Capitulo 38

Su calor, su olor, todo, funcionaba como un todo para traerme de vuelta a mí misma, para volver a conectar las piezas a la deriva de mi cordura. Ni siquiera podía reunir el coraje que debería haber sentido por dejarme colgada – tal vez más tarde – pero ahora aquí es exactamente donde quiero estar.

“Todo ha terminado nena. Todo ha terminado” él repitió sus palabras susurradas, una y otra vez hasta que sintió que levantó el manto de la pesadez que me rodeaba. Sus brazos, como barandillas, al mismo tiempo tranquilizadores y de apoyo – sosteniéndome, anclándome, recordándome. Simplemente respiraba a través de todo, tal vez por primera vez en días.

A medida que sus murmullos se hunden en mi, mi consciencia se enrolló alrededor de ellos, tejiéndose, enroscándose, agarrándose para hacerlos míos. ¿Cómo puede haber terminado? ¿Qué pasó? ¿Qué importaba si él estaba aquí? Levanté mi cabeza, lejos del ruido constante de su corazón, de la calidez de su pecho para encontrar su mirada. Estaba desesperada por el consuelo de lo que estaba diciendo pero el miedo empañó los bordes de mi realidad, no podía envolver mi mente para separar las dos.

“¿Se ha terminado?” parpadeando podía sentir la humedad fría de mis pestañas, los riachuelos húmedos a lo largo de mi nariz, goteando por mi barbilla. Sus ojos ardían con una luz suave pero, su rostro estaba cansado, atormentado. Odiaba que le tocó vivir otra pesadilla y por las sombras persistentes sabía que había sido una muy fuerte. Él besó la V agrupada en mi ceño con una reverencia que sacudió mis fundaciones, mi garganta se cerró con la intensidad del momento.

Su cabeza se inclinó mientras ponía sus labios en los míos, un roce suave luego se apartó para medir su efecto en mí. “Si” confirmó, una curva ligera de diversión tirando de la esquina de su boca, provocada por mi expresión estupefacta. Aparentemente complacido con mi reacción, su mano codiciosa se sintió lo suficientemente libre para agarrar un puñado de mi cabello mientras él ajustaba el ángulo de su cabeza antes de acercarse otra vez, sellando su boca con la mía con intención inequívoca. Mi jadeo dejó entrar su lengua, la invasión caliente, suave y firme. Con habilidad que desmentía toda la rima y razón, deslizó esa lengua húmeda a lo largo de la mía, cada movimiento persuadiendo los míos para responder.

Fue un beso ardiente, uno que dejo poca duda de que ambos estábamos vivos. Me derretí en él, cada vez más lánguida en su agarre mientras él tomaba posesión de mi boca, dándome por entero su permanencia. Saboreé el momento de sumisión, aceptando vorazmente todo lo que él me dio sin la carga de pensar o tomar decisiones – me sentí ligera, libre. Me sentí bien.

Él terminó nuestra fusión de bocas con un tirón suave, sus dientes rastrillando lentamente sobre mi labio superior mientras se alejaba. El aspecto atormentado de antes había desaparecido, remplazado con una satisfacción encapuchada que estaba ponderada con cada onza de su necesidad por mí. Solo cuando sus pulgares limpiaron mis lagrimas, liberé el agarre empuñado de su camisa al que me estaba aferrando.

Antes era shock pero ahora era una falta de aliento que robó la cadencia de mis palabras cuando traté de hablar. Mirando a las profundidades de esos océanos grises, finalmente encontré la fuerza para hablar, “¿Qué pasó? Estábamos tan preocupados” el tono acusatorio se coló, la larga espera por noticias tan vivida y cruda para suprimir.

Sus palmas se envolvieron alrededor de mis hombros, retrocediendo para crear más espacio entre nosotros para que él pudiera tomar un buen vistazo de mi cara. Yo estaba sorprendida por su ceño fruncido y por su pregunta. “¿Qué quieres decir? ¿No estaban viendo la transmisión por Internet?”

Una vez parpadeé, confundida, “Uhm, si por supuesto pero… la señal…” apenas podía hilar una frase junta, mi cerebro todavía frito por el recuerdo.

Él negó con la cabeza mientras sus dedos se hundieron en mi piel, su ceño fruncido ahora más profundo, “¿Qué pasó con la señal nena?”

Solo lo podía mirar boquiabierta, mi boca abriéndose y cerrándose sin voluntad. Finalmente Ray habló, su barítono bajo, como si no quisiera entrometerse en nuestro momento, “Perdimos la señal Christian, la transmisión fue cortada justo después de que te vimos a ti y a Taylor caer al suelo”

Christian inhaló bruscamente, la confusión se fundió en horror, “¡Oh Mierda! Por Dios nena, ¡Lo siento mucho! Si hubiese sabido… yo nunca hubiera…” sus palabras se desvanecieron mientras la consternación llegó a casa. En un movimiento un poco demasiado feroz para llamar abrazo, él me acercó de nuevo en su abrazo apretado. Su conmoción y arrepentimiento dieron credibilidad a la angustia que acabo de pasar, al menos, me sentí reivindicada en mi molestia.

Con esa fluidez similar a la de un gato, me levantó acunándome en su pecho luego nos sentamos en el sofá más cercano. Yo estaba muy feliz de quedarme en su regazo, acurrucada en su calor vital mientras él acariciaba mi cabello y se disculpaba – repetidamente.

Sawyer le entregó una taza de café y dejo un té a mi alcance. Christian le ofreció un saludo de taza antes de dar un gran trago a la bebida de terciopelo negra. Ray hizo lo mismo antes de fijar su mirada seria en Christian, “Dinos qué demonios pasó hijo”

Él dejó la taza sobre la mesa, haciendo una mueca por el café caliente. Estando tan cerca de su camisa de vestir blanca, me di cuenta de la mancha de sangre en el hombro opuesto del que yo estaba recostada. La visión de eso, asquerosamente real.

Él se pasó una mano por su cabello desordenado luego dirigió su atención a Ray. “¿Pudiste ver quién disparo?” A pesar de que habíamos oído los disparos en el fondo, la confirmación me hizo contraer de dolor, mi cuerpo tensándose como respuesta al recuerdo horrible. Eso me hizo ganar otro apretón y otro beso en la coronilla de la cabeza.

