Capitulo 19

Él camina lentamente conmigo hacia atrás, hasta la habitación y hasta que siento la cama detrás de mí. Él suelta más besos en mi piel caliente, en todos lados excepto en mi boca. Mis labios se abren mientras suaves gemidos se escapan, estoy ansiosa porque él se los trague.

Me doy cuenta de la distancia entre nosotros, su cuerpo está inclinado hacia adelante, adorando el mío con besos sorprendentemente castos pero sin nada más que haga contacto. Vislumbro en mi cordura por un pequeño segundo e intento acercarlo. Manos rápidas se mueven para contenerme, capturando ambas muñecas, llevándolas juntas detrás de mi espalda.

“Si me tocas, todo esto se acabara demasiado rápido” su murmullo grave asegura la plena desaparición de mi cordura y algo cremoso entre mis piernas.

“Aahhh, por favor tócame,” la necesidad en mi susurro es similar a suplicar. Hombre, no se necesita mucho para que me convierta en un desastre llena de necesidad.

“Dime lo que quieres Ana” nada me pone más caliente que su voz seductora al mando, mandando o provocándome, solo el escucharla envía poderosos estremecimientos vibratorios por todo mi cuerpo.

Mientras mis pezones se contraen en pequeños puntos duros de deseo, lucho contra su agarre, “Te quiero a ti”

Su agarre se flexiona y se tensa y luego sonríe contra mi pecho. “estaba esperando algo más especifico pero, ya sabes lo mucho que me gusta que te me resistas” su voz es baja, casi cantando mientras pasa su barba arenosa alrededor de mis senos, con insolencia –  cuando él sabe que no puedo liberarme y hacerlo ir a donde quiero que vaya.

Lucho un poco más, esta vez un poco más fuerte, poniendo el peso de mi cuerpo hacia atrás y decido jugar su propio juego. “Quiero que me lamas” hablo despacio, pronunciando cada silaba. “Lame mis pezones y muérdelos – fuerte”

Él respira fuerte un aliento que recompenso con otro intento por liberar mis manos. “Quiero que tus manos recorran mis senos, mi vientre y descubras que tan lista estoy para ti” incluso para mis oídos sueno ronca, privada.

Frustrantemente él aun esta vestido. No suelta mis manos pero su boca caliente encuentra el capullo apretado de mis senos. Chasquea su lengua por ellos y sopla suavemente por lo que se tensa, solo para dejarlo e ir al otro. Maúllo mi protesta y arqueo mi espalda, ofreciéndoselos a él.

Un gruñido hambriento me deja saber que voy en el camino correcto. Él pellizca la punta, lo suficiente para conducir más profundamente mi deseo. “Quítate la camisa; quiero verte”

Deja espacio suficiente entre nosotros, para él poder deshacer cada uno de sus botones y la vista de su mirada viajando a lo largo de mi cuerpo, es tan sexy que por un momento olvido su fuerte agarre.

Tira la camisa de su hombro y luego hábilmente cambia de manos para no romper su agarre de mis brazos y poder quitar su otra manga. Tengo una pista y me retuerzo, sabiendo que estoy en poder de su mano más débil ahora.

Me libero, me volteo para correr pero, por supuesto soy muy lenta. Como una pantera flexible se me tira encima, capturándome por la cintura y me lanza sobre la cama, boca abajo. Mi grito emocionado es seguido por su gruñido “¡Los brazos arriba!” me acecha por detrás, sobre mi espalda para asegurarme con todo su cuerpo firme.

Inmediatamente cumplo, estirando mis brazos sobre mi cabeza y agarrando los radios metálicos que adornan la cabecera. La sangre está golpeando en mis oídos, el rubor de excitación brillando en mi piel. “Buena chica” su respiración está siendo tan rápida como la mía.

Una rodilla vestida de mezclilla está empujando entre mis piernas hacia arriba y su compañero está descansando a un lado de mi muslo. Su peso lo soporta sobre sus codos para así poder estar cerca de mí. Lo siento moverse y cernirse sobre mi espalda, a pocos centímetros de distancia pero, no hace ningún contacto. La sensación es sublime; siento su respiración sobre mí así como la energía de su aura y el calor radiando de él. Cada sentido que tengo está gritando por atención pero él está disfrutando de torturarme.

