Capitulo 32

Taylor chisporrotea, su mirada fastidiada es incómoda, “Bueno señor” él aclara su garganta. “Solo confirma que no estamos lidiando con un profesional” él levanta su mano cuando Christian quiere interrumpir. “Eso es algo bueno” él mira a sus colegas, todos asientan con la cabeza su acuerdo. “Si estuviéramos lidiando con alguien quien tuviera los medios para encontrar y contratar a un profesional, podría decir que estaríamos en un problema mucho más profundo”

“Está bien, entonces, ¿Qué más nos dice?” toda la atención de Christian está en Taylor, aunque su pulgar distraído está acariciando de arriba abajo mi mano. Pienso que es admirable que Taylor no se marchite bajo el peso de la mirada de acero y penetrante.

“Bastante, en realidad. Nuestro asesino es un cazador con un buen ojo serio y un resentimiento serio. Apostaría mi vida al hecho de que lo conocemos muy bien, esta no es una persona distante y desconocida con una percepción sesgada y amargada”

“Entonces, ¿la lista de candidatos permanece igual? lo que no nos ha llevado a nada hasta ahora “ Christian no está esperando una respuesta, más que todo estando de acuerdo con la línea de pensamiento de Taylor.

“Si señor,” dice en ese timbre mesurado y de autoridad suyo. “El arma también fue silenciada. Ni la policía, ni ninguno de nosotros encontró a alguien que haya oído el disparo”

Christian menea la cabeza, “Él es suficientemente inteligente para usar un silenciador pero no para predecir el ámbito del destello de aplicación”

“Eso es correcto; un profesional habría evitado ese ángulo o habría añadido una adición al alcance para detener el destello. Es un error de novato”

“Solo espera un segundo” digo, tratando de poner las piezas juntas en mi propia forma. “Un .308 es una punta muy grande ¿no?” gracias a Ray sé suficiente de balas para al menos entender la diferencia entre los calibres.

De nuevo Taylor asiente con la cabeza, “Es una punta grande, exacto. Casi tres pulgadas desde la punta hasta la parte trasera” él levanta su dedo índice, midiendo la sección con su otra mano para demostrar. Lo veo cruzar la mirada con la de Sawyer para confirmar la exactitud de su declaración.

“Entonces, ¿Cómo es que el cristal no se rompió?”

Yo espero que la respuesta venga de Taylor, pero Christian responde en su lugar, “Nena, el vidrio es laminado, así que no se rompe. Es una medida de seguridad, como ventanas a prueba de balas. También con el vidrio inteligente quieres que siga funcionando incluso si tiene una grieta, o en este caso, un agujero” él levanta mi mano para besarla, un cálido resplandor momentáneo quemando allí solo para mí.

  1. Sonrío con mi pequeño rubor. Él aun piensa que hice bien en cambiar la ventana a opaca de nuevo, a pesar de que fue él quien se dio cuenta del alcance y en última instancia nos salvo. Le indico a Taylor para que continúe.

“Esta eso y que sospecho que la carga de la bala fue recargada. Hace una punta más pesada que golpea limpiamente a través de las cosas como el vidrio” Taylor desliza los pulgares por su cinturón y se voltea sobre sus talones – listo por ahora.

“¿Qué tan seguro estás de que estamos lidiando con un hombre?” esta vez Christian dirige su pregunta a todos ellos.

Brandon toma la señal sentado en su silla, “Personalmente estoy de acuerdo con la evaluación de Taylor en el asunto señor. Todos hemos visto las imágenes del circuito cerrado de cámaras, la contextura, el movimiento y el tamaño. Todo apunta a que el sospechoso es un hombre.

“¿Hay otros en la lista a parte de Linc y José?” Esta vez veo a Christian, quiero medir su reacción.