“No, vimos a Taylor y a ti caminando por la isla entre los asientos, algo llamando la atención de Taylor y ustedes dos cayendo al suelo. Escuchamos disparos, gritos, y luego nada. Nada”

Christian acarició su barbilla con la mano libre, “La señal debe haber sido cortada deliberadamente, yo no sabía, pero debería haber adivinado. La ONU nunca permitirá la emisión de un fallo de seguridad como ese. Sería una invitación abierta para toda clase de tipos locos para hacer trucos similares para ganar prensa para sus causas. No me sorprendería en lo más mínimo si no pudiéramos encontrar algún rastro de eso en la red ahora. Para mañana veremos una versión bastante editada de lo que paso en las noticias – si acaso” él le ofreció a Ray una mirada mordaz, implicando la comprensión de Ray en la fuga de información sensible.

Vi los labios delgados de Ray mientras asintió – él claramente entendió. “Probablemente tengas razón, pero demonios, en el momento que nos dejaste colgados, pensé que tu esposa aquí iba a expirar malditamente” el reproche en broma estaba destinado a cargar un poco de frivolidad, lo hizo con una sonrisa torcida pero podía ver que Ray lo estaba haciendo para aligerar el hecho de haber estado preocupado. Sentí una oleada de amor y gratitud hacia mi padre; nunca se dejo superar, manteniendo sus miedos para sí mismo para ayudarme a enfrentar la situación.

Esta vez Christian dirigió su disculpa a Ray y a Sawyer, atrapando la mirada de ambos hombres con ojos solemnes. “Debo disculparme, yo habría hecho cualquier cosa en mi poder por contactarlos antes si hubiera sabido”

“Señor no pudimos contactar a Taylor o Brandon tampoco, no me gustaría enterrar a nadie pero sí recuerdo, el protocolo dictaba estar localizable en todo momento” La ira de Sawyer era entendible, él debe haber hecho un centenar de llamadas las últimas cuatro o más horas, yo tenía asientos de primera fila para su creciente frustración con cada repique que quedó sin respuesta.

Podía sentir la risa suave que vibraba en el pecho de Christian pero, él estaba frotándose los ojos, exhausto. “No Luke, el protocolo no cambió pero, era un puto desastre, una comedia de errores, si no fuera tan condenadamente serio. Cuando Taylor me tiro al suelo, su teléfono se deslizo lejos, no tuvimos tiempo de recuperarlo, el de Brandon se estrello en la pelea que se armó con David y el mío lo tiene la policía, lo tuve que dejar como evidencia.”

Como uno solo, todos nos pusimos rígidos ante la mención del nombre de David pero, Ray agarró el hilo, “Entonces ¿David estaba allí? ¿Él era quien disparo?”

“Sí, él estaba allí, el hijo de puta” el toque amargo de su tono estaba fuerte, escalofriante. “No sé como creía que iba a salirse con la suya y en un evento como ese, al tope con gente de la crema y nata del mundo de la seguridad” hizo una pausa, pensativo por un momento mientras sacudía la cabeza. “Él debió haber estado bajo una fuerte presión para realizar el trabajo. Él estaba disfrazado, posando como uno de los invitados. La policía va a investigar pero apuesto lo que sea a que el invitado real se encontró con un accidente inoportuno.”

Mi estomago se cayó y rodó,  una persona inocente podría haber muerto a causa de esto. No podía dejar de preguntarme si Christian terminará alimentando una dosis no saludable de culpabilidad a causa de ello.

Ray silbó entre dientes, con ojos grandes y de incredulidad. “Así que ¿se levanto y disparó en el medio de la ceremonia? Eso es una locura, similar a un suicidio en estas circunstancias.”

Sawyer asintió con la cabeza, una expresión similar con los ojos abiertos adornando su rostro. “Demonios, ellos deben haber tenido algo de él; eso son acciones de un hombre desesperado” confirmó.

La cabeza de Christian se voltio hacia Sawyer, “Estoy de acuerdo, Taylor considera que a él se le acabó el tiempo – la cuota de carne que iba a ganar se convirtió en una amenaza en su lugar, tal vez a su familia. Él entró en pánico cuando se dio cuenta que nos íbamos y aparentemente decidió que era ahora o nunca.”

Ah, nosotros pensábamos que estaban regresando a sus asientos.

Tanto Ray como Sawyer murmuraron improperios cuando se sentaron, procesando la nueva pieza de información. Yo me acurruqué más profundo en los brazos de Christian, moviéndome incluso más cerca. Lo sentí temblar cuando presione un beso en su cuello, respirando su aroma.

“Así que él disparó, falló ¿y luego qué?” Ray se inclinó hacia delante, descansando sus codos en sus rodillas, ansioso por la conclusión de la historia.

“Bueno, te puedes imaginar, siguió el pandemonio, todo el mundo agachándose, gritando. Lo que debe haber sido cerca de ochenta agentes de protección personal haciendo todo lo que podían para proteger sus marcas. Estaba lleno de gente. Nadie tenía una oportunidad clara, incluso si podían identificarlo. Después del primer disparo él se mezcló con el mar de cuerpos, todos los hombres vestidos en esmoquin negros. Era casi imposible reconocerlo si no sabias a quien estabas buscando.” Él tomo otro trago de su café antes de pasarme mi taza de té. Tome un trago agradecido y lo escuché llenar los espacios en blanco.

“Brandon lo vio. Él dio la vuelta alrededor de la multitud, acercándose al tipo desde atrás para relevarlo de su arma de fuego. Él estaba claramente inestable, quien sabe que tanto daño podría haber hecho, así que necesitábamos neutralizarlo lo más pronto posible. Brandon lo inmovilizó, su brazo izquierdo detrás de su espalda pero, David puso una lucha dura. Él disparó dos rondas más al techo, descargando su arma en la refriega antes de que Brandon la pateara lejos y lo inmovilizará con una llave. Para ese momento cada agente del auditorio tenia arma en mano y los ojos puestos en ellos.”

“David estaba gritando para que le dispararán a Brandon, que él era el asesino que disparó el primer tiro. Yo me solté del agarre mortal de Taylor para ver qué podía hacer para manejar la situación – la última maldita cosa que necesitábamos era un disparador feliz del servicio secreto convirtiéndose en héroe – pero Taylor me volvió a clavar en el suelo” Podía ver su desconcierto ahora, mientras pensaba en las acciones de Taylor pero, sabía que él solo estaba manteniendo su promesa hacia mi – honorando su voto de mantener a Christian fuera de problemas. Me dejo con un sentimiento cálido, un corazón hinchado de gratitud.

“No me jodas” Sawyer expresó su incredulidad en un respiro luego de recordar quién era, murmurando un lo siento avergonzado pero nadie le prestó atención, todos estábamos demasiado atrapados para juzgar su lenguaje colorido – demonios, Christian podía maldecir con el mejor de ellos.