Me retuerzo debajo de él, empujando mi sexo contra su rodilla para seducirlo, “Por favor, quiero sentir como me estiras”

Otro murmullo de su garganta tiene un hormigueo corriendo violentamente de arriba hacia abajo por mi espina dorsal. Su lengua recorre la piel de gallina en mi espalda y una mano se desliza encontrando mis labios húmedos y las partes inflamadas de los mismos. La sensación es fenomenal por todo mi cuerpo y grito su nombre.

“Déjame oírte nena” es un ronco susurro cerca de mi oído, luego hunde un largo dedo en mi.

“Christian por favor, te necesito” estoy más allá de ser tímida para implorar.

“Tú nunca decepcionas Anastasia, siente que tan húmeda estás para mi” él frota mis líquidos pegajosos entre los labios y sobre mi clítoris, luego saca su mano de debajo de mi. Prefiero escucharlo que verlo pasar su mano mojada por su nariz, inhalando profundamente. “Me encanta como hueles”

Cada musculo que tengo se contrae deliciosamente, con urgencia, con avidez. Lo siento manosear mi trasero y me siento aliviada cuando me doy cuenta que está bajando su cierre. “No lo dejes ir nena” me recuerda bruscamente.

Maulló una vez más de desesperación y oprimo mi sexo contra su rodilla, “Aguanta nena, no falta mucho” manos fuertes agarran mis caderas y las levantan hacia arriba, así que estoy de rodillas con mi trasero en el aire. Mi pecho está plano sobre la cama; las manos aun agarrando la cabecera como si mi vida dependiera de ello. Sus palabras sin aliento para animarme solo me hacen quererlo más.

Lo siento posicionarse en mi entrada, donde gentilmente frota su erección a lo largo de lo resbaladizo de mis labios. “Eres muy hermosa” sus dedos se flexionan alrededor de mis caderas y luego empuja, la fuerza haciéndome balancearme hacia adelante.

“¡Ssssssiiiiiiiiiiiiii!” el sonido es arrancado de mi garganta, crudo y natural.

Él gira sus caderas retirándose y luego ingresando de nuevo al túnel. Mis parpados caen pesados sobre mis ojos, un brillo de sudor pasea por mi piel mientras mi cuerpo recibe con beneplácito el estiramiento. Su mano patina alrededor de mi cadera y hacia mi sexo. Sus dedos hábiles dibujando pequeños círculos en mi clítoris, a juego con el ritmo de sus movimientos largos y medidos.

En muy poco tiempo el deseo ha escaldo hasta tenerme al filo de la navaja, su comando cortando las ataduras reteniendo mi liberación, “¡Córrete para mi nena!” Y lo hago, en voz alta y mojada y gozosamente, junto con él.

Colapsamos en la cama, él encima de mí. Él deja llover besos reverentes en mi cuello, mi mejilla y en la sien, mientras suavemente masajea mis hombros y la parte alta de los brazos ahora que he soltado la cabecera.

“Nos vamos a matar el uno al otro” murmullo adormilada, ya he perdido la cuenta de las últimas diez horas de orgasmos.

Lo siento sonreír sobre mi cara, “Eso espero Anastasia, eso espero” después de un momento, agrega, más suavemente esta vez, “tenemos mucho por compensar”

Se quita de encima, “date vuelta nena” lo hago a la fuerza, mi cuerpo pesado y perezoso en un estado saciado. Él levanta sus nalgas y se libera de sus pantalones. Me rio a lo caliente que nos volvemos el uno por el otro, sin tener tiempo suficiente para desnudarnos correctamente.

“¿Algo que te divierte nena?” su ceño fruncido y su sonrisa devastadora me dicen que él sabe exactamente porque estoy tan risueña. Se sienta  y agarra ambos lados de mi cintura, una sonrisa diabólica besando sus labios mientras cronometra mi reacción sorprendida – ¿de nuevo? “Relájate, te daré un momento para que te recuperes,” bromea “solo quería masajear tu parte delantera” con eso se inclina hacia adelante y masaje la parte delantera de mis hombros y mis brazos.

Como siempre su toque es divino y lo hace más, el hecho de que mi corazón está tan lleno de amor por él, que duele. Supongo que lo ve en mis ojos, porque detiene su masaje y solo me mira fijamente. “Te. Amo” digo sin ninguna reserva, vertiendo toda mi alma en la declaración.

