Capitulo 62

Lo alto que todos volamos ayer se evapora con el atardecer de hoy. Christian está gruñón, ya que no hay noticias en el frente de José, yo estoy teniendo un día emocional que se ha vuelto peor por el remolino enfermizo de mi estomago cada vez que huelo la comida, y Chris está imposible, finalmente alcanzando el final de su paciencia al estar encerrado en un apartamento a gran altura.

Nunca lo he visto tan travieso, o tan hiperactivo. Está corriendo por todo el apartamento conduciendo un auto imaginario, los brazos estirados al frente como haciendo creer que estuviera sosteniendo el volante, haciendo todos los sonidos que van con la operación de un vehículo a gran velocidad, tocándonos la bocina cuando nos atravesamos en su camino, y generalmente causando estragos donde quiera que va. Ya ha chocado contra un jarrón de flores recién cortadas, enviando los fragmentos de porcelana partida por el suelo en una salpicadura de agua, flores decapitadas y pedazos astillados; pero cuando él corre hacia a mí, casi tumbándome, el temperamento de Christian se enciende.

“¡Chris!” retumba, “¡Detente! ¡Ya! ¡Casi lastimas a mami!” a media corrida, Christian lo atrapa por la parte trasera de su camiseta, efectivamente deteniéndolo de otra carrera loca, y lo levanta a la barra de la cocina para hablar con él, cara a cara.

“¡NO lo hiceeeeee!” Chris se queja con un silbido petulante, mientras patea sus talones contra las puertas de los gabinetes.

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Puedo ver una vena enojada pulsante en la frente de Christian mientras soporta los tobillos de Chris para mantener sus piernas quietas. El estrés de todo el drama en nuestras vidas está pasando factura, y nuestro hijo, tercamente doblando sus brazos en un gesto que grita – niño pequeño en enfrentamiento, – no está haciendo nada para tranquilizar la tensión entre ellos. “¡No, no lo hiciste, pero eso solo porque fuiste afortunado!” rechina, intentando fuertemente mantener su tono razonable, “Y mami tiene un bebe en su barriguita; ¡necesitamos ser extra cuidadosos con ella!”

Chris entrecierra sus ojos hacia Christian, y luego mi hijo que por lo general es un dulce de azúcar, hace lo impensable. Con toda la bravuconería de niño que puede reunir, sopla una gran escupida, grande de burbujas gordas de frambuesa, sobre toda la cara en shock de su padre.

Jadeo y los ojos de Christian casi saliéndose de enfoque. “¡Chris!” exclamo con una voz elevada que iguala mi incredulidad furiosa. Casi nunca he tenido que gritarle, ni que decir de darle una paliza, pero él está más cerca de lo que nunca podrá estar a eso en este momento. Camino hacia su línea de mirada, poniéndome entre las miradas con ceño duales de padre e hijo. “¡Eso es muy grosero! Nosotros no tratamos a las personas así, especialmente no a tu papá!” grito, la combinación de las hormonas de mi embarazo y la irritación haciendo que mi expresión de mami-seria parezca mucho peor, en respuesta, dejando a mi pequeño travieso impresionado.

Expectantes, Christian y yo lo observamos, con mis manos empuñadas en las caderas. Sus ojos crecen mientras la profundidad de mi molestia se filtra a través de su cabeza de niño pequeño. Por un momento, él simplemente parece estupefacto antes de que su labio inferior empieza a temblar y su cara se arruga con lagrimas, “Yo… yo.. lo chiento” espeta entre lamentos, su cuerpo pequeño sacudiéndose con sus arcadas.

Donde yo estoy renuente a dejar ir mi molestia, Christian deja la suya allí y luego, toma a su hijo que llora en brazos, consolándolo con un abrazo a cuerpo completo. “Shhhhh” tranquiliza, tiernamente acariciando la parte posterior de la cabeza de Chris, “Mami no está molesta” dice, dándome una mirada de lado, con mirada imploradora, “ella solo está ayudándote a recordar tus modales”

Uhm… No, yo quiero darle una palmada a su pequeño trasero insolente, dice sarcásticamente mi subconsciente, mirando sobre sus anteojos, luciendo una mirada de desprecio.