“Me esforcé por levantarme de nuevo solo para oír otro disparo, luego todo el auditorio quedó en silencio. Brandon y David cayeron. Cuando vi a Taylor bajando su pistola de servicio, sabía que Brandon iba a estar bien, Taylor nunca hubiese tomado el disparo si no hubiese estado seguro de su objetivo. Momentos más tarde escuchamos a Brandon quejarse mientras empujaba el peso caído de David de su pecho. Todo sucedió tan rápido, tal vez cinco o seis minutos de principio a fin”

Ray se dejó caer de nuevo en su asiento, exhalando un aliento lento. “Entonces David está muerto” no era una pregunta, simplemente una observación – todos sabíamos que la puntería de Taylor era excepcional. “Estoy sorprendido que Taylor le disparará. Si Brandon lo tenía asegurado, su arma estaba fuera del camino, él no representaba una amenaza”

La expresión de Christian se ensombreció, un disgusto tan obvio que tendrías que estar ciego para no notarlo. “Creo que él estaba pensando en salvar a Brandon entonces. Como dije si alguien intentaba jugar a ser héroe y tomaba el disparo puede que le hubiesen dado a Brandon. Era la manera de Taylor de eliminar la amenaza con la menor posibilidad de resultados negativos” él llevaba un aspecto sombrío, sombrío, cansado y agotado. En el fondo de mi mente me acorde de su aversión a las armas de fuego en general., ¿Cómo se siente él ahora que una jugó un papel en salvarlo?

“¿Y Brandon está bien?” Sawyer necesitaba confirmación, el resultado algo positivo para retener una profesión donde la supervivencia era a veces tenue.

Christian le lanzó una sonrisa irónica, “Si, él está bien, solo enojado con Taylor por robarle su rayo”

Los hombres se echaron a reír en un momento compartido de orgullo-solidaridad masculina, pero me dejo desconcertada. ¿Por qué alguien va a querer tener la oportunidad de dispararle a alguien?

“Entonces, ¿Qué hiciste las otras tres horas y cincuenta y siete minutos antes de aparecerte aquí?” Ahora que sabía que lo peor de la historia había terminado, Ray volvió a caer en sus formas habituales – mesuradas.

Christian lo miró con una sonrisa. Algo tácito pasó entre ellos, como si ellos supieran exactamente qué es lo que Christian estaba haciendo durante esas horas arrastrantes. El conocimiento erizó la nuca de mi cuello, yo esperaba que ellos no siguieran escondiendo cosas de mí. Christian sacudió su cabeza de nuevo, pasándose la mano por el cabello. “¡Por Dios, la burocracia! No se pueden jodidamente imaginar por la pila de formas y mierda que tuvimos que pasar con la policía”

Ray echó la cabeza hacia atrás, riéndose de buena gana y sentí una oleada de alivio desplazándose sobre mí mientras agarré su pequeña broma privilegiada. Ray despreciaba los reportes largos como esos, que siempre se debían después de una misión. Ahora, él disfrutaba que alguien compartiera los males de la tarea laboriosa que viene con caminar penosamente a través de la burocracia inherente a la alteración del orden público y a veces la pérdida de vida. “Siento decir que lo sé! Sé exactamente lo que tuviste que soportar” se frotó los ojos goteadores, disfrutando de la alegría.

Sawyer, con sus vínculos en el FBI, también se estaba riendo fuerte, “¡No ha visto nada! Nada hace la burocracia como el FBI. Imagínese lo que hizo hoy pero triplicado”

Tanto Ray como Christian agitaban las palmas en un gesto de no-gracias, sin dejar de reír. Era bueno ver a los hombres de mi vida sonriendo de nuevo pero yo no me atreví a unirme a su alegría. Puede que David esté fuera del panorama pero, el espectro de una empresa grande multinacional que obviamente quería a Christian fuera del camino todavía come mi vientre. Yo sabía a ciencia cierta que mi esposo terco nunca dejaría de lado cualquier proyecto o cualquier cosa que los tenía agitados.

La sonrisa de Sawyer se cayó cuando él vio mi cara infeliz, inmediatamente conectándose con mi miedo tácito. Él aclaró su garganta con una tos que atrajo la atención de Ray y Christian, sus sonrisas se congelaron mientras miraban al ahora serio Luke, “Señor, no quiero ser el aguafiestas pero, usted ha considerado ¿Qué va a hacer con la empresa que requirió el set especifico de habilidades de David?” Yo sabía que él estaba lanzando una indirecta por mi bien y bajo las circunstancias lo agradecía.

Todos nos pusimos rígidos ante su pregunta, pero a pesar del peso de la misma sobre mis hombros, estaba agradecida de que él preguntó. Christian lo miró por un segundo, evaluando, “No es algo que estoy en libertad de discutir pero en respuesta a tu pregunta si, lo he pensado y el asunto ha sido…” él busco por una palabra apropiada, mirando a Sawyer, “resuelto” podía oír el sonido de finalidad en su tono, uno que no admitía discusión, sin más preguntas. Después del tiempo de dos latidos de corazón ambos hombres parecían aceptar su explicación vaga pero, mil preguntas explotaron en mi mente.

No había manera de que iba a dejar que esta aclaración se deslizara, pero ahora no era el momento para sacar el tema. En su lugar me enfoque en tener más hechos, “Entonces, ¿Cómo llegaste aquí?”

Él enlazo sus manos, poniendo sus brazos alrededor de mí y apretándome; se gemido agradecido bajo fue suficiente solo para que yo lo oyera, “Nena, no podía soportar otro minuto más sin estar contigo y sin Chris. Me monté en Charlie Tango y si es lo mismo para ti,” él capturo la mirada de Ray, “Me gustaría llevar mañana a casa a mi esposa y a mi hijo” él puso otro besazo en mi cabeza y yo suspire con el placer que me causo.

Ray le dio a Christian una sonrisa ladeada, “Por supuesto, ella ha estado deprimida sin ti de todas maneras”

Le di una sonrisa a Ray, un poco débil pero al menos podía darle una. Estaba tan cansada, más ahora que todo esto había terminado. Sé que me iba a tomar un tiempo en confiar en la paz que supuestamente nos viene encima, pero estaba agradecida por la oportunidad de intentarlo, no obstante. Como si mi cuerpo estuviera de acuerdo, bostecé, lo que provocó que Christian se levantara conmigo en brazos, “Vamos a llevarte a la cama Sra. Grey”

Ray ofreció su cama matrimonial para nosotros pero Christian se negó. Él se detuvo para una breve conversación con Luke sobre los planes de mañana, luego se dirigió al baño. No estaba sorprendida en lo absoluto de que ya el ojo de la cámara estuviera volteado. Con una ternura conmovedora me dejo caer hasta mis pies, volteando mi cabeza hacia la suya mientras acunaba mi mandíbula. “Te he extrañado Sra. Grey” Su mirada tormentosa se volvió más oscura y sentí el calor familiar entre mis piernas, derritiéndose, difundiéndose mientras sus flamas lamian mi piel.