Sus ojos se vuelven gris oscuro y traga fuerte. Levanta las manos abiertas para que las tome y con gusto enlazo mis manos con las de él. “Y yo te amo Anastasia. Tanto que no parece suficiente simplemente decirlo”

Su cuerpo se inclina sobre el mío, como una oración y su boca encuentra la mía. Un beso suave, lento y profundo subraya sus palabras perfectamente. Mientras el beso se hace más largo, él se endereza, a lo largo de mi longitud. Separo mis piernas para que él se acomode en el medio. La sensualidad quemante se curva alrededor de mi cuerpo y en mi propio ser. Momentos después nuestros cuerpos se unen de nuevo en un baile lento y exquisito a la Nirvana.

Él no permite que rompamos nuestro precioso contacto ni por un segundo; su ritmo permanece adorador, como si tuviera miedo de que un movimiento duro va a romper el hechizo. Nuestras manos aun están entrelazadas por encima de mi cabeza. Solo somos nosotros dos, deleitándonos en nuestra posesión del uno por el otro, entrelazados en el amor.

Por su ritmo pausado, mi orgasmo me sorprende. Mi única advertencia es el sutil cambio de tempo en Christian, antes de que rasgue a través de mí con una violencia que aturde mis sentidos. Mi grito primitivo es directo a su boca aun inclinada sobre la mía.

Un momento más tarde, él late dentro de mí, sacudiendo su propio éxtasis, luego anilla sus brazos a mi alrededor de una manera que asegura que nunca me dejara ir.

¡Sato infierno! Si pensaba que Christian y yo habíamos hecho el amor antes, estaba equivocada.

Eso tiene que ser uno de los momentos más intensos y gratificantes de mi vida. Me ha puesto de cabeza, me ha desnudado. Ha tejido una conexión irrevocable que voy a llevar conmigo todo el tiempo que viva.

“Gracias” más palabras que parecen inadecuadas pero, estoy obligada a decir algo, tengo la necesidad de reconocerlo de alguna manera.

“Estamos para complacer” su respuesta es tranquila, hablada a mi cuello pero, el trasfondo tiene el mismo asombro que me invade. Ambos profundamente afectados.

De desenreda de mi y se enrosca, descansando su cabeza en la parte baja de mi vientre. Su brazo extendido sobre mis caderas y mi mano pasa por su cabello, acariciando las sedosas hebras. Nos acostamos en un silencio satisfecho, por ahora, muy abierto para hablar.

Christian es el primero en expresar lo profundo de su emoción y sus palabras susurradas me parecen enormemente significativas, “Me alegro de que hayas vuelto” contiene volúmenes de anhelo de los últimos cinco años.

Después de la experiencia que acabamos de compartir, trae cada sentimiento asfixiante a la superficie, agarrándome con una culpabilidad sofocante, cruel y retorcida.

Christian instantáneamente siente el giro oscuro de mi emoción, “Tranquila nena” me abraza más cerca, “no hagas eso”

Lagrimas calientes caen, goteando en la almohada mientras rechino mis dientes por el dolor, conteniendo el oleaje de la marea que amenaza con inundarme. No podría decir nada, aunque quisiera.

Largos minutos pasan donde me concentro exclusivamente en encontrar mi alegría reciente. Tengo una fuerte sensación de que no voy a ser capaz de procesar esto por mi cuenta. Tan pronto pueda, voy a buscar a alguien – un consejero o un terapeuta – alguien que me ayude a trabajar estos asuntos. Me rehúso a dejar que causen más estragos en nuestras vidas. No voy a esperar que Christian me mantenga a la letra de nuestro contrato, lo haré sin preguntar porque así es como nos voy a salvar de mi.

Estoy agradecida por el sentido instintivo de Christian. Él solo me sostiene de modo tranquilizador. Él es la fuerza y el apoyo tácito pero, no menos evidente. Cuando mi estado de ánimo empieza a levantarse veo como sus hombros liberan la tensión y me doy cuenta que tan preocupado esta por mi bienestar.

