Capitulo 2

Después de que ha pasado mi escalofrío y estremecimiento, Christian sale del baño, cerrando la puerta y dejándome expuesta con mi mar de nervios en sangre viva. Me siento en la baldosa fría, con mi cabeza descansando sobre mis manos, me pregunto qué decirle. ¿Vale la pena disculparse por algo tan grande? ¿Por algo tan imperdonable? Parece algo patético si se compara con la transgresión. Totalmente insustancial.

Recuerdo lo frio que fue con Leila cuando ella fue a verme a la oficina. ¿Será así, me tratará con desprecio? Voy a hacer cualquier cosa para evitar salir y darle la cara, pero ya fallé una vez antes y me fue mal- Yo rompí nuestra relación. Me siento tan pesada, sin cerebro, idiota y estúpida! Descanso mi cabeza sobre mis manos, desesperada.

Me quede sentada allí, parecía mucho tiempo, luego me levante usando la tina como soporte, voy hacia el lava manos. Tomo su crema dental, la aprieto para poner un poco en mi dedo y la llevo a mi boca; tomo un sorbo de agua al mismo tiempo, haciendo un enjuague bucal improvisado. Veo su cepillo dental con nostalgia, pero no tengo el valor para usarlo.

Me lavo el rostro con un poco de agua fría, y me seco con una toalla suave y esponjosa. Me observo detenida y seriamente en el espejo iluminado que tengo en frente, viendo con tristeza como aparecen mis defectos. Debe ser un shock para él verme así. No he dedicado nada de tiempo en mí y mi apariencia durante los últimos cinco años. Mi cabello aun es largo pero los días de un buen corte son lejanos. Al menos esta limpio – Me defiendo. Simplemente no me preocupe lo suficiente e incluso sé que estoy demasiado delgada.

Trato de respirar profunda y calmadamente, pero me sale una respiración vibrante y nerviosa. Busco en mi subconsciente algo de apoyo pero, ella se está escondiendo, gallina¸ me burlo de ella ¿No eres tan sarcástica ahora, verdad?

Con mis piernas aun temblando, me dirijo a la lujosa área de la sala. Ok entonces, Me doy ánimo y tomo un respiro otra vez profundamente – hora de enfrentar a mi demonio. Lo encuentro sentado en el salón, algo tenso pero de nuevo controlado. Él me observa intensamente, ojos grises evaluándome a fondo, alimentando mi nerviosismo. Me mantengo de pie inquieta y vulnerable – completamente a su merced, asumiendo mi culpa con una postura de remordimiento y sumisa.

“Siento lo de.. uhm, eso” murmuro, y con mi pulgar por encima de mi hombro, apunto hacia el baño.

Cuando me dice que me siente, lo hago, tal como lo indica, aun tensa, tomo asiento en el borde del sofá. Ciertamente no quiero molestarlo ahora. Trato de mantener mis manos quietas, poniendo una sobre la otra en mi regazo.

“¿Qué vamos a hacer contigo Anastasia?” Su pregunta casi me hace sonreír, pero sospecho que en este momento, no está cargada del tono burlesco – juguetón de antes. Una necesidad urgente me ataca; tengo que hacerle entender que mis acciones estúpidas e inconscientes, no tienen nada que ver con él y su forma de tratarme.

 

Soy consciente de que debo intentar de explicarle nuevamente, esta vez, sin dejar espacio para su culpa. “Christian, no sé qué decir”, hago un gesto con mis manos al frente, las palmas hacia arriba y abiertas, mi mirada suplicándole, mientras la gravedad de mi decisión amenaza con tragarme entera. ¿Cómo puedo hacerlo entender?

“Por favor”, suplico, “trata de entender”, ordeno mis pensamientos, es importante para mi, hacerle ver “Creo que nunca creí verdaderamente que me amabas y me querías a tu lado, sabía que no podría nunca aferrarme a ti, y luego cuando me entere que estaba embarazada, se me dio una razón para dejar de engañarme, aunado a mi amor por ti, me recubrieron en lo que yo creía – en lo que realmente creía.” Lo doy una mirada mordaz, “hice lo que era correcto, por ti y por nuestro hijo” esa última frase, apenas salió a rasguños del nudo en mi garganta.

