Capitulo 67

¿Qué demonios significa eso? Me pregunto mientras el miedo se aprieta en mi vientre. Sí José lo que quiere es atraer a Christian para una pelea no hay ninguna duda que él va a conseguir lo que desea, pero ¿con qué fin? Y más importante, ¿a costa de qué?

“¿A dónde vamos mami?” el susurro de Chris es apretado, mezclado con la incertidumbre que debe sentir en este momento. Su expresión, su miedo palpable, me quema como el acido. Soy su madre, la que se supone debe mantenerlo a salvo, pero ¿Cómo hago eso ahora? ¿Qué digo?

Desrizándome rápidamente más cerca de su asiento, trato de ofrecerle a mi hijo al menos un poco de confort con mí cercanía. “Vamos a estar bien bebe” lo tranquilizo gentilmente, sin darle ninguna respuesta, y rezando para que nuestro captor no me convierta en una mentirosa.

Miro la parte trasera de la cabeza de José mientras gira a la izquierda, para entrar a un estacionamiento subterráneo. Cuando él ve mi mirada de desprecio en el espejo retrovisor volteo mi mirada a otro lado. A pesar de que lo odio por ponernos en esta posición, no quiero antagonizarlo. La carga que llevo y la vida preciosa a mi lado no son cosas que estoy preparada para apostar – por ninguna razón.

“Vamos a un pequeño viaje enano. Si eres un buen niño para tu mami, todo va a salir bien” Obviamente él escucho la pregunta de Chris, y para los oídos de un niño sus palabras pueden sonar reconfortantes, pero yo capto la amenaza escondida a pesar de la ternura de su forma de llamarlo. Puede que haya habido un tiempo en el que José estaba dispuesto a hacerse cargo de Chris por su cuenta, pero ¿ahora? Con el atentado a la vida de Christian, su animosidad para con mi esposo, todo se ha vuelto aterradoramente claro. Agrega a eso el fuerte parecido de Chris a su padre, y me temo que José pueda proyectar ese odio hacia mi hijo.

José apaga el motor cuando llegamos a una esquina oscura del estacionamiento. “Está bien” dice mientras se voltea en su asiento hacia nosotros. “Esto es lo que va a pasar. Vamos a dejar este vehículo y vamos a tomar otro. Por favor, sin despilfarro de tiempo, sin chanchullos. No tenemos tiempo para perder y no voy a dudar para… coaccionar tu cooperación” su mirada afilada va apuntada y directa hacia mí, cargando una intensidad que de inmediato sé que no debo subestimar.

Sin pensarlo, una de mis manos se dirige de manera protectora a mi vientre justo cuando la otra se aprieta alrededor de los hombros de Chris, pero me recuerdo a mí misma, re direccionar la atención lejos de mi barriguita apenas visible.  No tengo idea de si él sabe o no que estoy embarazada, pero estoy tan segura como la mierda que no lo voy a revelar el secreto, ofreciéndole más municiones para reforzar mi alianza.

Empujando hacia abajo la mezcla acida de bilis y aprehensión que golpea la parte posterior de mi garganta, asiento. Cambiar de vehículo es solo otra táctica en su lista creciente de movimientos inteligentes que está haciendo para evitar ser rastreado. Lo que sea que se traiga, es evidente que ha planeado cada detalle del secuestro. Si tengo alguna oportunidad de escapar, especialmente junto a mi hijo, tendré que escoger mi momento cuidadosamente. También, si yo me muestro cooperativa puede que él se relaje lo suficiente para dejar su guardia abajo. Observar y esperar es todo lo que puedo hacer por ahora.

Unos escasos minutos después nos dirigimos fuera del estacionamiento de nuevo, esta vez en un sedan color platino, sin placa con vidrios oscuros. Antes de irnos, José se cambió a una camisa de colores y se puso una gorra de beisbol sobre su cabello oscuro, y agrego un par de lentes de aviador, efectivamente cambiando su look y agregando unas medidas más astutas para hacer aun más difícil que Christian nos encuentre.