Sí el está sorprendido de que ya se de los dos candidatos en la lista, no lo demuestra. “Si, dos más pero usted no los conoce. Ambos son ex empleados. Uno fue despedido por espionaje industrial y el otro por una situación de acoso sexual”

“¿Sabemos si ellos saben cómo cazar?, porque sé con seguridad que José sabe manejar un rifle, él y su papá han cazado ciervos con Ray en más de una ocasión” de nuevo las garras frías del miedo aprietan mi corazón, levantando los vellos de la nuca de mi cuello.

“Welch está en eso Ana, deberíamos tener la información de inteligencia dentro de poco junto con el reporte balístico que está siendo apresurado por un compañero de la policía” Taylor frota la parte posterior del cuello, sus cejas se dibujan en la deliberación, “En lo que se refiere a Linc estoy casi seguro de que él ha cazado suficientes veces como para no ser excluido del todo”

Con la última información sobre la mesa me doy cuenta de que los chicos se están poniendo más inquietos, como si estuvieran con ganas de salir de aquí y encontrar a este bastardo, “Esta bien, vamos a ver que tenemos una vez que Welch y la balística se reporten. Sawyer, gracias por tomar el relevo aquí, ha sido bueno tenerte en el equipo de nuevo” Sawyer le muestra una sonrisa rara, luego Christian se dirige al equipo, “¿Quién está con nosotros esta noche?”

Después de que Carl mira a Collins él habla, “Nosotros tomaremos el primer turno. Es mejor que te consigas un compañero para que puedas cerrar los ojos” Ellos miran a Taylor, cuyo agotamiento está escrito en sus ojos cansados y los huecos ennegrecidos que lo rodean.

Taylor se queja pero admite – un verdadero profesional, él sabe que una mente clara es la herramienta más valiosa en el trabajo. Sawyer le da la mano a los chicos y le da una palmada a Taylor en la espalda, “Tengo un permiso por venir, estoy feliz de quedarme y ayudar. Le debo una al Sr. Grey” me da una mirada mordaz con una ceja levantada, y esa sonrisa irónica todavía persiguiéndome.

Nunca voy a escuchar el final de esto, pero al menos él no está molesto. La incomodidad del momento tiene a todos los chicos excepto a Christian mirando a cualquier lado menos a mí, su reacción haciéndome muy consciente del destello ardiente de vergüenza. La tranquilidad de Christian es evidente; él nunca me perdonará por esa proeza excepcional.

Se hacen los arreglos y ellos salen en fila, yo me tomo un  momento para ver a mi niño dormido. Me alegro de que se haya quedado dormido tan fácil y haya mantenido el sueño. Esas orejas diminutas no están dispuestas para escuchar cosas como delincuentes y rondas.

“¿Crees que él estará bien?” la nota de preocupación en la voz de Christian es al mismo tiempo inconfundible y conmovedora, la corriente de arrepentimiento lo dice todo. Él ama a su hijo.

Pongo las sabanas hasta su barbilla, inclinándome hacia delante para besar su cabecita dormilona, “Eso espero. Es difícil decir cuánto de esto él pueda entender.” Cuando volteo la mirada hacia mi esposo, él luce triste. Dos pasos me tienen en el borde de su cama, “¿Qué pasa Christian?”

“Ustedes están en peligro por mi culpa, no puedo soportarlo. Se tienen que ir” él agarra mis manos con las suyas; ni siquiera registra el dolor que eso debe estarle causando. Su petición es ferviente, apasionada y en lo que a mí respecta, peligrosamente cerca de ser irrazonable.

¿Qué? Sí esto resulta ser José todo esto sería mi culpa. ¿Es que no ve eso?

Literalmente piso fuerte, lista para una pelea, “¡De ninguna manera!”

“Ana esto no está en discusión. Es de sus VIDAS de lo que estamos hablando y no voy a apostar con ellas sin importar lo que tu digas” su tono es bajo, sin querer despertar a Chris pero no guarda menos estimulo. Conozco esa mirada de determinación muy bien, nada de lo que diga va a cambiar su opinión pero eso no me detiene de intentarlo.