 

Él me mira dudosamente, sus profundos ojos grises, tratando de entender mis tropiezos, “siempre has tenido mujeres rendidas a tus pies, muchas de ellas adorándote. Todas ellas mucho más adecuadas para ti y para tus, uhm… necesidades” trago saliva recordando “Muchas mujeres hermosas que puedes elegir sobre mí y mi falta de autoestima” mi boca se curva en una línea triste y bajo la mirada “me rendí, incapaz de entender que tú podrías desearme – amarme. Así como cuando tu no eras capaz de dejar que te tocara, cuando nos conocimos por primera vez” trato de de razonar; tal vez, usando algo que él conoce y entiende, lo ayudará a tener el conocimiento que quiero que tenga “Por favor Christian, no era una cuestión de elección para mí. Yo no elegí no creer, Yo no me lo podía creer.”

Me estremezco, prensando en lo que diré a continuación. No le quiero decir, dejándome tan expuesta, pero esta es mi metida de pata y creo que es la única manera en que él entenderá, que incluso aunque lo haya dejado, nunca deje de amarlo a él, solo a él. Quiero que sepa que haberlo dejado, también me partió el corazón, como a él, quien aún parecía tenerlo así.

 

“Yo…” tartamudeo, mi conciencia se revela ante el secreto, “Yo fui siempre tuya, desde el momento en que te vi, tuya en todo” Mi mirada encuentra un punto de concentración en la alfombra, y me pierdo en ella. Mi cabello cae sobre mis hombros, ocultando mis mejillas ruborizadas. El dolor arañando mi corazón frágil, mientras más lágrimas caen sobre mi camisa. “Todavía soy solo tuya” aunque es un susurro, suena fuerte en mis oídos.

 

Él toma aliento con fuerza, sus ojos dilatados, y la mandíbula apretada con fuerza – sus músculos forman pequeños bultos en sus rasgos cincelados. Asomo mi mirada, con mis ojos en su rostro y una nueva ola de ansiedad corre a través de mi cuerpo, ¿Cómo vamos a superar esto?

 

Como el hombre complicado que es, toma algo de mis últimas palabras y dice “¿Qué quieres decir Anastasia? Tú estuviste casada de nuevo por el amor de Dios!” me mira, formando un V con su ceño fruncido “Y desde entonces, han sido cuatro años” sostiene cuadro dedos para que los vea “¿Cómo puedes ser todavía solo mía?”

 

De todo lo que he dicho, ¿eso es lo único que ha escuchado?

 

Traga fuerte “Tu tenias muchos admiradores, uno con más ganas que otro de llevarte a la cama” Dice la palabra admiradores con desprecio, saboreándola y resultando repulsiva. Los ángulos de sus hombros se hacen más rectos con su ira.

Por favor, no me hagas decirlo! Levanto mi cabeza, ofreciéndole una mirada seria y sacudo mi cabeza, mis dientes casi haciendo un hueco en mi labio.

 

“Ana. Tú. Estuviste. Casada. Con. Jose” pronuncia cada palabra lentamente, como si fuera una niña, demasiado pequeña para entender las contradicciones de lo que dije. Cuando por fin entiende, sus ojos se iluminan, y yo debo voltear la mirada, inundada con humillación.

 

Otra cosa que no pude hacer bien. Pienso en Jose y me siento culpable, culpa que me carcome por dentro.

 

No es que querías que funcionara, mi subconsciente me recuerda.

 

“¿Es por eso que el hijo de puta te dejo?” Sus ojos con una combustión mezclada con incredulidad y algo más que no logro ver. Solo puedo asentar con la cabeza mientras miro abajo a mis dedos. “¿Tu nunca te acostaste con él Ana? Un hombre que yo sabía estaba desesperado por meterse en tus pantalones, ¿Por qué? Necesito saber!” el tono ronco de su voz no tolera discusión alguna.