Mientras conduce lo veo tan de cerca como me atrevo. Su ánimo parece enfocado pero calmado, y todavía me cuesta envolver mi cabeza alrededor de la manera extraña en la que él está actuando. Estoy quemándome por saber que tiene debajo de la manga.  Tal vez podría simplemente preguntar, pienso mientras trato de filtrarme cuidadosamente, a través de la lección que una vez me dio Ray sobre el secuestro. Hazte lo más humana posible, mina a tu secuestrador por información para discernir su motivación, trata de golpear un acorde resonante con el captor y/o su causa, mantente alerta a cualquier oportunidad de escape, y golpea traseros si puedes. *

Puedo decir por la manera incesante en que voltea hacia el espejo del carro que está comprobando si nos han seguido la pista. Sí él está distraído, puede que ahora sea un buen momento para buscar información. Tragando mis nervios casi-debilitantes lanzo la primera pregunta. “¿A dónde vamos?”

“A un lugar seguro” responde vagamente, manteniendo sus ojos en la carretera.

Tal vez seguro para él, pienso sarcásticamente. Es una respuesta descorazonadora, pero yo tengo toda la motivación en el mundo para obtener más de él que eso. Reviso en mi cerebro por las cosas que puede estar dispuesto a compartir, justo cuando me golpea: ¡Kate! El e-mail que ella me envió y como se conecta a José llegando a Tulley.

He estado tan preocupada por mi miedo que no le he dado otro pensamiento. Antes de que tenga tiempo de filtrar, palabras amargas salen de mi boca. “¿En dónde está Kate? ¿La tienes? Si la lastimas, que Dios me ayude…” En consideración a las pequeñas orejitas a mi derecha muerdo la sarta de improperios que estaban destinados a venir con mí lenguaje violento y de pánico.

“Guao, bájale dos preciosura,” dice secamente. “Yo no tengo a Kate. Solo usé su e-mail para alejarte del fuerte en el que a tu esposo enfermo le gusta mantenerte encerrada.”

Qué pasa con lo de preciosa?, y ¡Mi esposo me mantiene encerrada por locos lunáticos como tú! Maldigo silenciosamente. Más confusión se apila en el montón ya humeante de mierda en el que parecemos estar. Es mucho para digerir de una sola vez y estoy encontrando difícil mantener las riendas de mi temperamento. “Entonces ¿Qué? ¿Hackeaste su cuenta?” Mi tono es mordaz, enojado; estoy luchando por mantener mi resentimiento al margen.

Rápidamente él se ríe. “No, pero puede que sí, si la chica hubiese cambiado la contraseña de sus días en la WSU. Como estaba, todo lo que tuve que hacer fue ingresar a su cuenta.” Casualmente se encoge de hombros como si no fuera la gran cosa.

¡Oh mierda! ¿Eso significa que él leyó las amenazas de nuestras conversaciones? Mentalmente doy un repaso a los e-mails recientes entre Kate y yo. Sé que hemos discutido su tratamiento de fertilización In vitro pero no puedo recordar si mi embarazo fue alguna vez mencionado directamente, aunque puede que no sea tan difícil de interferir por nuestros chats. ¡Mierda!

Un tirón de mi manga me saca de mis pensamientos revueltos. “No te molestes, mami. Voy a ser un buen niño” promete Chris solemnemente, asegurando la directa que lanzo antes José y sintiendo mi ira.

¡Joder! Aprieto mis dientes, viendo y maldiciendo a José a las profundidades más hondas del infierno por no solo arrastrar a mi hijo precioso a este desastre, sino también por hacerlo sentir responsable por lo que pueda pasarnos a nosotros.

Lucho para mantener las brasas brillantes de mis ojos mientras enfrento a mi hijo. “Chris, cariño, no estoy molesta contigo, y tu siempre eres un buen niño. ¡Tú eres el ángel de mami! Lo sabes, ¿verdad?” forzó mis labios para que se curven a una sonrisa tranquilizadora. Él es tan perceptivo. Va a ser difícil como el demonio de mantener la verdad de la situación escondida de él.

La mirada de Chris busca la mía, su pequeño rostro inocente leyendo cosas en mi expresión de las que estoy ansiosa por protegerlo. En lugar de contestarme, él desliza su pequeña mano en mi mano furiosa, dándole un pequeño apretón. La bola de ansiedad en mi vientre es de repente un gran bulto seco en mi garganta. No llores, no llores, canto sin palabras. Por mi hijo tengo que aparentar estar compuesta.

