera, sus ojos grises aun brillando con alegría, “puedes estar segura que tu pequeño truco de escape no es la razón. Él regreso al servicio secreto, diciendo algo entre líneas, que lidiar con terroristas es más fácil que lidiar con esposas errantes” Él entrelaza sus dedos juntos, completamente engreído con su pequeña broma.

 

¡Bastardo arrogante!

“¿No sabía él?” arqueo mi frente. “Que tal vez las esposas no serian tan errantes si sus esposos no las mantuvieran encerradas en una jaula dorada.” Mi boca habla antes de que mi cerebro tenga tiempo de editar las palabras y veo como el color se le va de la cara. Inmediatamente lagrimas arrepentidas, un hoyo negro, a través de la frágil autoconfianza que vino con la Ana 2.0

 

Oh, ¡mierda! ¿Por qué él sigue presionando mis botones? ¿Por qué sigo arremetiendo contra él?

 

“Buen punto, bien hecho” sus palabras suaves están inundadas con remordimiento, sus ojos son sombríos. El bocado de mi replica, borrando toda la alegría.

 

“Christian, lo siento. No debí haber dicho eso” la contrición eclipsa mis sentimientos heridos. Anhelo tragar mis palabras junto con mi frustración latente.

 

El silencio teje y teje un capullo a nuestro alrededor, dejando las emociones demasiado tentativas a arriesgar más daños.

 

El teléfono de su estudio suena e irrumpe nuestro silencio. “Esto no me va a tomar mucho tiempo, pero debo atenderlo” Él no espera por mi respuesta. Rodea la esquina del escritorio y se sienta en su silla de poder, “Barney, ¿Qué tienes para mí?”

 

Mi mente se aleja de la conversación unilateral y medito sobre la constante hostilidad entre nosotros. Claramente tenemos un poco de rabia residual el uno hacia el otro, nuestro deseo vacilante entre el herir y sanar y con las pasiones que corren tan profundas como la nuestra, nosotros necesitamos o follar, o pelear para sacarlo de nuestros sistemas.

 

Yo sé lo que quiero hacer, pero Christian parece decidido a enfrentarse. Lo veo hablando con Barney – él es esencia de masculinidad – poderoso y dominante. Doy un vistazo por la habitación y veo todos los símbolos masculinos que subyacen, quien es él, pero recupero mi aliento y pierdo la cuenta mientras me volteo para ver la pared detrás de mí.

 

Mis ojos se arrugan en las esquinas y se iluminan con felicidad. Mechones de cabellos se encuentran en mi cara, soplados por el viento. Me estoy riendo de algo muy divertido y mis manos están juntas, capturadas para cubrir mi boca grande y sonriente. El fondo es borroso y afilado con la imagen centrada de mí en blanco y negro.

 

Dios, ¡Santísima mierda! Una de las fotos de Jose – si recuerdo bien, la favorita de Christian – compartiendo su oficina con él cada día. Recuerdo a Christian diciendo que mis fotos están aun montadas en su oficina en Grey House, cuando me dijo sobre el incidente con la pintura de espray, pero verlo así, es un shock cojonudo.

 

Cuando llegamos esta mañana, note que ha habido pocos cambios en su apartamento desde la última vez que estuve aquí, ¿pero así?, ¿Por qué querer mirar a un recordatorio de esta manera? Yo tengo una foto de él, estaba en mi cartera el día que me fui y solo me permití verla en mis momentos más oscuros, en días cuando las emociones estaban corriendo tan confusa de deseo por él, era lo único que podía hacer para mantenerme cuerda. No lo podía hacer todos los días. Me habría matado.

 

Cada vez más veo la evidencia de su quebrantamiento y me llama, el contrato que tengo escondido en lo más profundo de mi laptop, mi plan de seducción, su hijo, nosotros estando en Seattle con él, incluso la posible amenaza que se cierne sobre nosotros – todas estas cosas las debo moldear en un arma para poder derribar las paredes que él ha construido para protegerse a sí mismo.

 

Christian termina su llamada, y su mirada se vuelve vigilante mientras su atención me encuentra. “¿Estamos peleando?”

 

“No Christian, yo no quiero discutir contigo” Me encuentro con su mirada, irradiando sinceridad “Yo creo que peleamos por esto…, este fuego entre nosotros necesita una salida, cuando estábamos casados, nosotros solíamos…” Me detengo en la línea. Puedo ver que él sabe lo que iba a decir.