“Yo también te he extrañado. Mucho” deje que mis manos viajaran por sus hombros, por su espalda, colocándolas luego en su pecho firme.

Su sonrisa en respuesta fue deslumbrante y sabiendo a la vez. Él acaricio mi mejilla, luego paso la yema de su pulgar sobre mis labios antes de remplazarlo con su boca gentil. “Nena, estás exhausta. Déjame cuidar de ti esta noche, podemos celebrar mañana”

Asentí con la cabeza, sin saber muy bien hacia donde se dirigía esto pero para lo que sea que tenga en mente, yo estaré con él. No podía pensar en una sola cosa por la cual quejarme. Satisfecho él sonrió y abrió la llave de la ducha. Me desvistió cuidadosamente, con reverencia antes de quitarse su propia ropa a toda prisa. Cuando su erección se liberó, mi boca se hizo agua, mi cansancio desapareció gracias al torrente de endorfinas y deseo.

Él arqueó una ceja ante mi mirada hambrienta. Sacudiendo su cabeza lentamente, mordió su labio, “Mañana”, ronroneó, “Esta noche, más que nada yo simplemente quiero cuidar de ti. Por favor nena, dame esto. Déjame lavarte. Déjame abrazarte. Te voy a recompensar, te lo prometo” sus dedos iban peinando mi cabello, separando las hebras. Podía ver la necesidad en su mirada, podía sentirla en la mía, pero no había manera en el infierno que le negará una petición que me dejo sin aliento de amor por él.

No pude hacer nada más que asentir mi aprobación, el endurecimiento de mi pecho, impidiendo la expresión de una sola palabra. Vi como el alivio inundó de luz su mirada luego nos metió a los dos en la pequeña bañera. Él lavó cada parte de mí, con ternura, con cuidado, gentilmente. Después de la ducha, él secó mi cabello luego lo peinó. Sus dedos largos y elegantes se curvaron alrededor de la empuñadura, sus manos moviéndose con movimientos largos y seguros. Fue dichoso, relajante en una forma que tenía las tensiones recientes a millas de distancia.

La única cosa que me permitió hacer por mi cuenta, e incluso entonces lo hizo de mala gana, fue dejarme cepillar mis dientes. Me dio la sensación de que él se sentía culpable, que su motivación subyacente era hacerme sentir lo opuesto de lo que acabamos de pasar. Para recordarme de que todo estaba bien en nuestra relación, que no siempre estaba cargada de oscuras amenazas. Que quería que mantuviera mi asociación con él positiva. Para mí era completamente innecesario pero fácilmente podía darle esto, si era lo que necesitaba, especialmente mientras que la culpa era lo último que quería que sintiera.

Él deslizó su gran camiseta sobre mi cabeza y él se puso unos bóxers. Entramos de puntillas en mi habitación, cuidadosos para no despertar a Chris. Me deslicé en la cama estrecha, mientras lo veía inclinarse sobre su hijo dormido. Él besó la frente de Chris y luego hundió su nariz en su cabello. Estaba claro que él pensaba que su profunda inhalación era como una respiración de limpieza, hizo que mi corazón se elevará para ver cómo podía encontrar tal alegría en su hijo.

Cuando él se metió en mi cama no perdió tiempo en unirme a él. Casi con avidez puso mi espalda en su frente, serpenteando sus piernas entre las mías, luego me abrazo como si me necesitara como su siguiente respiro. Peinando mi cabello lejos de mi cuello, él sumergió su cara en el hueco de allí. Su caricia con la nariz, envió escalofríos deslizándose por mi espalda. Me reí en voz baja cuando suspiramos juntos, nuestra alegría rebosante compartida.

Levanté mi brazo, enrollándolo en la parte de atrás de su cuello para mantenerlo en su lugar porque su cercanía era deliciosa pero también, quera mostrarle que yo estaba allí mismo con él- sintiendo lo que él estaba sintiendo, disfrutando de nuestra reunión.

“Por favor dime, ¿realmente se acabo?” el persistente temor dejo que mis palabras sonaran suplicantes. Todavía estaba demasiado atrapada en los eventos recientes para encogerme de hombros.

“Sabes que nunca mentiría sobre algo así ¿no? – incluso para protegerte” escuché el toque de indignación herido pero la desesperación hizo caso omiso de mis instintos cuidadosos en ese momento.

“No creo que estés mintiendo pero, necesito entender que paso para poder sentirme segura, es demasiado impreciso en estos momentos, demasiado etéreo.” Me dio vergüenza de añadir que el pánico todavía me consumía, un carrete constante de –que-pasa-si- se reproducían en mi cabeza, burlándose con sus posibilidades horribles.

“No me siento cómodo de que sepas los detalles del trato que he hecho, te deja expuesta de nuevo. Cuanto menos sepas, más segura estas. ¿No es eso suficiente para ti?”

Aquí estaba yo tratando de deshacerme del pánico pero su negación solo lo empeoró. ¿Era ilegal? ¿Les pago? ¿Era él capaz de hacer lo que ellos le hicieron a él, contratar a alguien para deshacerse de la amenaza hacia nosotros? A juzgar por el hilo de mis pensamientos, mis emociones deslizándose en mil direcciones y mi corazón resonante, sabía que solo la verdad lo iba a solucionar. “No Christian, necesito saber”

Él dejó caer una línea de besos en mi mandíbula, finalizando en el lóbulo de mi oreja. “Eres una mujer terca Sra. Grey. Está bien. Este es el trato. Te voy a dar algunos detalles pero eso es todo. No me vuelvas a preguntar de nuevo o por más” La nota de tómalo-o-déjalo sonó clara, sin saber que tanto iba él a revelar, me dejo con una difícil decisión por tomar. ¿Qué tal si no era adecuado para sentar la preocupación que roen en reposo? Era mejor que quedar en la oscuridad por completo.

“Está bien” aspiré mi acuerdo pero, mi corazón tartamudo no se estaba aliviando ni un poco.

Casi podía oír los engranes en su mente rodando a cabo de una versión abreviada luego finalmente comenzó. “El proyecto que tenia a esta empresa multinacional en picada es un dispositivo que habría socavado su ingreso en el momento que lo lanzara al mercado. Taylor y Barney, por algún golpe de labores de inteligencia, lograron identificar a los directores responsables de contratar a David. Luego me acerqué a uno de los principales accionistas de la empresa y les ofrecí la compra de la patente para el dispositivo a cambio de que despidieran a todos los directores culpables. Sin trabajos y los millones para financiar sus planes sucios ellos están bien y verdaderamente fuera del camino”

¡Santa mierda, eso es descarado… Y brillante!