 

Me siento allí, pensamientos mal conducidos a mi pasado, trato de formular una respuesta.

 

“Ana, respóndeme, por favor” su dulzura inesperada, me trae de nuevo al momento. Mis ojos se ajustan hacia donde esta él, y mis dientes apretando fuerte mi labio, cerca de hacerlo sangrar. Veo como la dulzura se desvanece y es remplazada por molestia, que obtengo por desobedecer, incluso cuando me lo ha pedido amablemente.

 

Toma otra respiración, abriendo su boca para emitir una orden severa, pero lo interrumpo con mi respuesta, temiendo su ira “Ya te dije” suspiro. “Solo he sido tuya, mi cuerpo no podía, no quería… uhm… responder” subo mis hombros a mis oídos. Sé que no le puedo mentir, así que intento de nuevo “Yo no podía…” bajo la mirada buscando mi punto de concentración en la alfombra de nuevo – cualquier cosa para evitar sus ojos penetrantes

 

En un segundo está de pie, caminando irritado desde la silla a la puerta – una y otra vez. En lugar de pasar su mano por su cabello, lo sostiene en un puño, los nudillos blancos por la tensión. Oigo un murmullo en voz baja, “No, no, no…”

 

Siempre ha sido un reto estar a la par de su estado de ánimo, pero no tengo idea de lo que está pasando por su mente. Estoy perdida. No siquiera puedo decir si es bueno o es malo.

 

Camina cerca de mí, luego bruscamente hace una parada frente de mí. Levanto la mirada cautelosa, viendo a través de mis pestañas. “Lo siento”. Respiro, la contrición torciendo mi corazón.

 

“Oh Ana!” La angustia en su voz es palpable, casi solida “Si tan solo hubieras hablado conmigo, hubieras confiado en mí y te hubieras quedado, lo podríamos haber resuelto; podríamos haber evitado todo esto” Hace un gesto con su mano, su agonía a la vista.

 

“Trate de mantenerme alejado de ti, cuando nos conocimos por primera vez, intente advertirte” su mirada ligeramente perdida mientras recuerda, casi mirando a través de mi. “Pero fui muy débil Ana, estaba demasiado atraído por ti, me deje llevar cada vez más, me enamore” con sus manos cerradas en la curva de mis hombros, me da un apretón suave. Su voz quebrada, sirve de peso como evidencia de lo profundo de su sentimiento.

 

“He intentado mucho”, hay un destello de desesperación en su mirada, tan determinada como la mía, para hacerme entender “-mucho para hacerte ver que te amo; que estaba dispuesto, pero fallé, falle en hacerte ver,” sus hombros se doblan abatidos, su cabeza agachada. El tono de su voz es la de un hombre desesperado.

 

Ahora molesto, consigue un segundo aire “Puedo ver qué piensas que te fuiste por tu propia voluntad, pero sin duda alguna tienes que admitir que si tu propia esposa, tu propia esposa Ana!” con sus palabras fervientes me da otra sacudida, esta vez mas fuerte, haciendo crujir mis dientes mientras mis ojos de asombro lo absorben “-Esta muy asustada de hablar contigo, de decirte que está esperando a nuestro hijo, y luego, ella huya de ti, porque tú has fracasado miserablemente en darle a ella la tranquilidad que necesita!” me suelta, dejando mis hombros, y sus brazos caen desconsolados a sus costados.

 

Niego con la cabeza, mi boca abierta forma una O, impactada. Lucho por responder, pero camino directo hacia su impenetrable pared de auto-odio, está envuelta en su mente, amplificando nuestros problemas –  las cosas que estábamos trabajando para superar como pareja cuando estuvimos casados y se echo la culpa de la desgracia sobre sus hombros.

 

Mierda!