Yo, por otro lado, puedo apreciar el momento por el valor que tiene. Tan desagradable como puede ser, tanto Chris como Christian pueden aprender de esto. Mi hijo, espero se dé cuenta que a pesar de estar en problemas, él todavía es aceptado y amado, y como esta es la primera probada para Christian de lo que es disciplinar a Chris, estoy contenta de que él se sienta lo suficientemente cómodo para prestarle atención a su hijo errante y no ceder ante mí. Más tarde tendremos una conversación sobre no ceder ante la primera señal de lágrimas y no permitir que nuestro hijo sufra las consecuencias de sus acciones, pero en cuanto a las primeras veces, pienso que esta fue buena.

Una vez que él ha llorado y todos hemos compartido abrazos tranquilizadores, Chris parece más calmado cuando se baja de la barra para ir a jugar, pero yo me quedo, queriendo tener un momento rápido y privado con mi hombre, “Christian” digo, llamando su atención mientras observa a su hijo con una sonrisa leve en su rostro. Cuando él voltea hacia mí, sostengo mi aliento, insegura de cómo abordar la razón muy obvia de la crisis de nuestro pequeño chico.

“Sra. Grey” contesta, la pequeña sonrisa curvándose a una gran sonrisa, “nuestro hijo tiene un poco de agallas”

Me río, notando su sonrisa orgullosa, “Si, las tiene” afirmo a través de mis risas. “Debe haberlo heredado de ti, porque yo todavía tengo las mías, y solo para que quede claro, cuando él se comporta así, ¡es tu hijo!” bromeo, apuntándolo juguetonamente en el pecho.

Él agarra mi dedo y muerde la punta, manteniendo esos ojos grises-brillantes en mí. “Lo acepto a él, y a ti, en cualquier forma que pueda tenerlos” canturrea, su barítono bajo, zumbando con una sensualidad sincera que él simplemente no puede evitar derramar.

Inclinándome hacia adelante beso su boca, tomándolo por sorpresa. “Y tú nos tienes a nosotros, completamente y enteramente, pero lo de hoy paso porque él necesita una salida para toda esa energía. No podemos estar encerrados por mucho más tiempo y permanecer cuerdos.” Trato cuidadosamente, preguntándome como va a reaccionar mí esposo sobreprotector ante mi observación.

No tengo que esperar mucho; un segundo más tarde tengo mi respuesta mientras toda levedad deja sus ojos y sus labios se ponen en una línea dura, “Anastasia, ¿de verdad crees que tu “fiebre de encierro”” hace comillas al aire con sus dedos cuando dice fiebre de encierro “debe anular el posible peligro en el que están tu y Chris? ¿Cómo puedes pedirme que ponga tu comodidad personal en contra de tu seguridad?”

Me hundo, exhalando una respiración larga y decepcionada, pero no estoy preparada para rendirme tan fácilmente. Si, nuestra seguridad es importante, pero estoy segura que si tomamos las precauciones, salir, especialmente a un lugar público y lleno de gente, estaremos bien. Arreglo mi cara para imitar la suya, dándole la misma determinación que veo en el conjunto apretado de su mandíbula. “Créeme cuando digo que entiendo tus preocupaciones, Christian, pero si llevamos a nuestro equipo de seguridad y seguimos el protocolo, ciertamente podemos de manera segura pasar unas cuantas horas en un parque cerrado para darle a Chris el tiempo de juego que tan desesperadamente necesita en este momento.”

“Dije que no, Anastasia” rechina, su mirada gris volviéndose dura. “Tu entendimiento, aunque es bienvenido, no tiene que ver con mi decisión. Nunca me perdonaría a mi mismo si algo sale mal. Puede que también deje de vivir si algo te pasara a ti, o ¿Qué tal si algo le pasa a Chris? ¿Cómo podrías vivir contigo misma, habiéndome convencido para dejarlos salir?”