“Guao. Eso es muy inteligente” dije con seriedad, descaradamente impresionada por su mente increíble pero más que eso, me hizo sentir mucho mejor.

Él se levanto sobre un codo, inclinándose sobre mí. Su aliento de asombro era entrañable y sorprendente. “Sra. Grey ¿es eso un cumplido? ¿He logrado ganar tu admiración?”

Me reí, pero mis palabras eran en serio cuando volteé mi cabeza. Estábamos tan cerca, nuestras narices casi tocándose, “Siembre Sr. Grey, siempre te he admirado. Gracias por decirme”

Su respiración se detuvo, su mirada buscando mientras se encerraba a la mía. Su beso firme y casto, me hubiera molestado si no hubiese entendido que él necesitaba que nuestro tiempo esta noche fuera sobre reconectarnos emocionalmente después de nuestro trauma compartido.

Largos minutos pasaron, permitiendo que el silencio pacifico se asentara sobre nosotros, tanto como la manta que nos cubría. Justo cuando estaba quedándome dormida, Christian susurró en silencio, “Te veía dormir casi todas las noches” la imagen de él desolado, solo en el Fairmont, viéndonos dormir, apuñalo mi corazón, haciendo el dolor de nuestra separación aguda, a pesar de que ahora era solo un recuerdo.

En el circulo de sus brazos, le di vuelta a mi cuerpo, pecho con pecho y pase las puntas de mis dedos sobre la barba sexy de su mandíbula angular, “Creo que pude sentir tu presencia con nosotros, protegiéndonos” la oscuridad de mi habitación no podía esconder su vulnerabilidad, puede que no haya sido capaz de verla, pero la podía sentir. Todo lo que quería hacer, era arreglarla. Sabía que había algo que él quería oír de mí, algo que podía acabar con la adherencia pero no sabía lo que era y no creo que él lo sabía tampoco.

La necesidad permaneció, no obstante, yo estaba determinada a llenarla. Mentalmente me fui a las cosas que algunas veces necesitaba oír para sacudir mis siempre presentes inseguridades pero nada parecía encajar. ¿Cómo podía mostrarle, si quedarme durante todo este lio no era suficiente?

Desperté con mi mente todavía girando sobre los pensamientos de la falta de confianza de Christian en lo que a mí respecta pero, no lo pude meditar por mucho tiempo. Chris estaba literalmente saltando de arriba abajo en nuestra cama ante la vista de su papá dormido. Pude ver que le tomo todo lo que tenía para no gritar su alegría. Para fomentar su silencio, puse mi dedo en mis labios, luego empezó el proceso de liberarme de las extremidades de Christian.

Cuando él apretó el agarre de mi cintura, sabía que lo habíamos hecho perder la oportunidad de dormir. El hermoso gris de sus ojos claros me inmovilizó en el momento que se abrieron. Chris vio como le sonreí a Christian, era toda la invitación que necesitaba para proceder con su chillido y saltar sobre la cama con regocijo.

La mañana pasó rápido y la realidad de nosotros regresando a Escala y la escena del ataque del francotirador, solo me llego realmente cuando Brandon abrió la puerta de la azotea para dejarnos entrar. Christian lo saludó con un apretón de manos y una palmada en la espalda pero yo fui a toda velocidad a darle un gran abrazo agradecido.

Como si sintiera la tensión de repente saliendo de mí, Christian tomó mi mano y me acerco a su pecho mientras el elevador bajaba lentamente a nuestra puerta. “Todo está arreglado. No vas a ver nada fuera de su lugar, nada que te recuerde” susurró su tranquilidad en mi oído.

Asentí con la cabeza contra la fineza reconfortante de sus pectorales, como él, manteniendo las palabras a un mínimo en caso de que Chris pudiera escuchar. Cuando entramos estaba aliviada de que la temida pared de vidrio estaba esmerilada y por supuesto arreglada. Al menos en el futuro previsible por mi parte, quería que siga siendo así. Aparte de los recuerdos en mi cabeza no había rastro de lo que ocurrió ese día.

Estaba sorprendida de ver a Gail con Taylor mientras caminaban hacia nosotros desde la cocina, me dirigí directamente a Taylor, atrapando su mirada desconcertada antes de arrojar mis brazos alrededor de su cuello – sin importarme un coño el decoro. “Gracias. Gracias” murmuré en voz baja en su oído mientras apretaba la vida de él, mi gratitud haciéndome un poco ansiosa.

Verdadero a su naturaleza estoica y reservada me dio palmaditas en la espalda, riendo entre dientes. “De nada Sra. Grey, contento de que todo salió bien”

Gail y yo compartimos nuestro momento, nuestros hombres estaban a salvo y nosotras estábamos de vuelta a su lado. Anoche Christian había arreglado su vuelo de regreso a Seattle ahora que nuestra amenaza era cosa del pasado. Me encantó que él fuera tan considerado incluso en medio de su propia crisis tortuosa.

El estado de ánimo ligero, la alegría de Chris por regresar a casa y el pinchazo de alivio que estaba empezando a sentir hizo que nuestro regreso a casa fuera fácil a pesar de lo que nos hizo salir con tanta prisa. Eso y el jugueteo incesante y sutil de mi esposo me hicieron sentir mejor de lo que esperaba. Anoche él prometió recompensar nuestra noche de celibato hoy, y él había empezado en el momento que comenzó nuestro día.

Miradas flameantes, dedos rozando mi piel suavemente, roce de labios, promesas susurradas y el descaro uso de su cuerpo impresionante contra el mío cada momento que podía, me dejó con una sensación de ardor, hambre adolorida por él que solo las horas detrás de una puerta cerrada podrían saciar. Brevemente me pregunté si esa puerta cerrada alguna vez volverá a ser la de arriba. Nunca me podría quejar de Christian en la cama, de cualquier forma que él eligiera tomarme era espectacular pero, extraño el sexo travieso siempre y cuando sea sin látigos y bastones.

Ni siquiera me moleste en ir a la habitación de invitados que ocupé hace poco más de dos semanas atrás, con un corazón lleno de esperanza y un contrato que hizo eco de nuestro inicio romántico de muchas maneras. En su lugar me dirigí derecho al cuarto de Christian y encontré mis cosas exactamente donde pensé que iban a estar, compartiendo el espacio con las de mi esposo. Estuve de pie en el gran closet y me tome unos minutos para disfrutar del gozo que sentí que podía estallar en mi pecho.