“No hay manera de que deje a mi esposo herido para que enfrente esto solo. No puedo creer que incluso me pidas que haga eso” un chillido de frustración se apodera de mi voz, lo miro taladrándolo con mis ojos como dagas y aprieto los labios con disgusto.

“Eso es porque no te lo estoy pidiendo, te lo estoy diciendo” él dobla los brazos sobre el pecho mientras levanta la barbilla, adelgazando su  boca en una línea terca.

¡Qué cagada, mierda! Se me cae la cara de ira y se dirige a un rumbo diferente, “¿Por qué estamos peleando? Es lo último que quiero hacer”

“Yo tampoco nena pero, ¿no puedes ver que tan serio es esto? ¿No puedes entender de qué te quiero fuera de peligro?” dice con una versión dramáticamente atemperada de su molestia anterior.

“Por supuesto que sí, pero, ¿No puedes ver qué yo me siento igual? ¿Puedes imaginar lo preocupada que voy a estar por ti, aquí, por tu cuenta con este… este… hombre loco intentando lastimarte, lastimarnos?”

Él parpadea, sorprendido, “No estaré solo, tendré a Taylor y tú y Chris estarán a salvo. Eso es lo que necesito en este momento.”

Lista de nuevo para este argumento cruzo mis brazos frente a mi pecho, “¿Y qué hay de lo que yo necesito eh? Porque en caso de que no lo hayas notado: ¡Te. Han. Disparado! No había nada que Taylor ni nadie pudieran hacer al respecto. ¿Y en dónde crees que Chris y yo estaremos lo suficientemente seguros? Si este hijo de puta tiene el alcance que obviamente tiene, entonces ¿A dónde crees exactamente que Chris y yo deberíamos ir? Todo esto es simplemente demasiado loco, demasiado impredecible”

Habiendo expresado estos pensamientos en voz alta hace que me percate de todo – lo suficiente como para empezar a llorar. No porque este triste si no porque estoy ardiendo con frustración, sin esperanza por una solución que nos mantenga a todos vivos y bien. Como si la separación va a forzar al tirador y va a tirar todo lo que tiene en la búsqueda de solo uno de nosotros.

“Lo sé nena” me hace un gesto para que me acerque y voy de buena gana, acurrucándome en el rincón de su brazo bueno. “Quiero que vayas a donde tu papá. Un hombre militar que entiende la severidad de la situación y tiene un interés en mantenerte a salvo, es el mejor lugar para ti y para Chris en este momento. Él va a agradecer la ayuda extra en seguridad y él sabrá cómo manejarlos”

“¿Y qué pasa si la amenaza nos sigue ahí?” susurro contra su pecho desnudo, tomando un poco de consuelo en el palpito tranquilo de su corazón debajo de mi oreja.

“No lo hará. Tu no le dirás a nadie, ni siquiera a tu mamá y se van a quedar allí hasta que esto se acabe. Carl y Collins van a ir con ustedes”

“No me gusta Christian, me voy a preocupar hasta enfermarme. ¿En dónde te vas a quedar? ¿Quién va a cuidar de tu lesión?”

Él besa mi frente, acercándome más, “Voy a estar bien nena. Me quedaré en el Fairmont y mi mamá puede cuidar de mi brazo”

Resoplo ante su fácil destitución de mi argumento, ¿Cómo puede saber que estará bien? “No puedes saber eso con seguridad” estoy exasperada de que él parece incapaz de ver que no es inmune a este peligro que está al acecho.

Lo siento encogerse debajo de mi, casual, como si su vida no significara mucho. Me empujo hacia arriba, lejos de él, mirando con incredulidad su cara imperturbable, “¡Ya no eres solo tú! Hay dos personas más en tu vida que depende de ti ahora. ¿Entiendes?” lo señalo con el dedo sobre su pecho, realmente poniéndome irritada.