 

Cuando encuentro mi voz de nuevo, hago la pregunta que he pensado durante los últimos cinco años, “¿Cómo crees que hubieses reaccionado ante la noticia del bebe?” el tono de agresión no es intencional, pero estoy desesperada por poner en perspectiva esto para él. Nos miramos el uno al otro, ambos respirando fuerte, nuestros cuerpos retorcidos por la tensión.

 

Después de golpe responde “Yo me hubiese molestado” Su vergüenza hace que su mirada se aleje de la mía, mientras pasa su mano desesperado por su cabello.

 

Necesito que se vuelva a concentrar, vergüenza no es lo que quiero que sienta. ¿Cómo puedo hacerle ver? “¿Puedes parar ya con toda la mierda de auto-odio?!” Me levanto, me pongo derecha siendo eclipsada por su propia altura, pero igual la forma de pararme le da credibilidad a lo serio de mi mensaje.

 

“Soy yo! Yo!, No eres tú!” mi voz sube una octava con cada palabra mientras mi tensión se convierte en rabia. “Mirando hacia atrás, viéndote de esta forma, hace que lo que hice se vea aun peor. Yo rompí con nuestra relación y lo lamento!” Un horrible sollozo se escapa de mis labios y me caigo al suelo, temblando con lágrimas de dolor y frustración. Mis manos vuelan para cubrir mi rostro, mientras me rindo. Un llanto desgarrador – cinco años de remordimiento y anhelo reprimido, saliendo todos a la vez.

 

Siento sus brazos rodeándome, dándome confort mientras me desahogo. “Lo siento, lo siento” murmura en mi oído y acaricia mi cabello, arrodillado en frente de mi. Nos balancea hacia adelante y hacia atrás, mi cabeza en su cuello y sus brazos de acero, recordándome lo que he perdido.

 

Estoy sorprendida por el desastre que he hecho de las cosas, pero a pesar de todo él está aquí, sosteniéndome, ofreciéndose para darme confort ¿Cómo puede esta él aquí, así, conmigo después de lo que hice?

 

Cuando estoy más calmada, el se sienta en sus talones, pero presiona su frente con la mía, sosteniéndome con una mano detrás de mi cuello. Nuestras rodillas se tocan. Mis ojos húmedos pestañean para abrirse, y en el reflejo de la luz veo un rastro húmedo a lo largo de su mandíbula. Mi corazón se expande por él, tanto como nuestros jadeos cálidos se mezclan con nuestra cercanía. No quiero más nada que besar esas lágrimas para que desaparezcan.

 

De pronto – de la nada – como si fuera combustible alimentando, un fuerte deseo a través de las lágrimas me pone alerta y me pongo tensa. Con los ojos bien abiertos y sorprendida, nuestros labios se encuentran por su propia voluntad, juntos e imponentes. Nuestras lenguas se entrelazan en una danza salvaje, devorándose, buscando y tomando cada pedazo de confort posible.

 

Mi mente se pone en blanco y todo a nuestro alrededor desaparece. Soy solo boca, lengua y gusto. Nuestras manos impacientes corren por nuestro cabello disfrutan del alguna vez – contacto perdido. De rodillas como si estuviéramos orando – adorando o suplicando, no estoy segura. Nuestros cuerpos son atraídos el uno al otro, urgidos por necesidad de volverse uno solo. En lo bajo de su garganta, lo escucho gemir.

 

Oh, recuerdo ese sonido sexy! Me llega el olor de Christian, haciendo que mis entrañas se contraigan expectantes. Mmmmmhhh.

 

Mi subconsciente aparece de repente, poniendo las paletas del desfibrilador en el pecho momificado de mi diosa interna, mientras grita despejen! Está tratando de revivirla de la muerte. Las ignoro y me concentro en el momento, tomando las sensaciones exorbitantes. Mi cuerpo siente un hormigueo, sensible y vivo después de cinco largos años de invierno. Su fuerte necesidad por mí, hace balbucear mi corazón, sus manos se posan en la parte trasera, presionándome contra su ingle. Gira sus caderas, encendiéndome con la fricción contra mi sexo. Jadeo en su boca, temblando mientras me desliza fácilmente en el suelo, me sostengo fuertemente de sus brazos.