A través de la ventana pasando la cabeza de Chris, veo la marina y me doy cuenta desde que salimos del estacionamiento que hemos tomado una ruta mucho más directa, haciéndome creer que José debe sentirse suficientemente confiado en nuestro escape para suspender las tácticas de conducir evasivas que aplicó al principio. Para mí, es solo otro clavo en el ataúd de nuestro destino, una maniobra cuidadosamente calculada que habla de la preparación meticulosa y la determinación inquebrantable.

Más que nada, deseo poder reunir mi ingenio lo suficiente para pensar en una forma de dejar un rastro para que Christian siga. Por mucho que mi esposo piense que es omnipotente, con las bases minuciosas de José, estoy encontrando difícil de visualizar al equipo de Taylor armando un rescate exitoso. Cada minuto que hemos estado perdidos es un minuto que cuenta a favor de José, ayudándolo a evadir incluso el alcance substancial de Christian.

Estoy sorprendida cuando cruzamos a la derecha, dejando Marine Drive a la cabeza en el recinto de la línea de costa. Hubiese apostado que él nos iba a llevar lo más lejos posible de la ciudad de nuestro hogar como fuera posible, lo más probable a una cabaña aislada en algún lugar en el bosque de la parte oeste del estado, o si no a cruzar la frontera del estado.

Cuando nos detenemos en el estacionamiento de la marina mi corazón empieza a bombardear violentamente. Estoy esperando que no nos quedemos, pero tiene sentido desde su punto de vista. Un bote será un medio excelente para un escape despejado, y amarrado en altamar va a ser una manera muy efectiva de asegurar que nos quedemos con él. José debe saber que yo nunca arriesgaría la seguridad de Chris con una nadada larga, peligrosa y congelante. También, que no estará sujeto al escrutinio del tipo de hermano-mayor de las vías principales y los modos estándar de transporte.

¡Joder, mierda, joder! Él realmente considero cada ángulo.

Mis pensamientos de pánico son puestos a tierra cuando José me llama. “Ana, ponte esto antes de salir del carro” Una peluca larga rubia cae en mi regazo, sin duda con la intención de ser un disfraz mientras caminamos hacia el bote. Al instante veo esto como una oportunidad, una abolladura en su plan hasta el momento implacable. Asumo que estaremos caminando en medio del público en general y tal vez el personal de la marina antes de llegar a la privacidad del buque. ¿Podremos hacer un descanso? ¿Qué tal si grito hasta que se me caiga la cabeza? ¿No nos van a permitir las personas a nuestro alrededor algo de seguridad? ¿Algo de ayuda?

Obviamente mis pensamientos están grabados en mi cara cuando José abre mi puerta. “Ni lo pienses preciosura. No vas a querer que el enano sea un daño colateral, ¿verdad?” allí está ese tono amigable de nuevo, ese tono cantarín que desmiente la dureza de su amenaza. El contraste es desconcertante por decir lo menos y confuso como el demonio.

Mi estomago intranquilo se revuelve mientras mi sangre se pone fría. Mis manos están húmedas mientras el terror ciega e inunda mis sentidos. Fusiono mi mirada salvaje con la suya, tragando fuerte contra el horror. “No” digo y con dedos temblorosos retiro mi cabello luego tiro de la peluca para ponerla en su lugar, asegurándome que mi propio cabello este guardado.

“Buena chica.” Sonríe, peinando un mechón de mi rostro. Mi cuerpo protesta la familiaridad, estremeciéndose en rebelión. Él se inclina hacia mí y desabrocha el cinturón de seguridad de Chris. “Enano, vamos a dar un paseo en bote. Te gustan los botes ¿no?”

La mano de mi hijo se aprieta alrededor de mi brazo cuando él mira hacia mí, la pregunta en sus ojos casi sintiéndome. Sin una palabra él me está preguntando si puede confiar en este extraño. Ahora no es el momento para confundirlo con medias verdades, además necesito que él permanezca calmado y obediente para que pueda estar bajo el radar de José. “A él le gustan los botes” respondo en su lugar, librando a Chris del estrés de hablar directamente con el hombre mismo.