Él atrapa mi dedo con un agarre de hierro y luego aplana mi mano en su pecho cubriéndola con la suya, “¿Qué quieres que haga? Quiero llamar la atención de este hijo de puta para poder terminar con esto, sí me escondo, solo voy a arrastrar todo esto una y otra vez y yo tengo una vida a la que quiero regresar. Una esposa y un hijo”

Sus palabras me llegan con la fuerza de un golpe, realizaciones desagradables traqueteándose en mi cerebro. “¿Te quieres usar como carnada? “ A pesar de que su voz es baja y segura, estoy segura de que lo he escuchado mal. Por favor que no lo haya oído bien.

“Es la única forma nena”

¡Santa mierda! Sacudiéndome aun más lejos lo miro, horrorizada, “De ninguna manera Christian, enviarme a donde Ray es una cosa pero jugar al gato y al ratón con este loco maniático no es algo que voy a permitir y te voy a dejar hacer. ¿Cómo puedes si quiera considerar…”

“¡Anastasia!” me corta. “¿Necesito recordarte que tú hiciste una promesa ante Dios y ante el mundo que me obedecerías?”

Expido un fuerte jadeo, tomando una respiración de shock y fuerte. Nos miramos el uno al otro, el estancamiento de nuestra conversación hundiéndonos. Cuando recupero la habilidad de hablar mi voz es un susurro ronco. “¿De verdad Christian? ¿Estás jugando esa carta ahora?”

El gesto obstinado en su mandíbula junto con la línea rígida de sus hombros son respuesta suficiente incluso si no considero el brillo duro de su mirada fría de acero, “Jugaré cualquier maldita carta que tenga que jugar si eso significa que ustedes dos estarán seguros y para poner fin a esta maldita pesadilla”

¡Mierda! Sabía que eso podía volverse en mi contra y perseguirme.  Está claro para mí, que por el momento, hemos llegado a un callejón sin salida. Tendré que dormir en ello y tratar una táctica diferente en la mañana. En la cima de esta maldita pesadilla, como Christian lo ha llamado tan elocuentemente, estoy chocando con mi esposo amado y lesionado cuando todo lo que quería era cuidar de él – ¡esto es un desastre!

Dejo salir un pequeño aliento, dejando colgar mi cabeza en derrota. Miedo, nausea, frustración – todas dibujadas a punto de ebullición en la bilis de mi vientre anudado, mientras descanso en el lado de su cama. La habitación es borrosa a través del brillo de las lágrimas que llenan mis ojos.

Siento a Christian moverse en la cama, arrastrándose más cerca de mí, “¿Nena?” susurra. “Te amo, no quiero discutir. Quiero que me escuches y hagas lo que te digo. Tu sabias el trato y estuviste de acuerdo. No me obligues a hacer algo drástico para mantenerte a salvo, no quiero asustarte” Una mano está frotando mi espalda, la otra acariciando mi muslo.

Imágenes de amarres, mordaza y  jaulas cruzan mi mente antes de que me arriesgue a mirar a su rostro suplicante. Desesperación es lo que veo allí junto con una buena medida de esperanza perdida. En ese momento sé que no puedo ser responsable de hacerle eso a él nunca más. Él ha forzado mi mano, mi asentamiento de cabeza tan suave como signo de mi aprobación de su plan tonto.

“Me moriría si algo te pasara, por favor dime que entiendes eso” con mi tono, mi mirada y mi ser le ruego, desesperada por hacerlo entender mi grado de repugnancia y temor. Descanso la palma en la barba espinosa de su adorada mejilla.