¡Demonios! ¿Cómo puedo discutir con eso? Por supuesto, que él tiene la razón absoluta. Pero aun así, yo confío en los hombres y mujer que él ha elegido para protegernos, así que sigo arando, luchando por la más mínima concesión. “Me gustaría ir con tu consentimiento y bendición. Únete a nosotros si eso te hace sentir mejor, pero no nos podemos esconder por siempre. Me rehúso a estar encerrada aquí indefinidamente, y si tu no autorizas esto, me veré forzada a hacer mis propios arreglos.” Con un tirón hacia delante de mi barbilla, doblo mis brazos sobre mi pecho y dejo que las monedas caigan donde deben mientras mantengo mi posición.

Christian jadea, un poco más que sorprendido por mi argumento firme, pero se recupera rápido, reagrupándose mientras todo su comportamiento entero cambia. En un abrir y cerrar de ojos estoy enfrentando a mi Dominante, y eso sería delicioso, hay un aire inamovible en él, un aura que es tan indomable como es absoluta.

¡Santa mierda! Pienso, parpadeando cuando me doy cuenta que este es el Dominante que cualquier otra mujer antes que yo tuvo – el Amo sin emoción, completamente en control, supremamente seguro de sí mismo, e incuestionable. Estoy en apuros para encontrar el amor profundo que sé que vive en su corazón para mí, y extrañamente, aunque debería estar asustándome, me hace cavar en mis talones.

“Sra. Grey” contraataca, su disgusto apenas contenido mientras toma ese tono mesurado que dice mucho más que sus palabras. “déjame aclarar esto. Yo no voy a correr ningún riesgo con la seguridad tuya o la de mi hijo, especialmente no con un hombre desquiciado en libertad, y te haría muy bien recordar que prometiste obedecer.”

Casi puedo sentir la presión de mi sangre crecer como un resultado de su testarudez y el hecho que él acaba de sacar nuestros votos matrimoniales, “¡¿Qué?!” digo a gritos, “¿Estas usando mis votos matrimoniales en mi contra? ¡Eso es indignante Christian! No es como si estuviera pidiendo algo irrazonable, y estoy preparada para llevar cualquier medida de seguridad que te parezca necesaria, pero – ¡Nosotros. No. Podemos. Nunca. Más. Salir! Chris va a estar trepando las paredes pronto. ¡No creo que comprendas lo que esperas de un pequeño niño lleno de espíritu!”

“¡Por supuesto que voy a usar cualquier medio que pueda! Nuestros votos,” escupe, arqueando una ceja enojada hacia mí, mientras ignora cualquiera de mis otros argumentos. “son precisamente para momentos como estos, cuando no estamos de acuerdo. Y a decir verdad, tan duro como pueda sonar, a mi me importa más mantenerlos a ustedes fuera de peligro que cualquier otra cosa en este momento.”

No hay duda que mi esposo está completamente irritado, como yo, pero no hay razón en seguir este camino durante más tiempo. Hemos llegado a un punto muerto, y sé que las cosas se pondrán más feas de aquí en adelante si sigo presionando más el asunto. En una respiración tranquilizadora, fuerzo una nota calmada en mi voz, tranquilizando mí tremor molesto. “Por favor, solo piénsalo un poco” digo antes de darme vuelta sobre mis talones y caminar hacia mí hijo, con la esperanza de darnos el espacio para enfriarnos.

Juego con Chris, aunque distraídamente, repasando en mi mente la conversación con Christian y considerando mis opciones, debo conceder que es una situación imposible. Sin saber en dónde está José, cuando va a atacar, sí va a atacar en absoluto, y que ha planeado, o incluso cual es su motivo, eso hace las cosas peligrosamente impredecibles. Y no puedo discutir que sí algo sale mal, no voy a poder vivir von la culpa insoportable. De la misma manera, tomando en cuenta la posición de Christian, siempre va a haber un nivel de peligro para nosotros. Por mucho que él quiera, no puede escudarnos de cada amenaza potencial.