Vacié nuestros bolsos, más que todo en la cesta de la ropa sucia y luego me di vuelta para salir. No sé como no me di cuenta cuando entré, pero al pie de la cama estaba una pieza nueva, un mueble – un enorme otomano acolchado con patas de madera bellamente talladas. Estaba cubierto en una tela cremosa que parecía como gamuza pero era terciopelo suave. Pase mi mano a lo largo de la superficie deleitándome en como el fino tejido cambiaba de color y patrones mientras barría a través de él

La voz ronca de Christian detrás de mí me hizo saltar, “¿Te gusta Sra. Grey?”

Por un segundo me sentí como si me hubiesen atrapado haciendo algo malo pero cuando observe su mirada encapuchada, mi rostro en llamas no tenía nada que ver con la vergüenza y todo que ver con necesidad. Me enderecé y puse mi cabello detrás de mis hombros. “Si Sr. Grey es hermoso, muy práctico” Si, pensé, muy práctico para llenar con ese océano de almohadas que adornan su cama. Me encanto el aspecto que tenían pero nunca supe que hacer con esas malditas cosas cuando en realidad quería ir a dormir en una cama que lucía como si pudiera aparecer en la portada de cualquier revista de diseño de interiores.

Sus cejas se dispararon para arriba, arqueándose con diversión, “Lo es Sra. Grey, especialmente la altura. Muy práctica”

Fruncí mi ceño con confusión, abriendo mi boca para preguntar que quería decir cuando Chris llamó a su papá. Christian me dejo con un guiño y una sonrisa, la única aclaración que tuve mientras corría a buscar a su hijo. Mire el banco, inclinando mi cabeza hacia un lado mientras contemplaba por lo cual él estaba sonriendo.

El resto del día pasó traicionantemente lento. Llamé a mi mamá, le envié un e-mail a Kate con todos los detalles, así como uno a mis vecinos en Savannah con una actualización y algunos hechos muy editados. Traté de concentrarme en mi libro y la pila de notas frescas de Julie pero, mis pensamientos se iban a la deriva hacia Christian y en como seria beneficiada por su loco saco de habilidades esta noche. Mi cuerpo ya estaba tarareando en anticipación, sensible al más mínimo de su toque experto.

Cuando Christian insistió en poner a Chris en la cama él mismo, yo corrí a la ducha para exfoliarme, afeitarme e hidratarme. Me puse un conjunto impresionante de lencería color negro, de corte bajo, shorts de encaje con un sujetador a juego de semi-copa que cubría mis pezones solo cuando exhalaba la respiración. Si inhalaba mis senos se hinchaban lo suficiente para tener a las aureolas asomándose en el borde festoneado de las copas. Mmmhhh, medité, el Sr. Grey seguramente lo va a aprobar.

Me envolví en una bata de seda e hice uso de nuestro nuevo banco de felpa para espumar mis piernas con una loción corporal sutilmente perfumada. Estaba sentada en el otomano, mi bata abierta de la cintura hacia abajo, y se agrupaba a mí alrededor, una parte derramándose a un lado. Dejaba mis piernas expuestas con un pie en el suelo y otro doblado por la rodilla y descansando en la parte superior mientras masajeaba la crema a lo largo de mi pierna, cuando escuché un gemido detrás de mí.

“¡Que vista tan preciosa Sra. Grey. Me está gustando esta compra más a cada minuto” Su voz era baja y ronca, innegablemente sexy mientras yo sentí el primer goteo de humedad fluyendo entre mis piernas.

Miré hacia arriba, sonriendo pero mis parpados ya estaban pesados, revoloteando lentamente mientras la droga de su seducción tenía su efecto. Me puse de pie, zigzagueándome para él, manteniendo mis movimientos sinuosos y elegantes. La bata larga caía a mi alrededor, cubriendo mis piernas pero los dos bordes no se unieron en el medio, revelando una parte entera de piel, cubierta solo por el endeble encaje.

Él silbó entre dientes, su deseo cambiando su expresión y soportándola tan dramáticamente que hizo que mis rodillas se debilitaran. Me detuve en frente de él, mirando bien a través de mis pestañas, esperando, queriendo, necesitando. Su mirada encapuchada se volvió más oscura, tormentosa mientras rozaba su dedo pulgar sobre mis labios. “Creo que me debes algo Sra. Grey”

Asentí con la cabeza lentamente, tragando contra la necesidad embriagadora secando mi garganta. No sabía que era lo que le debía pero había muy poco que no estaba dispuesta a hacer por él en ese momento.

Su boca pecadora se curvó en una sonrisa perezosa. “Creo que se pide alguna penitencia” Pasó su dedo índice ligeramente por mi columna desde abajo hasta mi cuello, bajando por mi pecho, entre mis senos hasta que llego al arco de seda en mi cintura.

¿Penitencia? Mi corazón empezó a correr constante, bombeando mi sangre caliente a todas las partes que ansiaban su toque, llenando e hinchando los tejidos que respondían incluso al sonido de su voz.

Como si él tuviera todo el tiempo del mundo y en agudo contraste con la llamada urgente de mis pezones endureciéndose con la necesidad de ser acariciados, sacó la fina correa de mi cuerpo y el nudo que la mantenía en su lugar. La brecha entre las dos mitades de mi bata expuestos cada vez más y más mientras él empujaba primero uno y luego el otro lado de mis hombros.

La gravedad hizo el resto mientras se deslizaba por la espalda, cayendo a mis pies. Levanté una mano para pasarla por los planos de su cuerpo completamente vestido, sus ojos hambrientos vagaban los míos pero él negó con la cabeza, deteniéndome al instante. Mis pestañas revolotearon en sorpresa, mi corazón partió en una carrera de velocidad y mis labios se abrieron, mis respiraciones superficiales instando a la separación de los mismos.

Yo sabía que él me deseaba, el contorno de la protuberancia en sus pantalones tan impresionante como distractora. Mis dientes se clavaron en mis labios mientras me preguntaba qué es lo que él estaba haciendo. En un gemido primal acunó la parte de atrás de mi cuello y tomó mi boca, mordiendo mi labio lejos de mis dientes para que él pudiera morderlo en su lugar.

Para calmar el escozor de su ataque lamió mis labios, mojando su lengua adentro solo lo suficiente para hacer añicos mi salud mental, mi cuerpo lo suficientemente reciproco y sensible a estremecerse en delicia ante la intrusión inadecuada. “¿No crees que el ataque al corazón que me diste en mi propia sala de juntas, rodeado de mis empleados más confiables merece algún castigo ligero? Me dejaste con una muy inapropiada erección para ocultar”

Demasiado tarde mi cerebro lujurioso, registro los afilados ángulos de sus hombros, el poder ajustado, la dura línea de su mandíbula. Mis hormonas densamente empaquetadas, corriendo, llegaron a un abrupto fin cuando me di cuenta que estaba frente a mi Dominante.