Él tira de la parte superior de mi cuerpo hacia su pecho, anillando su brazo alrededor de mí con total desprecio por su lesión. En su abrazo apretado es donde me siento segura, el único lugar donde quiero estar, “Lo entiendo nena. Confía en mi”

Después de un largo rato contando mentalmente las razones por las cuales debo quedarme él me manda al baño para prepararme para dormir. Con el ritmo constante del agua sobre mi piel, lloro fuerte, capaz de darle rienda suelta al pánico que se tuerce en mis entrañas. Realmente no quiero ir a donde mi papá y a pesar de la competencia general de Christian no confío en este plan ni un poco. Tal vez Ray pueda ayudarme y hablarle para hacerlo entrar en razón.

Christian está aun despierto cuando me deslizo en la cama junto a él, mi cuerpo completo tenso con preocupación. “¿Te sientes mejor nena?”

No puedo responder sin mentir; si empiezo a hablar, temo que no seré capaz de detener las lágrimas rebosantes. “Deberías estar descansando Sr. Grey, debes estar agotado” Desde ya él no está cuidando de sí mismo.

“No estoy cansado y tú te vas mañana. Prefiero hablar contigo” odio el sonido de eso, como si estuviera diciendo que quiere hablar conmigo mientras podemos, como si puede que no haya otra oportunidad pero no puedo negar su lógica. Mi cerebro está demasiado cansado y frito para dormir de todos modos.

Suspiro y me ablando, volteándome en la cama almidonada para darle la cara. “¿Cómo se siente tu brazo? El doctor dijo que deberías sanar bien” si realmente me voy mañana entonces haré lo mejor para evitar los temas que puedan reavivar la pelea.

Me lanza una sonrisa de medio lado, “No sé, los analgésicos son buenos” su intento de frivolidad fracasa por completo cuando sonrío, aunque débilmente, plástica.

Cada vez que lo veo, la enormidad de la situación amenaza con hundirme, en estos momentos me lleva en una ola de gratitud, “Estoy muy contenta de que estés bien” las palabras se siente huecas en mi boca, horriblemente inadecuadas. Me acerco para tocarlo, primero recorriendo mis dedos por su cabello, luego arrastrándolos por su cuello, luego trazo las venas vitales que afortunadamente están palpitantes con su vida. No, contenta no empieza a describir como me siento.

Christian detecta mi sentimiento, “Voy a estar bien nena, esto terminará pronto” me promete, luego me devuelve el movimiento apacible acunando mi mandíbula. Deseo con todas mis fuerzas poder creerle.

“He querido preguntarte, ¿Qué pasó con el jefe psicópata que tenía en SIP? ¿John era? No, Jack. ¿Jack Hyde?” el tipo ha estado repiqueteando en la parte trasera de mi mente desde hace algún tiempo. ¿Por qué no está él en la lista?

La mirada de amor de Christian se sustituye al instante con una mirada agria. “Esa puede ser la única cosa buena que resulto de tu partida. Si yo no podía encontrarte, él tan seguro como el infierno tampoco lo iba hacer”

Su declaración criptica me deja perpleja, “¿Qué quieres decir?” digo mientras mi entrecejo se frunce en un gesto firme.

Él sacude su cabeza, apartando la mirada mientras recuerda el pasado, “Estuve a punto de matarlo Ana. No tengo la menor duda de que habría ido tras de ti si hubiese tenido la elección pero en su lugar fue tras Mía”

Trago saliva, viéndolo con mis ojos redondos, “¿Él fue detrás de Mía? ¿Qué paso?”

Él se voltea y se pone sobre su espalda, el bíceps de su brazo bueno abultándose cuando lo lanza sobre su cabeza. Su mirada hacia el techo, “Él la secuestró, trató de negociar un rescate por ella”

Agarro la parte delantera de mi cuello en estado de shock, “¡No!” las implicaciones de repente cruzan mi mente, si hubiese sido yo en lugar de ella, yo hubiese estado embarazada y a merced de la negociación de un psicópata con Christian. Es demasiado horrible para siquiera contemplar.