Deseosa de volver a un terreno más seguro él pasa una mano sobre mi pubis y agarra mi sexo, “me gusta esto”

Me rio, un rubor rosa brillando sobre mi piel. Estoy aliviada de que él esté juguetón, sin presionarme del porque estoy recién depilada. Me doy cuenta de que escuchar lo que le dije al Dr. Shawn anoche puede haber dado un descanso a ese fantasma

“¿Dolió?”

“¿La depilación? ¡Fue una tortura!” murmuro y lanzo mi brazo sobre mis ojos, profundamente tímida pero, he llegado a entender de que estas, son exactamente el tipo de conversación que a él le gusta tener conmigo, intrusivas, intimas, con ganar de alimentar cada detalle acerca de mi. Lo complazco – a regañadientes.

“Lo siento” Dice sonriendo y planta un beso suave en mis labios inferiores, como si se tratara de mi boca.

¡Por dios! Escalofríos persiguen unos a otros por mi columna vertebral, trayendo calor a la superficie y aviva mi brillo rosado a un rubor ardiente por completo.

Él se ríe bajito para sí mismo. “Me encanta ese rubor” se empuja hacia arriba, descansando sobre sus codos para poder ver mejor y gimo en respuesta, empezándome a sentir desesperada por una sabana para cubrir mi desnudez. La habitación está llena de una luz natural, sin una sombra para esconderme. No soy lo suficientemente valiente para verlo, así que cierro mis ojos con fuerza.

Él pasa un dedo por la cicatriz rosada que cuenta la historia del nacimiento de Chris. “Y esto, ¿te duele?” el tono juguetón se ha ido por completo, una nueva nota sombría suena en su lugar.

“No, no en realidad. Me dolió mucho más de lo que podría compartir contigo” Esa tensión opresiva está de vuelta en mi pecho, haciéndome respirar vacilantemente.

“Tal vez sea algo bueno que no estuve allí. Pude sacar tus registros médicos después de que les conté a mis padres acerca de Chris el otro día”  Ahora es su turno de evadir mi mirada, cuando levanto mi cabeza, impresionada de que tenga acceso a información médica privada. ¡Su acoso no tiene límites!

“El reporte dice que las cosas estaban bastante inestables por un tiempo, que ambos estuvieron en grave peligro” él apoya su cabeza en mi vientre, mirando a la distancia. Ancla un brazo alrededor de mi cintura, asegurándose en mí. “No sé cómo pude haber manejado eso”

Me vuelvo a recostar y paso mis dedos por encima de su hombro y la parte de la espalda que puedo alcanzar. Disfruto de la combinación inherente de musculo duro bajo la piel de terciopelo, mientras trato de traerlo de vuelta conmigo. “No fue tan malo como eso” ¿Lo fue?

Pero cuando pienso en el Cincuenta ansioso y sobreprotector, sé que hubiera sido un verdadero infierno para él. “Tenía un gran doctor y ambos estábamos bien – en forma y saludables. Una pequeña cicatriz y un hijo hermoso que son prueba de ello” con fortuna espero que pueda escuchar mi sonrisa.

Él se voltea hacia a mí, levantando su cabeza de mi cuerpo para encontrar mi mirada. “El reporte también dice que no había ningún daño permanente y que tu puedes ser capaz de concebir de nuevo”

“Uhm… si. Ah, no es algo en lo que haya pensado realmente” digo secamente. Un hermano para Chris nunca ha estado en mi agenda. Siempre supe que ningún hombre jamás tomaría el lugar de Christian, así que no tenía mucho sentido pensar en la posibilidad.

Él entrecierra sus ojos hacia mí, buscando algo que no estoy segura de lo que sea, luego deja el asunto de lado. “Tu cuerpo ha cambiado” se desenrolla de mi, de manera que su cabeza está junto a la mía y él está acostado en su lado.

Tomo algo de aire, al borde de la mortificación de nuevo. ¿Eso es bueno o malo?

Una mano experta pasa lentamente sobre mis senos abultados, “estos están tan llenos y exuberantes”

La respuesta servil de mi cuerpo, empuja mis hombros hacia atrás para hacerlos lucir aun más grandes y Christian gime su apreciación, luego entierra su cabeza entre ellos.

Cierro los ojos y lo pego a mi pecho. Puedo sentir su adoración sacándome de mi escudo. Quiero estar atractiva para él. Quiero darle cada alegría – quiero ser su todo.