¡Oh Dios!

Mi mandíbula cayó, aturdida. Por debajo de parpados pesados me miró, su sonrisa volviéndose malvada. Él acunó mi barbilla luego empujó su pulgar entre mis labios abiertos. “Chupa” me dijo. Cerré mis ojos, ahuecando mis mejillas alrededor de su dedo como si fuera otro complemento, estaba desesperada por envolver mi lengua alrededor.

“Buena chica” dijo en voz áspera, deslizando su pulgar del calor de mi boca. “¿Quieres jugar Sra. Grey?”

Sus palabras hicieron correr un torrente de deseo a través de mis venas, duplicando fácilmente la carga de placer hormonal de antes. Mi cuerpo me traicionó con un jadeo emocionado; casi mordí un trozo de mi labio en anticipación.

Él se rio entre dientes, leyendo mi respuesta en mi cara inclinada hacia arriba, “Siempre tan ansiosa Sra. Grey. ¿Vamos a ver cómo estás?” juguetonamente pasó la parte de atrás de sus uñas sobre mi vientre, alternando las puntas de sus dedos mientras él lentamente, enloquecedoramente viajaba hacia el sur. En el encaje festoneado de mis pantis de short, él metió uno de sus dedos en el borde del encaje, bordeando las pantis para provocarme.

Flexione mis manos, desesperada por tocarlo, esperando que la tortura no fuera demasiado. Ya, todo mi ser estaba anhelando ser llenado por él. “Te tengo, vamos a tomar las cosas con calma” susurró, dirigiéndose a mi miedo tácito. Luego, en un esfuerzo por mantenerme fuera de balance pasó la mano sobre mi montículo, su dedo del medio dibujando una línea perfecta a lo largo de mi raja y dentro de mi abertura anhelante. Gemí en voz alta, mi cuerpo convulsionando ante el placer espectacular y la repentina presión de su toque. De nuevo, dijo entre dientes; chupando un profundo suspiro, “Joder” dijo a través de su mandíbula apretada, “Tan mojada, tan lista!

Un segundo más tarde él chocó su boca contra la mía, ahuecando mi cabeza con las dos manos para sostenerme ante el ataque violento de su lengua. Cuando se separó, los dos estábamos jadeando – fuerte. Mi cuerpo se arqueó hacia él, suave y listo con un poder femenino a pesar de su devastadora dominación.

Él parpadeó para aclarar la niebla, “Como castigo por haber abierto tu dulce sexo para mí en una reunión importante de negocios me vas hacer llegar primero. Si me complaces vas a tener tu recompensa. Si no lo haces, te voy a tomar solo para mi placer” sus palabras fluyeron a través de mi como miel, empapando mis pantis, haciéndome apretar mis muslos.

“Quítate el sostén” ladró, un nuevo sentido de urgencia enhebrado a través de su mando. Me vio deslizar el sostén de mis senos, el color plata de su mirada tan centrado en mis gemelas hinchadas que podía sentir su mirada fija. Su gruñido me hizo temblar. Lo vi alejarse, preguntándome cuando seré recompensada con un destello de su cuerpo bien esculpido.

Cuando regresó oí las primeras notas de la canción de Sade “Love is Stronger tan Pride” )El Amor es Más Fuerte Que el Orgullo) latiendo suavemente a través de la habitación. Christian estaba cargando una silla de mi tocador. La puso en frente de mí, mientras bajo las luces a un resplandor suave, luego desechando el control remoto a distancia sin cuidado sobre la cama, ahora que había cumplido su propósito. Sabía a ciencia cierta que cada acción actual era intencional, con la intención de avivar el deseo en el que los dos nos pudiéramos perder.

“Siéntate” señaló la silla y lo hice sin dudarlo. Desde el bolsillo sacó un tubo de lubricante que envió una ráfaga de golpes en mi sistema. ¿Por qué necesitamos lubricación? Me dedicó una sonrisa torcida, sabiendo exactamente que estaba pensando pero, no le dio un descanso a mi mente. Lo sostuvo para que lo agarrará y lo hice, aunque vacilante, “Recuerda nena, si no me complaces, no habrá placer para ti”

Apagué mi tren de pensamiento, enderezando mi espalda y asentí con la cabeza solemnemente mientras volvía a entrar en personaje. Con mis ojos grandes lo vi desnudarse para mí. Se quitó los zapatos y medias luego levanto su camisera sobre su cabeza. Mis ojos estaban pegados a las duras líneas de su abdomen, fascinada por la destreza de sus dedos mientras desabrochó el cinturón y los botones de sus pantalones vaqueros.

En un esfuerzo por frenar mi vacío acumulado en mi sexo, puse mis piernas juntas, esperando que una pizca de presión trajera el alivio a la quemadura que en este momento se sentía insaciable. Él negó con la cabeza hacia a mí en señal de advertencia. Enganchó sus dedos en la pretina, dejando caer sus pantalones y bóxer al suelo, antes de patearlos lejos. Esta vez el apretón de mi muslo fue involuntario mientras agarre una imagen de su erección gloriosa y derecha.

“¡No!” gruñó, “No me presiones nena, te voy a azotar” Quería expresar mi inocencia, ¿qué iba una chica a hacer cuando se enfrenta con toda esa virilidad? pero mordí mis palabras mientras él separo mis piernas, empujándolas tan amplias como podía mientras él entraba en el espacio entre ellas. Él estaba tan duro como una piedra, palpitando con necesidad mientras rozaba fuego contra mi vientre y mis senos cada vez que ajustaba mi posición en la silla.

Cuando estuvo satisfecho, tomó el lubricante de mí, “Extiende tu mano” arrojando un chorro de gel transparente en mi palma, capto mi mirada fija con ojos grandes. “Esto es algo nuevo nena, solo relájate pero no te vengas. No creas que no sé que puedes inclinar tu pelvis hacia adelante para frotarte con la silla” Mientras estaba hablando conmigo, tomo un chorro de lubricante para él también

¡Maldición!

Cada neurona que tenía estaba disparando, mi clítoris palpitando en desesperación y no ayudaba que Christian estaba igual de excitado. Lo vi en el calor de su mirada, lo escuchada en el rechinar de sus dientes, lo sentía en el rubor febril de su piel mientras lo irradiaba en mí.   

“Por favor Christian” no sabía lo que estaba pidiendo pero lo estaba haciendo de todos modos, la necesidad destruyendo toda huella de inhibición.