El asiente con la cabeza en respuesta a mi palabra, él oye el aborrecimiento enfermo en mi tono, “Sawyer y Taylor realmente estuvieron para mí cuando hicimos “la entrega” pero cuando lo encontramos perdí la calma. Si los chicos no me hubiesen separado de él no creo que hubiese sido capaz de detenerme”

Las comillas al aire que usa, me dicen que hacer una entrega falsa por el rescate fue lo que ellos planearon para poder atrapar a Hyde. No estoy sorprendida de que haya golpeado hasta la mierda a Hyde; él quería hacerlo la noche que lo conoció. Estoy segura de que su ánimo mental no fue muy ayudado conmigo todavía estando desaparecida. Con esa realización, tengo otra razón para sentirme culpable.

Empujando mis propias reflexiones a un lado vuelvo al camino de su historia. “Christian eso es horrible, por favor dime que no lastimó a Mía” aguanto mi respiración, mi mano presionada contra mi corazón para páralo de palpitar casi a punto de salir de mi pecho.

“No, me aseguré de que supiera que le iba a pasar a su carga explosiva y a él si le tocaba un solo cabello de su cabeza” la sombra de disgusto cruzando su rostro es fugaz como mis pensamientos anteriores sobre él, oscureciendo su mirada. “Tú estabas embarazada en ese momento” él no dice nada más, repitiendo toda la saga horrible conmigo a la cabeza en su lugar.

“No hagas eso Christian” toco su hombro para arrebatar su atención del pasado y regresarlo al presente conmigo. Él está apretando su mandíbula tan fuerte que oigo el rechinar enojado de sus dientes. Cuando levanta su mirada todavía está brillante con las ascuas latentes de su odio por Hyde.

“Estoy bien, estoy aquí, no hay razón en pensar en lo que pudo haber pasado” le digo suavemente para perforar el aura enfurecida que viene a través de él en oleadas.

Un momento después veo que el bulto de su tensión se va cuando cambia su foco de nuevo a mí, “¿En dónde está él ahora? ¿No debería de estar en tu lista?”

“Él está en la cárcel, donde pertenece y si puedo ayudar, se quedara allí hasta que se pudra hasta morir”

No muy a menudo pero de vez en cuando, él dice cosas con tanta violencia, con tanta amenaza que me asusta. Solo puedo asentar con la cabeza mientras tacho a Hyde de mi lista mental de perpetradores. ¿Me atrevo a espetar otra posibilidad o él está todavía muy molesto? Me pregunto mientras lo observo a través de mis pestañas.

“¿Crees que puede haber más de una persona tratando de llegar hasta nosotros, incluso tal vez sin relación entre sí?” le voy a facilitar la pregunta que realmente quiere preguntar, dándome cuenta de que es mejor que él siga hablando de nuevo.

“Hemos considerado cada opción imaginable; esto no es algo que me esté tomando a la ligera Anastasia”

Vuelvo hacia atrás rápidamente, sin gustarme la suposición que acaba de hacer, “Yo no estaba insinuando que lo hicieras pero si consideras al Dr. Shawn por ejemplo. Él no parece el tipo, pero ¿es posible de que él esté lo suficientemente molesto contigo como para dispararte por haberlo golpeado?”

Por alguna razón esto hace reír a Christian, “No, no lo creo”

  1. “¿Tú crees que él va a presentar cargos?” pruebo.

“No, no lo creo y no es Shawn”

Su reacción ha despertado mi interés, él suena muy seguro. Su pequeña sonrisa es un poco desconcertante considerando la conversación que estamos teniendo así que no puedo evitar sentir sospechas. “¿Cómo puedes estar tan seguro?”

“Confía en mí, lo sé” Su mirada reprimida me dice que la conversación ha terminado pero ahora estoy segura de que él está escondiendo algo. Hhhmmm,.

“Deja que yo me preocupe por esta mierda. ¿Por qué no vas a dormir nena?”