 

Nuestras extremidades se entrelazan y nuestras manos recorriendo todo el cuerpo en frenesí. Estoy muy consciente de él, cada punto de contacto estallando con los recuerdos de su toque. Me encanta la forma como me presiona contra el suelo, con su peso manteniéndome en el sitio, me recuerda quien está al mando. Su mano se mueve de mi cadera, pasa por mi cintura y toscamente por mi seno, agarrándolo. Entre sus carisias fuertes, logro llegar a su pantalón para desabrochar su cinturón, impaciente por sentir el terciopelo de su piel. Tiro ineficazmente y luego – de la nada – él se detiene, se sienta y su sangre caliente se convierte en hielo.

 

Me mira, jadeando fuerte. Su rostro enrojecido con parpados pesados y ojerosos. Recostada, lo observo, mi pulso titubeante y mi cuerpo protestando frustrado. ¿Qué está haciendo? Luce totalmente indefenso, e inmediatamente con algo de pánico, entiendo su expresión “¿Christian qué sucede?”.

 

Él sacude la su cabeza suavemente, buscando claridad. “No tengo preservativos” dice en voz baja, cerrando sus ojos y frotando sus manos por el rostro.

 

“Guao!… ¿Qué?” me impulso hacia arriba, me apoyo en mis codos. Siento la hinchazón de mis labios y la rebelión de mi cuerpo por la conexión rota, pero sus palabras penetran con lujuria y me pongo rígida, en shock. La realidad es como un golpe en mis entrañas. El lio en el que nos encontramos, se debe a un embarazo no planeado, y de nuevo la respuesta de mi cuerpo, y la necesidad por él, es tan fuerte, que la anticoncepción es lo último que pasa por mi mente! Debo ser la persona más estúpida del mundo.

 

Una risa incrédula se me escapa, que da rienda suelta a más, me siento riendo como una loca demente. Al principio él me mira sorprendido por lo inapropiado de mi actitud, pero no puedo parar. Estoy aullando con una risa histérica, golpeando mi mano en mi pierna.

 

Ay, se siente tan bien reírse, para liberar toda esta ansiedad guardada. Mi diosa interna esta despierta y haciendo pucheros, mirándome con ojos confundidos y furiosos. Veo que el cuerpo de Christian deja de lado la tensión acumulada y sus ojos se suavizan, una sonrisa incierta se ve en su boca. Finalmente se da por vencido y sonríe con esa sonrisa hermosa, riendo conmigo, en sus bellos ojos grises hay solo diversión.

 

Poco a poco nos calmamos, mientras recuperamos el aliento, y una realidad desagradable viene de regreso. Nos sentamos en completo silencio, en el suelo de la elegante habitación de hotel, cuando el sonido de la puerta nos asusta a ambos. Con su gracia usual, se levanta y me ofrece su mano para ayudarme a levantarme.

 

“Es Taylor” responde a la pregunta que ve en mis ojos, y señala con la cabeza hacia la puerta “Nosotros tenemos un… uhm… compromiso” Se mueve para abrir la puerta, dejándome completamente sin equilibrio.

 

¿Está saliendo con alguien? ¿Se va a encontrar con ella? Mierda, mierda, mierda! ¿Qué estoy haciendo? Me tengo que ir. Miro alrededor buscando mi bolso y lo agarro, lo sigo hacia la puerta. Momentos más tarde los alcanzo y me encuentro cara-a-cara con Taylor. Es obvio que Christian no le informo de mi presencia, porque su conducta normalmente taciturna desfallece. Comprensiblemente su rostro se ve sorprendido, pero la fina línea de desaprobación en su boca, grita juzgándome.

 

Él se compone rápidamente, pero es muy tarde, claramente está molesto y decepcionado de mi. “Sra. Rodríguez.” Asienta con la cabeza, saludando. Brevemente mis ojos nerviosos miran a Christian, quien se disgusta ante la sola mención del nombre de Jose.