“Pensé que eras un hombre de culos Sr. Grey” bromeo con él para aligerar el estado de ánimo, que de repente se siente pesado de nuevo.

Él mira hacia arriba, diversión desatada en su mirada encapuchada, “Soy un hombre de Anastasia” refunfuña. Pellizca un pezón esperanzado y deja un beso en su firma desvanecida, que aun está escrita a lo largo de mi pecho. “Y me gusta esto” lo dice mirando a su escritura y trazándola con su dedo. “Tal vez debería traer a un artista del tatuaje aquí y hacerlo permanente. Marcarte, para que cada hombre sepa que tú me perteneces”

No estoy segura si él está bromeando o no, así que me rio nerviosamente, luego recuerdo la forma en que él me marcó. Levanto mi mano “Tu me marcaste” transmitiendo, le muestro su promesa de diamante en mi dedo anular y lo beso. “Esto le demuestra al mundo que soy tuya. Eso era lo que iba a decirte antes de que fuera interrumpida tan groseramente en la sala” lo beso en su boca. “Gracias Christian”

Espero plenamente que me devore de nuevo, pero está demasiado entusiasta por haber conseguido mi reacción “entonces, ¿te gusta?” es una pregunta tímida – mostrándome el lado de niño tímido que está muy dispuesto a agradar.

“Aparte del hecho de que es impresionante. Es de tu parte. Me encanta tanto como te amo” me ruedo a mi lado para mirarlo; quiero demostrarle que tan seria soy.

Su sonrisa es amplia e ilumina sus ojos con alegría pura, todo lo que puedo hacer es copiarlo y hacer lo mismo. Somos dos lunáticos sonrientes – atontados.

“¿Viste la inscripción?” él ve mi sorpresa y con ternura toma mi mano, deslizando el anillo de mi dedo. Algo en la sonrisa traviesa en la curva de su boca me dice que no va a ser algo convencional. Lo sostiene para que pueda leer y veo una sola palabra, una palabra que resume toda nuestra relación y todo lo que sentimos el uno por el otro.

Mia.

Tiene un significado profundo y personal para nosotros. Algo que nos susurramos el uno al otro en tantas ocasiones. Me encanta que funciona en ambos sentidos, soy suya y él es mío pero, también el anillo me pertenece, y lo llevo puesto en mi – como símbolo de mi compromiso hacia él y del derecho que cedí cuando prometí que nunca más dejaría nuestra relación.

Lagrimas de alegría comienzan a brillar en mi ojos, luego se derraman en silencio por mis mejillas “Es perfecto” mi voz esta temblando de asombro. Extiendo mi mano para que él lo devuelva al lugar que le corresponde, nuestras miradas están fijas y asombradas por la emoción desnuda que se desborda desde dentro. Nuestros brazos y piernas intuitivamente se envuelven en un abrazo de todo el cuerpo, aplastando con intensidad.

¿Cómo puede una chica ser tan afortunada – o feliz?

Él me ha dado tanto – ¡de nuevo! Estoy teniendo el mismo sentimiento y sensación de ser abrumada por su increíble generosidad y el gran tamaño de nuestra conexión pero, también me detengo. No voy a ir por ese camino de nuevo, así que decido cambiarlo de rumbo y manejar la situación. En lugar de sentirme indigna, le doy algo a cambio.

Aprieto mi agarre, trayéndolo más cerca hacia mí, “Quiero que sepas que he cambiado – estoy cambiando. Quiero ser exactamente lo que necesitas, cada día por el resto de nuestras vidas. Aun tengo muchas cosas con las que debo lidiar así que voy a ver un terapeuta o algo a partir de ahora, todo lo que sea necesario”

Él se aleja, su rostro dibuja líneas de preocupación, “Anastasia, tu eres lo que necesito” pasa su mano por mi cabello y lo pone detrás de mi oreja.

“Por favor no te preocupes” beso la V de su ceño. “Debo hacerlo; no quiero dudar de lo que tenemos porque sea insegura. Dije que lo haría en el contrato pero solo quiero decirte que lo estoy haciendo porque no quiero arruinar esto”

Su preocupación se desvanece y besa la punta de mi nariz, “está bien” me abraza de nuevo y me mete en el hueco de su brazo mientras él está acostado de espalda. Acurruco mi cabeza en su pecho, mi equilibrio emocional restaurado.