Justo en ese momento mi cuerpo me traiciona con un bostezo, así que no puedo negar mi cansancio para seguir hablando con él. Beso sus labios, el toque suave de nuestras bocas casi dolorosamente maravilloso dadas las circunstancias. La idea de perder esa boca y el cuerpo atado a ella, es la cosa que no me va a dejar dormir por el resto de la noche.

Golpeo mi almohada en su lugar deseando poder acurrucarme con él en su cama pero quiero que él esté lo más cómodo posible, espero que él pueda descansar un poco.

Una hora después todavía estoy despierta. Sin poder apagar las imágenes aterradoras de mi mente, me he cambiado y movido al menos una vez cada minuto hasta ahora, cuando escucho la voz tranquila de Christian, “Ven aquí nena”

¡Oh genial! Ahora lo he despertado con mis incesantes vueltas en la cama, “¿Por qué no estás dormido?” le susurro en la oscuridad.

“Porque estoy preocupado porque mi esposa no está durmiendo” él no está molesto, su timbre es seco.

Suspirando, levanto la colcha y me arrastro hasta su cama, cuidadosa de no golpear su brazo. Su brazo no lesionado está extendido en una señal de bienvenida mientras se acuesta de lado. Me deslizo a un lugar familiar, mi espalda a su frente y al instante me siento mejor, más segura, más calmada. Él besa mi cabello mientras cubre con su brazo lesionado mis caderas.

Un segundo después jadeo cuando un dedo travieso se desliza dentro de mis bragas. “¿Qué estás haciendo?”

Con su barbilla él arregla el cabello de mi cuello luego pone un beso fugaz detrás de mí oreja. “Te voy a tocar para que puedas relajarte y podamos dormir un poco”

Su aliento caliente ya está haciendo maravillas para mis niveles de estrés pero, básicamente estamos en público con nuestro hijo dormido a unos cuantos metros de distancia. “¿Qué hay de Chris…” tartamudeo en un escalofrío mientras sus manos mágicas deslizan un dedo dentro de mí.

Deja caer otro beso en mi cuello pero este es caliente y lento y húmedo, “Tu solo tienes que permanecer en silencio” beso, lamida, “Tenemos nuestras espaldas hacia él” una lamida larga, “Y tenemos el cobertor sobre nosotros” Beso, lamida, mordisco.

No estoy segura de esto, pero mis reservas desaparecen junto con el segundo dedo empujándose dentro de mí, “Aahhh”

“Silencio nena. Ssshhh” él me alivia mientras la temperatura de mi cuerpo empieza a subir.

Su plan de seguro está funcionando porque por el momento, no puedo pensar en nada más que el movimiento lento y tentador de su mano en mis pantalones. Estiro mi brazo hacia atrás para devolver el favor pero él me detiene. “No, este es solo para ti”

En otras circunstancias me sorprendería; incluso me preocuparía pero en este momento mi cerebro se ilumino en mil lugares que no tienen nada que ver con la racionalidad.

“Abre tus piernas nena. Quiero sentirte toda” no hay manera de que él no esté excitado, lo oigo en el roce de gravedad con el que me acaba de mandar, el imponer de acero empujando contra mi trasero.

Engancho mi pierna sobre el lado de la suya para darle mejor acceso. “Siempre tan impaciente Sra. Grey, siente lo mojada que estás” gime, bajo y apreciativo, las vibraciones del sonido moviéndose a través de mí, dentro de mí, haciéndome temblar un con deseo que no sabía que tenía.

Él bordea el caparazón de mi oreja con la punta de su lengua luego empujándola hacia el hombro. Inclinándose, él espera a que yo gire mi cabeza hacia él y así poder encontrar su boca. Su lengua se mueve más allá de mis labios con la misma deliberación y ritmo de sus dedos agitados. Su otra mano agarra mi garganta, lo suficientemente firme en su agarre para sentirse posesivo.