“De acuerdo” dice José, todavía de pie en el medio de la puerta abierta. “Como la familia que somos, vamos a caminar hasta mi bote. Enano, vamos a agarrar las manos de mami y si quieres decir algo puedes hablar conmigo. Me puedes llamar papá, ¿está bien?” Su ceja arqueada es un recordatorio no verbal para que Chris se comporte, y en respuesta, el asentamiento de mi pequeño niño es prueba de que él entiende el papel que debe jugar.

El odio quema a través de mis venas seguido por la carrera violenta de adrenalina. Si me dan media oportunidad, felizmente podría cortar con una cierra a José en dos. Ya es imperdonable que haya envuelto a mi pequeño, pero agregar la crueldad de una amenaza viciosa que está siendo totalmente despiadada. Esto es algo que debo recordar si logro hacerme del arma en su cintura.

Conmigo en el medio, caminamos con rapidez hacia la dirección del agua. El agarre de José en mi mano es firme, un símbolo físico que dice que a pesar de no tener un arma en mi cabeza, el peligro es bastante real, constante, y aterradoramente inquebrantable.

Los transeúntes no nos dan una segunda mirada. Para ellos simplemente somos otra familia ordinaria en nuestro día en el océano. Cada extraño es un posible salvador pero mis gritos de ayuda mueren en mi garganta, atascados por el miedo sin importar lo mucho que quemen por salir. Mientras nos dirigimos a la explanada occidental, el sonido de nuestros pasos sin obstáculos se burla de mí. Odio que José me tenga tan bien acorralada. Me gusta pensar de mí como lo suficientemente valiente como para al menos escapar, pero la presencia de Chris y su seguridad es lo único que cuenta, y eso es lo que nuestro secuestrador está usando con una eficacia despiadada.

José nos guía a una bahía cerca del final de la explanada y nos hace un gesto hacia un barco de pesca que está anclado en el puesto de atraque. No es grande, tal vez 34 pies de largo, con una cabina en frente. No es nada como el majestuoso Grace, pero afortunadamente parece en condiciones de navegar.

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Ayudo a Chris a subir pero me rehúso a agarrar la mano que José me ofrece. Ya fue lo suficientemente fuerte sostenerla durante la caminata hasta aquí, lo fingido de eso apuñalando mi corazón, y estaré condenada si lo toco por alguna razón que no sea la de poner mi rodilla en su entrepierna.

Me doy cuenta que José deja la línea del bote atada al muelle cuando nos pastorea hacia las puertas dobles que llevan a la cabina. Sus ojos se mueven de derecha a izquierda, vigilante mientras abre la entrada del bote. Tal vez no vayamos a zarpar de inmediato, especulo para mí misma, encendiendo una llama débil de esperanza. Entre más tiempo nos quedemos en un lugar, mejor para nosotros.

Debajo de la cubierta, el diseño es típico de lo que esperas ver en un lugar como este. Al fondo extremo, en la proa, puedo ver cuatro literas, las aberturas de las cuales están abiertas para una puerta a cada lado. Una, sospecho, lleva al baño, mientras la otra lo más probable a un armario de almacenamiento. El resto del espacio está dividido en una cocina de planta abierta, comedor compacto, y un área de sala. Los acabados son sosos pero prácticos.

Mi ex amigo me observa de manera especulativa. “Es bueno saber que puedo confiar en ti preciosura. ¿Ves? Siempre trabajamos bien juntos. Va a ser igual de nuevo. Pronto vas a olvidar todo sobre ser una esclava y serás libre. Seremos felices.”

¿¿Qué??

Antes que tenga tiempo de preguntarle a José de qué coño habla, Chris interrumpe. “Mami, ¿Papi sabes que estamos aquí?”

Sus palabras golpean el aire de mis pulmones y mi resentimiento crece aún más. ¿En qué clase de monstro se ha convertido José para forzar a un niño a este trauma horrible? Me pregunto molesta, lanzando dagas al hombre que nos arrebato de nuestras vidas bendecidas.

Obvia a mi furia salvaje, José se deja caer sobre sus rodillas en frente de Chris. “Enano, necesitas ser un niño grande. Tu papi se ha ido. Yo seré tu papá ahora.”