Guao, Pienso. Ha sido toda una mañana. Emocional y físicamente demandante, y solo son las 11:00am, de repente me doy cuenta de lo hambrienta que estoy.

“Tienes hambre,” dice, “déjame alimentarte nena”  lee mi mente y me da una sonrisa que deja a mi vientre sintiendo una manada gigante de pájaros volando en él.

Nos envolvemos en las batas blancas y caminamos de la mano hacia el carrito con el desayuno en el comedor. Sonrío al pensar que ha estado allí por las dos últimas horas – ignorado.

Christian ve mi sonrisa y responde con un poco de vergüenza, “Puedo hacer que envíen uno nuevo y fresco si quieres”

“¡NO! Tengo mucha hambre para esperar. Gracias” digo de nuevo y me pongo de puntitas para darle un beso en la mejilla. Se ve ridículamente complacido.

Hablamos mientras comemos, y a pesar de que los panqueques y el tocino están fríos, están deliciosos.

“¿Puedo preguntarte algo?” no puedo evitar sentir una liguera vacilación nerviosa.

Me mira con una mirada oscura, “¿Estás tratando de que se suelte mi mano Anastasia? Te dije, lo que sea y todo está sobre la mesa para el debate”

Tomo una respiración conmocionada y me sonrojo fuerte y rápidamente, “Uhm… no… Lo siento” mi mirada cae a mi plato y en al más puro estilo sumiso, inclino mi cabeza – arrepentida.

Es el turno de Christian para estar sorprendido y cuando habla mi sexo se aprieta violentamente en recuerdo de algunos recuerdos muy agradables. “Veo que no has olvidado tu lugar”

De repente, la atmosfera a nuestro alrededor está cargada con una energía sexual perversa, justo como antes, una tormenta de truenos y me arriesgo a echar un vistazo hacia él para ver si lo siente también.

Su mirada es del Christian dominante – caliente, severa, al mando pero, sobre todo hambrienta.

¡Santa mierda, eso es muy sexy!

Lo miro con ojos de gacela, atrapada en su mirada y muerto mi labio inferior, impotente contra el deseo fresco lamiendo mi ingle. Estoy sorprendida por lo mucho que he extrañado a mi Dom (dominante)

El momento en el que él pasa su pulgar sobre mi labio inferior para liberarlo, su mirada se enfría y se encuentra a sí mismo de nuevo. Con una pequeña sacudida de su cabeza, el Dom desaparece. Cuando ve mi confusión y lo herida que estoy por su rechazo, rápidamente explica, “esto es aún muy nuevo nena” me agarra del brazo y me pone sobre su regazo. “Tenemos tiempo suficiente; vamos a conocernos de nuevo antes de empezar con el sexo pervertido y travieso” ambas manos rastrillan mi cabello, sosteniendo mi cabeza en el lugar. Ojos sinceros están taladrando en los míos.

Cuando no contesto, él continua, “Ha sido un largo tiempo para mi Anastasia y la última vez que jugué a ser Dom, estaba furioso. Ambos sabemos que eso no es lo que quieres”

Siento la sangre escapar de mi cuerpo, volviendo mi piel inusualmente pálida. Me concentro en un punto en su pecho y distraídamente meto mi mano por el túnel de la manga de su bata para acariciar su brazo.

“Necesito recuperar mi control. Anoche y esta mañana, solo demostraron como al estar contigo, simplemente me demuele” él chasquea la mano en el aire en un movimiento haciendo referencia como se demuele.

Sé que no debería pero, ser la razón de la pérdida del control sexual de Christian, me hace sentir felizmente extasiada. Escondo mi euforia y lo abrazo pero, por dentro estoy rebosante de alegría.

Es evidente que no ha perdido el control, lo acabo de ver salir sin problemas de Dom a calmado en cuestión de segundos.

Estoy agradecida de que me abraza también – con fiereza. Cuando me empuja alejándose, entrecierra los ojos hacia mí y elijo hacerme la tonta, pestañeando mis ojos en mi mejor manera para desarmar.

Sonríe una sonrisa de complicidad y sacude la cabeza, “así que, ¿Qué querías preguntarme?”