 

Mis sentimientos están heridos por la reacción de Taylor, aunque no estoy segura de que esperaba. Siempre me cayó bien. Estoy ansiosa por saber el estado romántico de Christian y avergonzada de nuestro arrebato loco de lujuria. Grandioso! Un nuevo montón de porquería para lidiar en mi cabeza agitada.

 

“Es Steele otra vez, Taylor” lo corrijo, mi cabeza asintiendo bruscamente. Necesito irme. Toco el brazo de Christian para atraer su atención y él se voltea hacia mí. “Me tengo que ir, mi mamá estará preocupada.”

 

Le toma un momento responder, mientras se acerca “Anastasia, dame un momento, por favor” Él no espera por mi respuesta, guiando a Taylor con la mano hacia el pasillo, lejos donde no los oigo. Christian está de espaldas a mí, mientras yo estoy de pie, embarazosamente en la puerta, esperando por su regreso y sintiendo que sobro en el lugar. Sorprendida de nuevo, me pregunto ¿A dónde iremos después de aquí? ¿Querrá él conocer a Chris? ¿Lo veré de nuevo? ¿Me atrevo a esperar algo?.

 

Da unos pasos hacia atrás, deteniéndose en frente de mí y luciendo fuera de lugar, mientras pasa una mano por su cabello rebelde. Taylor espera pacientemente en el pasillo, pero mirando de cerca. “Anastasia, aun hay mucho por discutir, pero esta noche no tengo tiempo. Aun debo vestirme” Se mira a sí mismo, pero no me da más explicaciones y mi corazón se hunde un poco más. “¿Cuánto tiempo te vas a quedar en Florida, puedo comunicarme contigo?” Es todo negocios de nuevo, frio y en control, su máscara acostumbrada en su lugar.

 

“Nos vamos el Lunes, al final de la tarde, te daré el numero de mi móvil” Busco en mí bolso tratando de encontrar un pedazo de papel. Tan gentil, pone su mano sobre mi brazo suavemente, entonces tengo que mirarlo y veo su rostro pintado con algo de diversión. Su cabeza esta inclinada hacia un lado.

 

Me detengo. “¿Qué?” mi tono es irritado, el tumulto de hoy afectándome.

 

“Ana, yo tengo tu número” el escanea mi rostro con cuidado, de ver como proceso la información.

 

Por supuesto que tiene mi número, súper acosador. Quiero golpearme con mi mano la cabeza. Como no han cambiado las cosas pequeñas. “Ah, Okey” es lo único que puedo decir mientras lo miro. El asienta con su cabeza, y luce aliviado ¿Está aliviado de que me voy?.

 

“Taylor te va a llevar a donde quiera que necesites ir” Conozco ese tono; es el tono de: tu-no-vas-a-hacer-lo-contrario.

 

Oh no! ¿Cómo manejo esto? No quiero estar a solas con Taylor, especialmente no en los confines de un carro! Él está molesto conmigo, ¿Es que Christian no lo entiende? Trato de relajarme, con mi voz calmada le digo: “Si no te importa, creo que tomare un taxi”

 

“Ana tu…” empieza a decir pero se detiene y da un paso alejándose de mí, resignado “Como tú quieras” dando su respuesta formal, que es congruente con la mirada abatida de sus ojos.

 

Phew! Dice mi subconsciente, pasando la parte posterior de su mano por la frente.

 

Nuestros ojos se encuentran y estoy inundada en la incomodidad del momento. ¿Nos abrazamos, nos besamos, o nos damos la mano? Decido tomar la iniciativa – mejor salir de esto. Yo voy a darle un beso tímido en la mejilla, y él se mueve para abrazarme, y terminamos sin hacer nada y lo estropeamos torpemente. Nos alejamos de nuestro abrazo torpe, él pone sus manos en mis hombros. “Hasta mañana entonces” le sonrió, y me doy vuelta hacia el pasillo, paso al lado de Taylor y camino hacia el ascensor, un lugar para resguardarme.