¡No!” grito, volteando a Chris por sus hombros, presionándolo contra mis piernas en un esfuerzo por protegerlo de esas palabras horribles. Tomo unos pasos hacia atrás y me siento en la banca del comedor antes de poner a mi hijo sobre mi regazo. En mis manos, acuno su rostro perplejo. “Chris escucha a mami.” No me importa si José me oye. No voy a dejarlo que arroje su mierda loca a mi hijo. “Papi te ama, él NUNCA nos dejaría” Mi voz clara sostiene mi convicción y estoy contenta que José esté justo aquí para que la capte.

José se levanta de su posición de cuclillas, encogiéndose de hombros con indiferencia. “Si así es como quieres jugar, está bien por mí, pero más temprano que tarde vas a tener que decirle. Es mejor hacerlo rápido, como arrancar una curita”

Empujo la cabeza de Chris hacia el hueco de mi cuello. “¿Decirle qué? ¿De qué estás hablando?” Mi voz suena alto, chillona con incredulidad.

Inclinando su cabeza, mi ex esposo me da una mirada seria. “¿No lo entiendes preciosura? ¿El Gran Christian Grey te ha lavado tan completamente el cerebro que tú ni siquiera ves que eres su servidora? ¿Nada más que un juguete para que el hombre rico juegue?”

Siento como mi ceño se frunce mientras la confusión se profundiza. ¿Está loco? Parece estar completamente fuera de toque con la realidad. “¿Qué quieres decir?” pregunto de nuevo, apenas siguiendo su línea de pensamiento.

“Ana” dice, luciendo perplejo. “¡No es posible que quieras estar con un hombre que te golpea… que te amarra como un maldito animal! ¿Qué vida es esa, eh? Incluso para él” él apunta a Chris, pero su expresión es desdeñosa, lo que me hace hervir la sangre.

Me toma todo lo que tengo para controlar la furia que está luchando por estallar. Mi cerebro buscar para entender a donde va con esta conversación. ¿Acaso él no entiende la naturaleza consensual de nuestro acuerdo? ¿Cree él que estoy con Christian en contra de mi voluntad? Tomo una respiración y escojo mis palabras con cuidado. Necesito encontrar que hay detrás de sus pensamientos irracionales. “¿Por qué piensas eso? Christian nos ama. Él nunca nos haría daño”

“¡Dios!” exclama él, lanzando sus manos al aire. “¿Lo ves? ¡Te han lavado el cerebro! ¿No ves como él te controló para ser su juguete?”

Esta cosa con José empezó mucho antes de nuestra confesión a GQ, así que él debe estar teniendo ideas de alguna otra parte. En mi mente empiezo a formar una imagen de como está viendo él esto pero debo confirmarlo. Necesito que él me lo confiese – claro y con detalles precisos – para poder tener una idea de cómo manejarlo. Como el consejo de Ray sugirió, tengo que extraer de él la información.

Todavía sosteniendo a mi hijo contra mí, enfoco mi energía en caer en un papel más recatado. “Él es un buen hombre, José. Nos queremos por nada. Él me amaba lo suficiente para casarse conmigo de nuevo” Con mi declaración estoy esperando que muerda para que me diga por qué él no tiene fe en la devoción de Christian hacia nosotros.

Él sacude un dedo hacia mí, entrecerrando sus ojos mientras considera mis palabras. “Él es muy inteligente. Le concederé eso, pero siempre supe que había algo más en su relación que lo que parece. Vi la manera en que cambiaste, la forma en que tu… lo atendías cuando él estaba contigo, y mi mente se empezó a preguntar, ¿sabes?” Dos veces da un golpe en su frente con su dedo rígido.

Pensando en retrospectiva de esos días iniciales, recuerdo tratar realmente fuerte que nuestra relación funcionará, dando y comprometiéndome como harías para suavizar el camino entre dos personas tan nuevas en la convivencia en pareja. Christian estaba igual de ocupado cambiando y creciendo, dando y aprendiendo del amor. Para animar a José a continuar asiento, pero él no me ve; él está demasiado atrapado en recordar.