 

Nosotros solíamos hacer el amor – molestos, felices, tristes, enojados – siempre teníamos eso.

 

Eternamente honesta, su respuesta es triste, “tu puedes estar en algo ahí” Suspira y agarra una pluma de su escritorio para jugar. La sostiene entre dos dedos y luego la golpea con rapidez contra la libreta, luego la suelta y se levanta para acompañarme en el área de estar una vez más. “Mejor te digo el resto de mis noticias antes de que cambies de opinión” estoy aliviada de ver su ingenioso regreso pero ahora temo por mi – de nuevo.

 

Se inclina hacia adelante y descansa sus codos en sus rodillas separadas. Sus manos están unidas y parece contemplativo, “Mi mamá y mi papá están desesperados por conocer a Chris, esperaba que pudiéramos hacerlo mañana” Me mira cuidadosamente, pero siento la tensión de su cuerpo, arriostrados por mi reacción.

 

“Por supuesto que si Christian; nunca los alejaría de él” Viene como una sacudida, que eso es exactamente lo que he estado haciendo y me sonrojo, uno de esos incendios feroces de rabia en mi cara. Al instante las lágrimas se derraman de la nada.

 

“¡Lo siento, lo siento!” mi voz esta en repetición y mis manos van directamente a mi cara avergonzada. Cortando, sollozos jadeantes me estremecen y se vuelven completamente incontrolables cuando sus brazos me envuelven, apretándome contra su pecho.

 

Él me sostiene durante un largo rato antes de hablar. “Tienes que dejar de hacer esto.” Su mano esta acariciando mi cabello mientras me sostiene. “Éramos muy jóvenes, apenas nos conocíamos, no estoy seguro de cómo pensamos que podía funcionar”

 

Sé que esta recitando las palabras de otros, que han tratado de ayudarlo a lidiar con el dolor de su pérdida – la pérdida de mí. De repente se convierte vital para mí, recordarle la verdad. Tal vez éramos muy jóvenes y tal vez nos hayamos apresurado en las cosas, pero en mi mente no hay duda que éramos el uno para el otro!

“Tú y yo sabemos que eso no es verdad” acuno su rostro en ambas manos, mis manos cómodas contra su barba en las mejillas. Busco sus ojos, esperando que se aplaque. Siento el momento en que él quiere voltear la mirada y giro mi cabeza en anticipación, asegurándome que mantengamos el contacto visual.

 

“Christian sin importar los errores que cometimos, no se puede negar lo que hay ente los dos. Incluso el dolor en el que estamos ahora – después de todo este tiempo – es prueba de ello” Cierra sus ojos y se inclina hacia mi toque. Lo miro a través del velo de mi llanto tranquilo, mientras lucha para digerir mis palabras.

 

Gentilmente coloca una mano sobre la mía y la envuelve, su agarre alrededor de mis dedos. La levanta hasta su boca donde tiernamente la besa en la parte posterior. “Tienes razón. Aun te amo” el susurro derrotado me preocupa, pero al mismo tiempo, literalmente, se oye el sonido de un coro de ángeles llenando la habitación.

 

“Lo sé, y yo te amo – nunca he dejado de amarte” una expresión desconcertada traiciona lo incomodo que esta, al oír esas palabras de mi.

 

Cambio el tema para ayudarlo a no pensar demasiado en esta bomba. Estoy feliz que se tome su tiempo y se acostumbre a la idea de nuevo.

 

“Así que mañana Grace y Carrick van a conocer a Chris, va a ser un gran día. Espero que ellos puedan perdonarme” dejo escapar un largo suspiro de trepidación.

 

“Ellos no te culpan Anastasia” Ojala pudiera creerle.

 

“¿Así que, eso es todo? ¿Esas son todas tus noticias?” Mi cabeza se inclina en cuestión.

 

“Uhm… no” él se aclara la garganta y sin problemas el Christian CEO se hace cargo.

 

“Quiero hablar sobre tus manuscritos”  Su expresión es esa marca particular del Christian Grey impasible. Me trago el mar de nervios volando.

 

“Grey Publishing quisiera representarte. Estaría loco si dejara que te escapar a través de mis dedos empresariales” él hace unas comillas al aire cuando dice empresariales. “Estamos/ estaríamos preparados para firmarte en un acuerdo por varios libros”

 

¡Oh!