Mientras Christian se cuece en su oficina, la rueda de martillo en mi cabeza está corriendo a cien revoluciones por minuto mientras repaso ambos lados de nuestra discusión. Para la hora del almuerzo ya he tenido suficiente de debatir conmigo misma, y decido sacar a Christian de su miseria. Por mucho que me rechine, nuestra seguridad va por encima de cualquier cosa. Por un poco más de tiempo, me encuentro de hecho preparada para aceptar la posición de mi esposo, al menos hasta que pueda encontrar una forma de convencerlo con sentido razonable.

Justo cuando camino hacia la puerta de la oficina de Christian, veo salir a Jason. Me ofrece su asentamiento corto usual, pero me toma por sorpresa cuando su boca se curva con una sonrisa y le añade un guiño. Viendo su espalda en retirada, me pregunto ociosamente que lo tiene tan complacido. Cuando me volteo de nuevo hacia la puerta, salto cuando encuentro a mi esposo de pie frente a mí.

Mirándolo, nuestras miradas se encuentran, ambas una imagen de contrición. Puede que él sea Cincuenta Sombras pero cada uno de esos colores es mío, y lo amo a pesar de ello, o tal vez por sus infinitas maneras complejas.

“Anastasia” dice en voz rasposa, justo cuando yo digo su nombre.

Con un asentamiento de aliento sostienen mi mirada mientras pasa sus palmas a lo largo de mis brazos. “Tu primero nena.” Ofrece, la calidez en su voz dándome el estimulo que necesito para aceptar el status quo.

En un respiro, empiezo, recitando el pequeño discurso que he preparado en mi cabeza, “Todavía no estoy de acuerdo contigo, y todavía quiero que reconsideres, pero realmente si entiendo, y si el que nosotros nos quedemos en casa por un tiempo más es lo que aligera tus miedos, entonces que así sea.”

De todas las reacciones posibles, reírse debe ser la última cosa que esperaba que él hiciera, pero lo hace, gutural, con su cabeza echada hacia atrás. “Con agallas de hecho” bromea, refiriéndose a mi burla de antes de todavía tener toda mi audacia. “Es una de las cosas que amo más de ti” sonríe, solo agregando más a mi confusión.

Uhm… ¿Quién eres tú y qué has hecho con mi esposo molesto e inflexible? Medito perpleja, con la boca abierta ante lo que debe ser un impostor.

Al ver mi expresión, él agarra mi cara y me besa en la punta de la nariz. “Lo he pensado, y tienes razón. Necesito confiar en los miembros del equipo para que hagan su trabajo. Taylor ha planteado un escenario con el cual, puedo vivir – solo si” guiñe, “solo sí prometes, y me refiero a que prometas, Sra. Grey” me da una mirada mordaz. “con tu corazón y todo, que vas a apegarte al plan, tu y Chis pueden ir a un lugar esta tarde. Pero lo que Taylor diga, cuando lo diga, y como lo diga, es – sin argumentos, sin cambios.”

¡A-ja! Eso explica la sonrisa secreta de Taylor entonces. Inmediatamente le envío algunos pensamientos cálidos, encantada de saber que algunas veces él pelea de mi lado.

Sin un segundo más de ponderación, coloco mis brazos alrededor del cuello de Christian y enrosco mis piernas alrededor de sus caderas – estilo mono. “Lo prometo, lo prometo” animo entre una lluvia de besos en su cara.

Sus manos se deslizan sobre las nalgas de mi trasero, dándoles un apretón firme justo cuando su boca captura la mía, convirtiendo mi beso juguetón en algo más profundo. “Hhhmmm…” zumba en mi boca, sacando lo mejor de nuestro contacto cercano.

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Chris está fuera de sí mismo con emoción, la salida a jugar al aire libre definitivamente lo mejor de su semana, a pesar que está ataviado en una mini versión del hombre Michelin. Afuera son unos 44°F, e incluso mantener el calor es una exigencia en la larga lista de requisitos previos de Christian.

Carl, Taylor, y Cindy son asignados para nosotros en esta salida y me siento más que ridícula luciendo un par de lentes enormes al estilo Jackie O a pesar de la llovizna sombría y nublada, cuando salgo de la camioneta SUV, flanqueada por todos ellos. Recuerdo que accedí a cada precaución, y parece que entre Taylor y Christian, salieron con algunas que nunca imagine que existieran.