Cuidadosamente acaricia su barbilla mientras pasea por la cabina. Él mira hacia mi lado antes de empezar de nuevo. “Él era un hombre tan cerrado, tan… tan… formal. ¿Y tú? Tú estabas tan llena de vida, y divertida, y juguetona” hace una pausa mientras veo como sus ojos se vuelven duros y su boca se curva hacia abajo. “Y tú eras inocente. Él robó eso de ti.” Puedo decir que él está molesto. Su tono es acusatorio, tan fuerte como apuñala al aire.

No puedo negar que yo estaba pasando por una época difícil ajustándome a la vida con Christian al principio de nuestra relación: las inseguridades que me perseguían, mi falta de experiencia, lo rápido – y fuerte – que me enamoré de él. Y si, al principio había miedo – miedo de que Christian necesitará castigarme, miedo de que yo no fuera suficiente, y miedo de su pasado, que cualquier secreto que estuviera allí se tragará nuestra relación novata. ¿Se dio José cuenta de esto? En su mente, ¿él lo convirtió en algo que no era? Incluso Kate lo encontró difícil de entender al principio; ¿Qué más difícil sería para un hombre que aseguraba estaba enamorado de mí?

“No lo puedes negar preciosura. Lo puedo ver en tus ojos. Lo recuerdas.”

Tengo que mantenerlo que siga hablando. Tengo que hacer mi camino en su cabeza desordenada. “Estaba enamorada José – por primera vez. Y era un gran ajuste enamorarse de alguien como él” tal vez razonar con él va a ayudar a apelar a su humanidad.

“¡Pero él no está enamorado de ti! Él te lastima” grita en frente de mí, agarrándome por los brazos, y fusiona su mirada imploradora en la mía. “Y no te atrevas a encubrirlo. Él no está aquí. No tienes que estar más asustada Ana” Me da un pequeño sacudón. “Yo sé todo. ¿Él tiene el mismo poder sobre ti que tenia sobre Leila?”

Mi siseo es agudo, realmente sorprendido. ¿Cómo diablos sabe él sobre Leila? Y luego, como un tren de carga, el próximo pensamiento aterrador me golpea. ¿Están trabajando juntos? Mi estomago es un puño apretado y mis músculos tiemblan, ya exhaustos de la montaña rusa de lucha o huida en la que he estado desde que José entró a ese maldito baño. Estoy desesperada por saber más, pero no quiero que se dé cuenta que lo estoy presionando por respuestas. Finalmente decido en ir por algo simple, fingiendo una pérdida de memoria. “¿Leila?”

En el momento que su nombre sale de mi boca recuerdo a Ray mencionando en algún momento que José estaba saliendo con una mujer que lucía como yo. ¿Era Leila? Con su historia mental y su amor sesgado por Christian, ¿Finalmente decidió ella que una venganza estaba en orden? Mi boca se llena de saliva mientras mi mareo se intensifica. ¡Oh joder!

La mirada de José se vuelve especulativa, buscando en mi cara para ver si miento. Se levanta, luego empieza a caminar de nuevo. “Debes de recordarla. Ella entró a tu apartamento. Otra víctima de la larga fila de chicas que tu marido daño con sus perversiones enfermas”

Como un choque de autos que no puedes dejar de mirar, puedo ver a donde va esto, pero estoy irracionalmente fascinada, remachada para verlo. “Ella era…” dudo que él todavía la esté viendo, pero prefiero jugar seguro con mi elección de palabras. “…inestable, pero Christian le ofreció ayuda. Ella se mejoró”

“Si mejoró” concuerda, “Pero tu esposo era el responsable” José hace una pausa en su caminar estirado para tomar asiento en una silla cercana. “Es algo bueno que Ethan estaba allí, de otra manera yo nunca hubiese sabido la verdad.”

Es casi como si él estuviera hablando consigo mismo. Sostengo mi respiración, sin hacer nada para dificultar la fluidez libre de su trastornada conversación. ¿Y Ethan? ¿Qué demonios?

Él tiene una mirada lejana en sus ojos mientras eleva su pierna del pantalón para desabrochar la correa de velcro de una funda de tobillo. No tengo problema en identificar la culata de un calibre .38 metida de manera especial desde la parte superior. Mi mirada nunca deja el revólver, pero José está demasiado distraído para notar mi miedo cuando acerco más cerca a mi hijo. Fugazmente me doy cuenta que él está demasiado quieto, debe estar dormido – una pequeña cosa por la que estoy increíblemente agradecida bajo las circunstancias.