Así que nada de sexo entonces, ¿n siquiera vainilla? Mi diosa interna está decepcionada.

Ahora me vuelvo sombría, “¿Por qué dejaste de ver a Flynn?”

Por un momento sus ojos reflejan ira, luego se recupera y mira hacia otro lado para escudarse de mi pero, su cadencia no puede ocultar su sarcasmo. “¿Quieres decir aparte de lo obvio?”

Su referencia no tan velada a mi partida me deja con un puñetazo en el estómago.

Al ver mi reacción, él suaviza su tono y pasa una mano por su rostro, “sin nadie en mi vida para mejorar, parecía inútil” lo veo en guerra consigo mismo mientras considera sus próximas palabras con cuidado, “tú me curaste de tantas cosas, cosas que años de terapia nunca lograron pero, me dejaste con una herida de la cual sabía que nunca me podía recuperar”

Aún estoy sentada en su regazo. Mis manos vuelan para cubrir mi rostro; con todas mis fuerzas trato de soportar el aluvión de mis lágrimas al asalto mientras me sacudo con la fuerza de mi pesar.

“Tranquila nena” inmediatamente me aplasta a él, mi cabeza está debajo de su barbilla y me abraza con sus dos brazos fuertes. “No he dicho eso para herirte y cuando te dije que dejaras de sentirte culpable, lo dije en serio pero, quiero que estés absolutamente segura de cuán difícil fue nuestra separación para mi”

“Lo sé, lo sé, lo siento” lloriqueo, gimiendo sin control en su pecho.

Él acaricia mi cabello y susurra cosas relajantes para mí, hasta que estoy lo suficientemente compuesta para dejar de llorar.

Mantengo mi cabeza en su pecho, demasiado avergonzada para mirarlo, debo lucir como un desastre. Cabello loco por el sexo, con manchas de color rojo en la piel y ojos húmedos. Busco a tientas en mi cabeza algo no relacionado para hablar. Inhalo una respiración tartamuda, luego cambio el tema. “No sabía que tenías negocios en Las Vegas”

Él se queda quieto y puedo sentir la tensión endureciendo su cuerpo, “No los tengo”

“Oh, es solo que esta mañana, cuando entre a la sala, tú estabas hablando sobre Las Vegas así que pensé…” me encojo de hombros, sin preocuparme de cualquier manera pero, preguntándome porque él está de repente al borde.

“Eso no eran negocios Anastasia, eso era placer” algo en la forma que lo dice, llama mi atención y me siento, mis ojos se adhieren a los suyos con una mirada cautelosa. Por alguna razón mi pulso está saltando como loco y mi vientre se voltea con los nervios, ¿qué secreto va a revelar que lo tiene conectado a la “ciudad del pecado”?

¿Realmente quiero saber?

“Está bien, no tienes que decirme” Mis dientes trabajan con ferocidad en mi labio y bajo mis ojos, encontrando el cinturón de mi bata.

Cuando él se ríe, mi cara se pinta de vergüenza. Levanta mi cabeza y estoy un poco aliviada de que su mirada gris es cariñosa. Él salva mi labio de mis dientes y sus palabras son divertidas, “francamente, estoy un poco sorprendido que no lo hayas deducido”

¿Ah?

Me quedo en blanco y mis ojos color azul bebe lo miran a él, aun perdida.

Él toma una bocanada de aire, con su enfoque cuidadosamente en mí, “Anastasia, te estoy robando para casarnos esta noche – en Las Vegas”

Link para el capitulo 20

24 thoughts on “Capitulo 19

  1. fanny rebellon says:

    Kereny que tremenda sorpresa 2 capítulos en la misma semana waw madre mil gracias y definitivamente estos capítulos son los mejores, es muy reflexivo, es un reencuentro pero para mejor, pues ambos están seguros de lo que verdaderamente quieren, y lo mejor es ver que a pesar de los años de separación el amor sigue pero muchísimo mas fuerte y así los hace ver que ellos están echos el uno para el otro. Gracias Monique por escribir tan bellos capítulos eres una escritora increíble, porque es tu creación los personajes ya son conocidos, pero ese giro que diste es genial te felicito, y Kereny madre la verdad sin ti esta historia no habría sido igual, tu traducción me aclaro que no me había equivocado con respecto a la historia de lo maravillosa que es GRACIAS tu trabajo es excelente, pues se que para hacer una traducción hay que darle el verdadero sentido a la historia y tu lo has echo de una manera increíble gracias madre un besote de una greyadicta masiva ja ja literalmente.