Milagrosamente parece que hemos evitado la multitud de paparazzi que hacen sombra a cada movimiento, pero estoy agradecida por los pocos pasos, desde el carro a la entrada de vidrio cuando entramos en la sección cálida de la cafetería.

Teniendo en cuenta el clima, es de esperar que esté repleto, más que todo con mamis, y los raros papás, viendo sus niños liberar energía, mientras escalan, se tropiezan y juegan alrededor del vasto lugar con marcos coloridos para trepar, gritando con placer. Con un Carl luciendo un poco cansado siguiéndolo, Chris no pierde tiempo antes de empezar a mecerse como mono por las barras y haciendo nuevos amigos.

Mientras Taylor busca una mesa para nosotros, siempre vigilante con su cara seria escaneando la multitud, Cindy y yo nos aventuramos en la línea para unas bebidas calientes. El suelo de baldosas luce lodoso, el ir y venir del personal que obviamente no ha tenido tiempo de limpiar el parche mojado que los clientes han dejado en el suelo, y justo cuando pienso lo peligroso que eso puede ser, me resbalo en un charco claro. De la nada un par de brazos aparecen, enderezándome antes de caer. Ciegamente agarro los antebrazos salvadores del extraño, instintivamente sosteniéndome en la seguridad de su cuerpo estable.

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Siento a Cindy en mi espalda, sosteniéndome por la cintura solo para estar segura que estoy establecida sobre mis pies, mientras miro hacia arriba para encontrar a mi salvador. Agradecidamente le regreso su sonrisa amable y le agradezco por salvarme. “¿Estás bien ahora?” pregunta, esperando por mí asentamiento para irse. “Cuídate” dice, cuando se va de la tienda con un caminado enérgico.

Todavía revoloteando cerca, Cindy inspecciona el suelo, haciendo saber su disgusto bajo su aliento. Cuando llegamos al inicio de la línea, ella mira al personal con ceño fruncido para que limpien el piso, señalando la posible demanda de unos clientes torpes.

En el camino de regreso a la mesa piso con cuidado. A Christian le va a volar la cabeza si algo sale mal hoy. Prefiero mucho más recompensar la aprobación de mi esposo con una tarde fuera de problemas, y reforzar su cambio positivo de pensamiento.

Estoy totalmente satisfecha cuando regresamos a Escala, no solo en una pieza, si no con los espíritus más alegres que la última semana haya visto. Lo más importante, Chris está tranquilo, mucho más como su ángel usual es. Con mis dedos cruzados, espero que Christian vea el sentido en salidas responsables como estas hasta que el asunto con José se resuelva.

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El jueves por la mañana desayuno en la barra de la cocina, ociosamente revisando una versión digital de un tabloide que algunas veces leo mientras como unas semillas, granos enteros orgánicos y yogurt natural – cortesía de mi esposo padre de mi súper-bebe-creciendo. De repente, mi respiración se evapora. Mi mano se afloja, dejando caer mi cuchara que suena ruidosamente en la barra de mármol, pero apenas la escucho a través del recorrido de sangre en mis oídos.

“¿Qué sucede?” escucho a Christian preguntar desde un lugar lejano, vagamente consciente que su rostro está pintado con preocupación, y él está a mi lado en cuestión de segundos.

En silencio afligido, lo miro, palideciendo y parpadeando, y tratando de encontrar la voluntad de tomar una respiración de nuevo. Con manos débiles, empujo la tableta hacia él, incapaz de poner en palabras el horror de la mentira total que acabo de leer.