“Si, eso fue un descanso afortunado para mí. ¿Sabías que me encontré con él dos meses después de nuestro divorcio?” Esta vez él pega sus ojos marrón achocolatados una vez amigables con los míos azules, esperando por mi respuesta. La pistola cuelga de sus manos mientras descansa sus codos sobre sus rodillas.

Lentamente niego con la cabeza, temblando por mi sangre volviéndose hielo en mis venas. Me quiero enfocar en su historia pero el arma, en plena vista así, es simplemente demasiado amenazante para permitirme concentrar.

“Yo estaba ahogando mis penas en un bar, pensando en ti y en como terminaron las cosas entre nosotros, preguntándome por qué al estar con él te volvías tan jodidamente fría” La expresión en su rostro es una acida, de reproche. Toma una respiración larga, luego se pone de pie. Lo veo tomar los cuatro pasos que lo traen a la cocina en frente de donde estoy sentada. Casualmente, como si no fuera nada significante, deja caer la pistola pesadamente en la gaveta superior antes de cerrarla con una pequeña llave que lleva en un llavero colgado a su cinturón.

Volteándose para darme la cara, descansa su trasero contra el mostrador bajito, cruza sus piernas por los tobillos, y cruza sus brazos en su pecho. “Y allí estaba él, un rostro familiar, también enfermo de amor – por la hermana Grey” él arquea la ceja de manera sarcástica. “Parece que toda la familia está jodida.” Odio oírlo hablar así sobre mi esposo y mi cuñada, pero la oportunidad de tener una visión de esta manera es demasiado valiosa como para dañarla con mi sentimentalismo.

“En fin, empezamos a hablar, él se enteró de lo nuestro por Kate, me ofreció sus condolencias, bla, bla, bla. Y luego dijo que no te culpaba por abandonar a Grey, que el tipo tenía su historia

Sé por los hechos que Ethan no sabia suficiente del estilo de vida de Leila o Christian para darle a José los detalles privados que él parece tener, y también sé que Kate nunca habría contado la historia, no es que ella supiera mucho sobre Leila tampoco. Así que eso me deja a mí y el tiempo que pase con Ethan en ese día horrible que Leila me confronto en mi apartamento. De nuevo mi vientre se contrae con una ola de nauseas mientras pienso en lo que le conté a Ethan.

Recuerdo el shock de ver a Christian tan demandante en su personaje de Dominante, como si él estuviera hecho para ello, y los lazos que todavía tenía con Leila. Recuerdo vívidamente sentarme en el bar en la calle de en frente de mi apartamento, preguntándome que estaba pasando entre ellos dos, y resintiendo como el demonio el hecho que no podía confiar en Ethan por el acuerdo que yo había firmado. Puede que haya sido hace mucho tiempo pero los recuerdos están cauterizados a mi cerebro, permanentemente grabados allí con la claridad de un cristal. Ni si quiera mencioné el nombre de ella. Me referí a ella solo como una ex de Christian, agregue otros detalles vagos sobre el porqué ella estaba tan inestable, y le expliqué quien era el Dr. Flynn cuando él llego a buscarla. Nada más que eso, de seguro.

No puedo pensar ser la responsable de otro desastre en el camino de Christian y mío, pero José es ignorante de mí alboroto interno. “Con mis sospechas levantadas, la mención de Ethan de su historia me interesó. Con un poco de incentivo él fue rápido en soltar la sopa sobre un psiquiatra llamado Flynn buscando a una mujer trastornada que te amenazó con un arma. Yo sabía que tenía que contactar a esta mujer, encontrar que le hizo Grey a ella, para hacerla caer tan profundo como cayo. Necesitaba demasiado entender por qué tú estabas todavía enamorada de él, después de la forma en cómo te jodió. Desde allí no fue difícil buscar al doctor, tener acceso a sus archivos, y encontrar a la chica. Y una vez que lo hice…” se encoge de hombros, frunciendo los labios.