Link para el capitulo 3

19 thoughts on “Capitulo 2

  1. fanny rebellon says:

    Fabuloso encuentro, que intensidad dios, amo esta historia, taylor tiene razon en estar molesto pues vio de primera mano el sufrimiento de cristian, y por 5 años es demasiado, ana enloquecio pero lo que me encanta es ver los sentimientos tan profundos de cristian por ella, amiga Kereny graciasss mil te felicito tu traduccion es perfecta, me podrias decir cada cuanto vas a bajar un capitulo voy a estar super pendiente un beso.

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    • KereCB says:

      Siiii super intenso, lo volvi a revivir cuando lo estaba traduciendo y volvi a sentir lo mismo que la primera vez que lo leí. Si Taylor fue duro con Ana pero era necesario, senti muy feo cuando le dijo “Sr Rodriguez” me queria morir, jajaja, como te dije senti lo mismo que cuando lo lei por primera vez.
      Y bueno lo interesante es que Monique nos deja ver los puntos de vista de estos maravillosos personajes y así nos compenetramos mas con la historia.
      Gracias una vez más, por tus palabras, el proceso de traducción es lento mas que todo por mi vida personal, como veras los capitulos son largos y trato de trabajar en ellos por lo menos un rato todos los dias, estoy intentando hacer uno por semana (se que esta semana no se ha publicado el Cap 3, ya esta listo y editado, así que pronto) pero si creo que sería un capitulo por semana, dependiendo de mis otras responsabilidades…
      Que bueno que te ha gustado la traducción, era una de mis preocupaciones, le pongo mucho empeño para que se entienda todo lo que Monique expresa y ha imaginado, y quiero hacerle honor a la historia, sin cambiarla en absoluto.
      Kx

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    • Monique Lain says:

      Love that you enjoy the translation Fanny!

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  2. fanny rebellon says:

    Hola de nuevo kereny soy yo otra ves me podrias dar tu facebook, algo una pagina para contactarte plis y recuerda contacta a la pagina de sirocco que te puse en el primer capitulo, alli ella te anuncia, hay muchisimas fanaticas ve a la pagina y lo veras, quiero ver que todas te lean pues este fic es increible, y con tu traduccion se glorifico mas,gracias madre un beso.

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    • KereCB says:

      Hola de nuevo Fanny, si mira me comunico mas por twitter que por FB, siempre estoy metida allí, así que seria mas facil escribeme a @kerecb y nos ponemos en contacto por alli.
      Una vez mas super encantada que la traducción sea la adecuada y te haya gustado.
      Me pondré en contacto con Siroco 🙂
      Kx
      Gracias por tu comentario

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  3. fanny rebellon says:

    Hola keremy hable con sirocco y me dijo que le enviaras un Inbox , ella te anuncia en el facebook y veras que te van a leer varias fans, pues no saben de esta historia y algunas no les gusta leer por geogle, es horrible, el blog es conociendo a cincuenta sombras de grey por sirocco 968 alli te sale el fic y a la izquierda esta el facebook ahora lo del inbox , si no se no tengo mucho con internet gracias.

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  4. KereCB says:

    Fanny, ya encontre el blog de Sirocco, por fin jajaja, me pondre en contacto con ella.
    Por cierto amé y amo el punto de vista de Christian que hizo G.E GRIFFIN, ya los lei, y que bueno que los pudieron traducir tambien…
    Gracias por tus comentarios…
    Kx

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  5. michella says:

    porfiiiiin en españooool graciaaaaas

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  6. […] Da click aqui para leer –> via Capitulo 2. […]

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  7. andrea valenzuela ulloa says:

    muy intenso mi christian como siempre me encanta y cuando lo describen asi mas me gusta

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  8. Tai Tafur says:

    Ay en donde me perdí. Esto es hermoso
    Me rompe el corazón. Que buen punto

    Liked by 1 person

  9. Claudia Henao says:

    Waoooo!!!!! super emocionante. Gracias. La traducción estupenda

    Liked by 1 person

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