“Pronto nena. Ocúpate de mí y te voy a hacer llegar tan fuerte que tu cabeza va a dar vueltas” su charla sucia solo me hizo querer más de él.

“Frota el gel en mi nena” si pensaba que estaba sin sentido antes, acariciando la longitud de su gruesa erección rígida con manos deslizantes y resbaladizas me llevaron a un nuevo nivel por completo. Podía ver la correa que tenía en su corta restricción mientras su respiración se volvió irregular. Eso, junto con sus grandes palmas, frotándose lentamente y firmemente a lo largo de mis senos mientras extendía el gel fresco sobre y entre ellos era casi mi perdición. Ni siquiera me preocupe por preguntarme por qué estaba poniendo lubricante en mis tetas.

“¿Estás lista?” preguntó, su voz sin aliento, con gravedad. No sabía y no me importaba, estaba cerca del sin sentido con la necesidad de llegar al lugar donde tengo lo mío – solo pude parpadear mi . “Voy a coger tus deliciosos senos ahora Sra. Grey. Pon esas bellezas hacia arriba y júntalas para mí”

De nuevo parpadeé, impresionada pero hice lo que me dijo antes de que me metiera en problemas. Empalme los lados de mis senos y los puse juntos, provocando un gemido bajo de él. Se arrodilló sobre sus rodillas, empuñando la base de su erección aterciopelada y posicionándose entre la articulación inferior de mis senos. Empujó sus caderas hacia arriba, meciendo su erección entre mis tetas aplastadas, la punta de su pene casi golpeando mi barbilla. Se echó para atrás solo para repetir el movimiento de balanceo.  Las caderas bombeando el hueco que forjó para sí mismo.

¡Santa mierda, eso es tan excitante!

Se agachó, capturando mi boca en un beso caliente mientras se sujetaba de mi cuello con ambas manos. Sus pulgares se posaron en el ritmo frenético de mi garganta mientras lamía en la caverna hábil y caliente de mi boca, demostrando que tenía que luchar contra la necesidad de apretar mi clítoris en el asiento bajo mi culo. Él rompió el beso para tomar un poco de aire. Echó la cabeza hacia atrás, manteniendo una mano alrededor de mi cuello mientras aumentaba el ritmo de sus embestidas.

Lo observé, fascinada mientras él se daba placer entre las olas duales de mi pecho. Si me inclinaba hacia adelante probablemente podía lamer la corona afelpada cada vez que salía del cráter que estaba creando, me pregunte si le importaba que lo intentara. Él asintió con la cabeza a mi pregunta silenciosa, sus ojos pesados y gemidos bestiales, habla de su inminente liberación. Incline mi cabeza sobre mi misma para lamer la cabeza reluciente en el segundo que se asomó a través del pliegue.

En un siseo violento maldijo, “¡Oh mierda, Oh mierda! ¡Siiiii!” dijo entre dientes las palabras corriendo a su meta con un estremecimiento severo, sacudiendo todo su cuerpo con fuerza suficiente para empujarme hacia la silla. Sentí el calor de su semen chorrear fuertemente contra mi cuello y mi pecho, bajando por mi escote. Yo estaba extasiada por su perdición, deleitándome en complacerlo, obviamente.

Link para el capitulo 39

 

10 thoughts on “Capitulo 38

  1. Janitzia Berrido says:

    Ayyyyy madre mía, pero que escena final más excitante, quedé en las nubes, la leí varias veces para poder imaginármela. Ja,ja,ja…La Verdad que Grey es único. Es una caja de sorpresas. Y que bueno que ya atraparon al asesino y que murió. Ojalá no hayan otros por ahí. Y que consecuente Grey al pasar la noche con Ana sin tener nada de sexo, solo para cuidarla y tranquilizarla. Ayyyy es que es divino ese hombre. GRACIAS COMO SIEMPRE A AMBAS!!!NO TENGO PALABRAS, LAS ADMIRO!!!!ESPERO EL PROXIMO…..

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  2. mell18 says:

    hermosas!!! que belloo trabajo han hecho!!!!! no tengo palabras ,,, nos dejaron como lo haría Christian grey ,,, esperando impacientes.. para darlo todo de una.. jajajajajajaja….. 10000 % recomendada esta historia… cuando lei en el libro 50 sombras liberadas cuando ana le anuncia su embarazo y como reacciono el y lo de elena …. me hise esa pregunta que hubiera pasado si ana se fuera desconsolada de ahí para no volver,,,, como hubiera reaccionado Christian y USTEDES MAGNIFICAMENTE RESPONDIERON MI PREGUNTA CON MAS DE LO QUE PENSABA … MIL GRACIAS,,,, TKM… SOY SU FAN

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    • KereCB says:

      Guao Mell! Gracias, gracias por tus palabras. Que bueno que Monique ha podido dar respuesta a esa pregunta, es un placer que te guste la historia. Es un placer para mi poder traducirla. Y una vez más gracias por tu comentario 🙂
      Kx

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  3. 04163668218 says:

    Mi madre que capitulo, lo sucedido en el evento fue increíble, taylor genial como siempre el me encanta, cuando Cristian llego al lado de Ana fue conmovedor, ver la ternura y el gran amor que se profesan, Ray lindo mejor padre que muchos, y hasta los guardaespaldas son fantásticos, y ahora esa sección de sexo wawww lo dejan a uno mas caliente que plancha de chino, mi madre, he leído muchas historias y grey marca la diferencia a la hora de hacer el amor, es increíble lo que este hombre ha inspirado a estas divinas escritoras, gracias Monique eres fabulosa y tu mi amiga Kereny eres divina gracias madre, excelente trabajo como siempre T.Q.Q.J. Un besote desde este rincón de Maracaibo.

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    • KereCB says:

      Gracias Fanny por tus comentarios como siempre son muy apreciados amiga! 🙂
      Definitivamente estoy de acuerdo contigo Grey es UNICO.
      Estoy completamente segura que Monique aprecia tus comentarios tambien, al igual que yo 🙂
      Un abrazo y gracias totales por el apoyo!

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  4. Martha Liliana says:

    Mama mia!!!!!!!!!!! que hottt al igual que nuestra amiga Janitzia quede impactada con la escena….algo digno de nuestro Grey…..que bien que estén de nuevo en casa juntos, estoy segura que aun tendrán situaciones duras que enfrentar….estoy fascinada con este relato…las gracias TOTALES son para Moniq y para ti KereCB!!!!!!!!!! 😉

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  5. Tai Tafur says:

    Al inicio impactante
    Al final excitante
    ¿que mas puedes pedir?
    Increíblemente belleza de historia.
    Gracias gracias

    Liked by 1 person

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