 

Él toma mí silencio atónito como estimulo y continua: “el público está cansado de ser callado, el grupo demográfico al que te has orientado está listo para lidiar con crudeza emocional, fuerte y realista que tu retratas.”

 

Comprueba, para asegurarse de que lo esté siguiendo y asiento, sin saber que pensar. “Tú has aprendido mucho más de lo que crees en el mundo editorial. Todo sobre tu trabajo es muy vendible y comercial”

 

¿Lo es? Pensé que él iba a ayudarme a estudiar el acuerdo, no a tomarlo; de hecho estoy segura que eso es lo que habíamos decidido.

 

Él detecta mis dudas y se lanza como el verdadero profesional que es, sin piedad utilizando la adulación y mi propia duda sobre el valor de mi trabajo. “Tú debes saber lo raro que es para un escritor que le ofrezcan un contrato por varios libros en su primer esfuerzo, y no te estaría ofreciendo esto si no creyera que es un gran negocio”

 

Su mirada es supremamente confiada, está en su elemento. La persecución de un acuerdo aporta una luz brillante en sus ojos grises. “Además, tengo un as bajo la manga”

 

Una vez más me mira con un recogimiento que me enerva – ¿Qué as?

 

“He contratado a Julie Logan, ella comienza el lunes”

Link para el capitulo 12

 

15 thoughts on “Capitulo 13

  1. BETTY MICH says:

    GUAUUUUU. NOMAS DE IMAGINARME LA ESCENA DE CUANDO CHRIS LE DICE “PAPÁ” A CHRISTIAN, LA PIEL SE ME PUSO CHINITA Y ME DIERON GANAS DE LLORAR. CUANTA EMOCIÓN!!!!!!!
    ME ENCANTÓ EL CAPITULO!!!!
    AY YA SE QUE SIEMPRE DIGO LO MISMOS JAJAJA PERO ES VERDAD, ESTAN HACIENDO UN MAGNIFICO TRABAJO, FABULOSO.
    GRACIAS 😀

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    • KereCB says:

      Siiii es super emocionante, cuando estaba traduciendo casi lloro, no me quiero imaginar Monique cuando escribió la escena!
      Es un placer que les este gustando, eso me motiva a continuar… No se imaginan cuando significa todo el apoyo!

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  2. FANNY REBELLON BOLIVAR says:

    Este es uno de los capitulos mas precioso, el momento que el niño le dice hola papi dios fue increible, fue un momento que no tiene precio, y viene el encuentro con los abuelos, amo esta historia con todo y el impacto del primer capitulo monique supo unirla muy bien eso dice lo buena escritora que es te felicito de nuevo monique y gracias, y kereny mil gracias por adelantar la historia se que tienes tus ocupaciones y por eso es mas valioso que nos regales un ratico de tu valioso tiempo y de manera tan perfecta un beso amiga me gusta mucho que estes entrando mas al fc, y sobre todo dando buenas noticias, un besote amiga gracias T.Q.Q.J.

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    • KereCB says:

      Es un placer que les este gustando, eso me motiva a continuar… No se imaginan cuando significa todo el apoyo!
      Gracias mil gracias por el apoyo continuo…
      Un abrazo Fanny
      🙂

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  3. milethgreyy says:

    Me encanto, me fasino pero por favor que ya alla accion entre Ana y Christian los pobres sufren

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  4. Janitzia Berrido Fernandez says:

    Cada día me encanta más esta historia. Chris es tan inteligente como su padre y Ana no cambia siempre con sus dudas. Y mi Grey siempre atento a todo y no deja escapar un buen negocio cuando lo encuentra. Gracias por la traducción, excelente trabajo……

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  5. Felia says:

    Buenisima esa lucha de titanes.

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  6. Francis says:

    Hola me encantaron todos los capitulos! Me pueden decir donde consigo leer los capitulos del 31 en adelante en español, please? Los leí en inglés, pero no consigo enterlos perfectamente. Gracias por compartir tu historia.

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    • KereCB says:

      Holaaa Francis, bienvenida al Meander, en la barra lateral de la izquierda los encontraras, Dice “FIFTY SHADES RAMBLE Spanish Translation” y estan todos los capitulos hasta ahora traducidos… gracias por leer y por tus comentarios…
      xoxo

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  7. Claudia Henao says:

    waooo!!!! que bonito capitulo. Un mar de sensaciones. Graciasssss

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