Lamiendo en mi boca, me acaricia hacia abajo, sus dedos hundiéndose profundamente luego arrastra mi humedad a la largo de mi raja. Una y otra vez, adentro y afuera, tocando ese grupo de nervios sacudidos con cada pasada pero nunca por más de una fracción de segundo. Es desesperante, la anticipación entre momentos tan geniales que muerdo su labio mientras muevo mis caderas ansiosas hacia su mano tentadora.

“Aaahhh” jadeo, “Christian por favor”

“Calla, si haces ruido voy a parar” esas palabras sexis dichas por él, no importa lo que sean, siempre en parte al menos responsables de lo duro que llegue al clímax, como si él pudiera hacerme llegar solo con la voz.

Como si él supiera, continua hablando, “Quédate quieta nena, siente como te toco” muerdo dejando atrás mi gemido mientras mi marea empieza a subir, esperando por esa ola que me va a enviar a romper en la orilla de la liberación.

Sintiendo mi rigidez él ajusta la velocidad de sus dedos para igualar el ritmo de mi corazón palpitante, desencadenando las ondas que crecen más y más grandes. Cuando arqueo mi espalda su mano libre vuela a mi boca para callarla, deteniendo el grito acumulado. “Acaba para mí nena” es lo último que escucho cuando el olvido me lleva.

Él me remata con un movimiento lento y circular, tres dedos masajeándome en lo último del placer cuando me masturbo contra él, “Me encanta ver como acabas Sra. Grey” dice, presionando otro beso en mi cuello.

Cuando mis sentidos regresan, me volteo hacia él, curiosa de ver que va a pasar después, “Te amo. Gracias”

Él me sonríe luego desliza esos mismos tres dedos en su boca y los chupa. Nunca deja de hacerme sonrojar. “Mmm-hmm” murmura, lamiendo sus labios, “Estamos para complacer Sra. Grey”

Riendo acaricio su cara, “¿Qué hay de ti Sr. Grey?” con mi rodilla suavemente empujo la erección-imposible-de-ignorar que pincha en mi vientre.

Después de un suspiro profundo, besa mi nariz, “Quiero que tu duermas nena” de juguetón se ha vuelto muy serio. Veo la preocupación grabada en las arrugas de su rostro ansioso.

Para aligerar el estado de ánimo repentinamente sombrío, uso mi técnica de distracción, “¿Es seguro asumir que eso fue otra primera vez para nosotros Sr. Grey?” para hacer ver mi punto, meneo el brazalete alrededor de mi muñeca.

Suavemente se ríe, “Si Sra. Grey, definitivamente otra primera vez. Voy a tener que conseguirte una pequeña cama de hospital”

Link para el capitulo 33

 

 

8 thoughts on “Capitulo 32

  1. fanny rebellon says:

    Bellisimo capitulo, es extraño ver el cambio que hiso con el secuestro de Mia, pero quedo bien, y me encanta la confianza que han adquirido los dos, tienen mejor comunicación, amo todo de esta pareja Gracias monique magnifico capitulo y Kereny eres genial como siempre amiga, muchas gracias por tan excelente trabajo, un beso.

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  2. Janitzia Berrido says:

    Disfruté mucho de este capítulo, me sentí tranquila. Estaba con Ana y Christian en la habitación del hospital. La verdad es que Grey no desperdicia ni un momento y Ana siempre está dispuesta. Realmente son únicos. Y entiendo a Ana, es realmente difícil alejarse sabiendo el plan tan peligroso de Christian. La incertidumbre es grande. Gracias Monique por tu imaginación brillante y Gracias Kere por multiplicarla con tu traducción…

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  3. Ana says:

    Un poco triste este capitulo, porque se separan sin saber hasta cuando :´( Pero sin duda tendrán un dulce y apasionado recuerdo de su ultima noche juntos ;D
    Gracias chicas Monique y Kare, por sus magnificos trabajos . Un abrazo.

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  4. Claudia Henao says:

    mmmmhhh que pesar que se tengan que separar, que impotencia para Ana. GRacias Monique, Keremy.

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