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    • Kerecb says:

      Es mi regalo de cumple para ustedes, 2 capitulos en una semana 🙂
      Fanny gracias por tus palabras, de verdad que es un incentivo saber su reaccion ante los capitulos…
      Un abrazo y gracias por el apoyo

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  2. milethgreyy says:

    Hay que hermoso la va a llevar a casarse a las vegas que lindo y que decir del sexo y de hacer el amor increible excelente capitulo esperando con ansias el siguiente 🙂

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  3. BETTY MICH says:

    DOS CAPITULOS EN LA MISMA SEMANA!!!!
    QUE FELICIDAD.
    SE TE AGRADECE Y RECONOCE EL GRAN ESFUERZO QUE HACES POR MANTENERNOS AL TANTO DE ESTA EMOCIONANTE HISTORIA.
    GUAUUUUUUU, AHORA SI VAMOS A TENER BODA Y NADA MÁS QUE EN LAS VEGAS, BABY!!!!!!
    A ESPERAR CON ANSÍAS LOCAS ESTE HERMOSO ACONTECIMIENTOS.
    MUCHAS GRACIAS POR LA MARAVILLOSA LABOR QUE ESTÁN HACIENDO.

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    • KereCB says:

      Gracias Betty por el apoyo, y tus palabras de aliento…
      Vamos a ver como va a estar esa boda en Las Vegas!!! Por algo la llaman la ciudad del pecado…
      Un abrazo

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  4. michella says:

    wooooow 2 capitulos te pasaste mil graciaaas

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  5. Ericka says:

    desde hace tiempo noo me desvelaba por leer un fiss, aquí son las 2:45am. Felicidades esto esta genial y dos capítulos casi juntos es maravilloso. “Yo soy un hombre de Anastasia” Dios y como no amar a Christian Grey¡!??

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    • kerecb says:

      Jajaja que bueno que somos un buen motivo para tu desvelo Ericka
      Que un hombre te diga eso Guao!!!
      Gracias por el apoyo…
      Kx

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  6. Farley says:

    Gracias, gracias y mil gracias por publicar dos veces en la semana. Estoy súper enganchada a esta historia.
    Un abrazo gigante!!!!

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  7. Janitzia Berrido Fernandez says:

    Waaaoo que agradable sorpresa recibí al encontrar este cap. 19. Estoy extasiada con éstos últimos tres capítulos, mientras más avanzan se ponen mejor. Grey está increíblemente en su mejor momento, en su punto, está divino. Sus frases y sus palabras me ponen el corazón chiquitico. Definitivamente Grey no puede existir sin Ana. Venero el Amor de Grey hacia Ana. Me imagino todo lo que hará en La Vegas y los detalles que ha preparado. Mil Gracias a Monique por la historia y a Kereny por la traducción. Son espectaculares. Gracias por hacernos soñar con nuestro Grey más allá de la historia original…..

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  8. LauraBMD says:

    Gracias linda por esta sorpresa! Nunca tengo suficiente de esta historia maravillosa. Espero verte muy prontito de vuelta por aqui Kereny. Un abrazo desde Uruguay

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  9. Martha Liliana says:

    ohhhh genialll que apresurado Christian …pero igual tienen que recuperar mucho tiempo……

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    • KereCB says:

      Como dice el dicho “A recuperar el tiempo perdido” y con Ana fueron cinco años, así que no tan apresurado jejeje
      Martha mil gracias de verdad por tomarte el tiempo de leer, y más importante de comentar, que bueno que te ha gustado la historia 🙂
      xoxo

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  10. andrea valenzuela ulloa says:

    hay dios mio solo puedo decir eso

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  11. Tai Tafur says:

    Es que me mori carajooooo. Que bellezaaaaaa.

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  12. vic melendez says:

    ooooh my gad…. muero de amor que alegria que pudieron arreglar las cosas y se amaron.. aunque me gustaria que ana fuera mas decidida y deje de llorar tanto fuera mas fuerte para christian y para chris…. felciidades hermoso capitulo!!!

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