Amarrada Pero Jugando Lejos De Casa – Lisa Lipz

Por supuesto que todos lo esperábamos, teníamos gran expectativa que sucediera, pero no anticipé que sucediera tan pronto. Parece que el esfuerzo del Señor Grey por mantener a su gatita en raya al amarrarla le ha fallado. La pregunta, sin embargo, que no puedo evitar preguntar es, ¿Por qué esta gatita afortunada se descarrilo en absoluto? Sí, me han oído bien; la recién casada Anastasia Grey, Steele de soltera, ha sido captada ronroneando por otro. En la imagen aquí, está la chica que todas queremos ser, coqueteando con un hombre sin nombre en una cafetería de Seattle, sonriendo dulcemente, y luciendo su usual recatada, cuando en realidad ella solo debería tener ojos para el Rey de los hombres, con el que tan rápidamente se casó. ¿Qué está pensando esta mujer, y más importante, vamos a ver a Christian Grey de vuelta al mercado de solteros? Mi dulce yo, los mantendrá al tanto de los acontecimientos en el desarrollo de esta saga, y por una vez no puedo esperar a ver a la Señorita Mojigata puesta en su lugar por habernos robado a nuestro soltero famoso.

Sus ojos barren a través de la pantalla, viendo la foto granulada de mí, y el entendimiento iluminando su mirada preocupada cuando acelera la lectura del artículo malicioso. “¡Joder!” gruñe con ira, haciéndome saltar en la silla. “¿Quieres decirme como pasó esto?”

¿Qué? ¿Él cree esta calumnia sucia? Poniendo obstáculo, me levanto de la silla, para poner algo de distancia entre nosotros mientras siento la primera picadura de las lágrimas afiladas detrás de mis ojos. Ni siquiera puedo negar la alegación, mi garganta demasiado gruesa con shock, pero niego con la cabeza, notando las lágrimas que caen por mis mejillas – desenfrenadas.

Al ver mi angustia mi esposo agarra mi brazo, acercándome. “¿Nena?” pregunta, claramente confundido por mi reacción. Pasa sus dedos a lo largo de mi cabello, buscando mis ojos, “Tu no crees que yo creo esa mierda, ¿verdad?”

“Yo…Yo… no lo hice” tartamudeo a través de mi lagrimas trepidantes, sintiendo salvajemente fuera del control de mis emociones.

Ante mí, él cae de rodillas, tomando mis manos en las suyas. “Anastasia” presiona urgentemente, obviamente consciente de mi angustia. “Yo sé que no puede ser verdad, y esto fue tomado ayer, a través de la ventana de la tienda. Solo quiero saber que pasó. Nadie reportó nada fuera de lo ordinario para mí, y el que tu estés en los brazos de otro hombre es algo de lo que me importa saber.”

“No fue na…nada” tartamudeo, encontrando mi voz y explicando mi casi caída a Christian. Puedo ver que está furioso, pero afortunadamente su ira no está dirigida hacia mí.

Con gracia se levanta y me presiona hacia él, envolviéndome en un gran abrazo. “Lo siento” susurra, enterrando su nariz en mi cabello. “Esto es exactamente el por qué no soporto a la prensa, porque apenas les doy la hora del día. Por favor no dejes que esta mierda te afecte. Lo voy a resolver.”

Aunque él está intentando de ocultar su rabia por mi bien, puedo sentir la tensión de su cuerpo. Él está muy molesto, y en este momento, no me importa. Mi rabia fácilmente iguala la suya, y quiero que su ira completa esté dirigida a esta reportera calumniosa, a esta persona que escribió algo tan malévolo y tan malditamente infundado sobre mi sin tener la más mínima idea de quién soy yo realmente.

El giro del artículo de GQ está tomando una forma deformada que nunca vi venir, haciéndome dudar de nuestra decisión de haberlo hecho en absoluto. Al menos la atención masculina que he estado teniendo, aunque es coqueta y a veces francamente sucia, ha sido positiva, mientras que esto es simplemente odioso.

Me cuelgo de Christian, con sensación de abandono y completamente sorprendida por crueldad de la columnista de chismes. Él aprieta sus brazos a mí alrededor, ofreciéndome su cuerpo para consuelo. “Esto es tan común de lo que ellos hacen, nena. Ellos te aman, ellos te odian, luego ellos no te pueden soportar de nuevo. Es por eso que trabaji tan fuerte en mantener nuestra vida privada, privada, y por permanecer en la sombra.”

Me alejo de él, levantando mi cara llorona hacia la suya, “¿Te arrepientes de haber hecho la difusión en GQ?”

“Nena, a mí me duele cada vez que tu sufres” dice, limpiando con su dedo los caminos mojados en mis mejillas. “La verdad es, que por mucho que quiera evitar la prensa para protegerte de las mentiras con las que ellos sueñan, más temprano que tarde habría habido algo de lo que ellos se iban agarrar. Eso es lo que ellos hacen, y si no hay nada, ellos lo inventan. Voy a demandar esta maldita revista, y me voy a asegurar que la reportera no trabaje nunca más en la industria, pero hay cien más en fila para tomar su lugar.”

Sus palabras me dan un poco de consuelo. Solo escucho su advertencia, que van a haber más de donde esa mentira vino. Con mis siempre presentes inseguridades y mis hormonas furiosas de embarazo, esto parece ser un lio serio hecho a la medida para mi cabeza.

Gracias por leer. Por favor no olviden dejar su comentario.

Link para el capitulo 63

 

 

 

 

 

 

8 thoughts on “Capitulo 62

  1. Guille says:

    Hola kere no estas mimando mucho me enacanta christian tan posesivo y controlador pero me encanto que haya recapacitado y al fin los dejó salir pero como siempre Ana tiene imán para los problemas que barbara jajajaja pero bueno me encanta la historia un fuerte abrazo y mil besos saludos a monique ☺😍

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  2. Fanny Rebellon. says:

    Detesto a Jose por causar esto, el puede tener sus motivos, pero la amistad debe ser lo primero, pero parece que a el le importa poco, en la creencia de Jose, Anastasia tenia que acostarse con el, para calmarlo, Imbecil, y eso que el siente no es amor, es Obsesión y dañina, ahora lo de la reportera es odiosa, y ese es el pan nuestro de cada día, son parásitos y de los dañinos, estos capítulos son los mas fuertes por Jose. Gracias Monique, y tu amiga Kereny mil gracias por traducir, eres fantástica, un beso.

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    • KereCB says:

      Si la verdad que a veces no todo el mundo valora la amistad mi querida Fanny!
      Si son capitulos muy intensos y me vuelven a encantar una vez más al momento de traducirlos. Gracias a ti amiga por tu apoyo
      Un gran abrazo
      Kx

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  3. Janitzia Berrido Fernandez says:

    El destino, en ocasiones, parece darle la razón a Christian en cuanto a las medidas de seguridad. Desde que hay una brechita a Ana se le presenta un inconveniente. Waaaooo ese fotógrafo estaba en el momento maleficamente justo. Que lío ahora y este no es de ropa.Ja,ja.ja.ja…… Si es José que está detrás de todo esto, es más peligroso que cualquiera, porque los malos-buenos resultan más dañinos y perversos que los malos-malos. Y Ana siempreeee con las lágrimas afueraaa. Ayyyyy…Y cuando Chistian prenguta: Cómo ocurrió esto???No es porque dudaba de ella, si no porque no entendía el cómo y cuando se hizo la foto. Ana se prejuició, pero él se dio cuenta y la contrarestó…Que bieeennn. Por lo menos Grey apuntó su furia a la periodista. Bueno por ahora, porque le dará lo suyo a los de seguridad también, de seguro. Por no decirle que Ana se hubiese caído si un extraño no la salvaba, por lo resbaloso del piso. Ayyyyy mi madreeee….Gracias Mil Kere y Monique!!!Saludos desde República Dominicana!!!

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    • KereCB says:

      Me hiciste reir con tu comentario Jani, pero tienes mucha razon… Aunque con lo del malentendido tambien Christian debe buscar la manera de formular mejor la pregunta, se malentiende y a veces suena acusatorio. Gracias a ti bella por el apoyo y por tu comentario
      Un abrazo caluroso hasta Republica Dominicana
      Kx

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  4. Claudia Henao says:

    Tan hermoso Cristian, tan protector. Tiene razón a veces la prensa es muy injusta. Gracias chicas

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    • KereCB says:

      Por lo general la prensa es muy amarillista y mas en esta epoca 😦
      Y siempre es protector de lo suyo nuestro Christian. Gracias a ti por tu comentario y apoyo
      Kx

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