Él está loco obviamente, mi mente dice rápidamente. Poco después que Christian y yo nos volvimos a casar, le envié a José un e-mail explicándole que le mentí sobre Chris y mis verdaderos motivos para dejar a Christian, así que él no tiene razón para pensar más que mi esposo “me jodió”, pero su respuesta a mi e-mail fue muy extraña. No pensé mucho en ello al momento, pero viendo en retrospectiva ahora, no creo que él me haya creído. Y en la luz de lo que me ha dicho hasta ahora, creo que es más probable que él está convencido que Christian me hizo enviarle el e-mail o al menos haya tenido algo que ver en el contenido del mismo.

Por un minuto me asusto que haya terminado de hablar, pero después de otra respiración vuelve a empezar, mirando al espacio mientras habla. “Ella se parecía tanto a ti. Por un tiempo me convencí a mi mismo que podía estar con ella, que podría averiguar qué coño fue lo que Grey le hizo para lastimarla, que podía recomponerla, tal vez incluso amarla. Al menos estabas fuera de peligro, lejos de él.” Su mirada se vuelve triste y sacude su cabeza. “Las cosas no funcionaron entre nosotros, pero ella lleno muchos espacios en blanco en la dirección de mi búsqueda. Un día, cuando estaba buscando entre las cosas de ella, encontré fotos y un contrato que ella y Grey habían firmado. Un contrato en donde él la hacía escoger como podía castigarla. Siempre supe que él era un demente pero eso solo lo confirmo. ¿Quién coño hace eso?”

¡Santa mierda! Así fue como el contrato termino en ese blog, y debe ser Leila en las fotos que se filtraron a la prensa. Siempre sospechamos que ella irrumpió en la caja de seguridad de Christian; ahora sabemos lo que ella tomó. Esto es mucho más serio de lo que pensé. José es más que un amante despechado. Esto es algo más que una revancha por un amor no correspondido. Lo que él llego a hacer, empezar una relación con Leila para obtener información, el tiempo que él paso buscando esto – todo apunta a su obsesión profunda y oscura y, por lo que puedo decir, una obsesión extremadamente peligrosa…

Gracias por leer. Por favor recuerden dejar sus comentarios.

Link para el capitulo 68

 

 

 

19 thoughts on “Capitulo 67

  1. Gaby Quiroga says:

    Excelente capítulo cada vez me convenzo más de que José está completamente obsesionado con Ana ojalá y Christian llegue pronto a rescatarla y no les pase nada ya que con lo inestable de José todo puede suceder. Plis no tardes mucho en actualizar y gracias.

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    • KereCB says:

      Hola Gaby, como veras apenas hoy poniendome al día con uds niñas lindas… He estado muy ocupada entre el trabajo y la vida real. Espero lograr terminar el capitulo y que pueda ser publicado esta semana. Un abrazo guapa!
      Kx

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  2. Janitzia Berrido says:

    Ayyy leí todo el capítulo con la ansiedad de saber que está pasando con Christian, cómo aparecerá, cómo los encontrarán o si Ana utilizará alguna táctica física para atacar a José. Ayyyy que nervios y que cuerdaaa a la vez con el tal José este. Siempre tan incípido. No pensé que tuviera carácter para hacer lo que a hecho. Ayyyy!!!!Gracias Mil Monique y Kere!!!!Ansiosa sigo esperando el próximo capítulo!!!

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    • KereCB says:

      Janitzia!!! Gracias como siempre por tu comentario amiga… Si la verdad no imagine que Jose pudiera hacerle algo asi a Ana, pero ya veremos que sucede. Un abrazo guapa.
      Kx

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  3. mara grey says:

    Hola! Todos los días entró a ver si actualizas y hoy fue el día hahahha ya quería leerte!! Saludos!!! Pd. No nos tengas tan abandonados!!! Snif snif

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    • KereCB says:

      Hola Mara! Guao que linda gracias… Y sorry por el abandono, la vida real y el trabajo se interponen en el proceso de traduccion. Intentare terminar el capitulo para que sea publicado al fin de la semana. Un abrazo guapa.
      Kx

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  4. Fanny Rebellon says:

    Muy interesante capitulo, leyendo esto me recuerda que hay muchas mujeres que no les gusta 50 Sombras, y es exactamente por lo mismo que piensa Jose, que Cristian maltrata a las mujeres, y no piensa que es lo que les gusta a esas mujeres, que son masoquistas, les gusta que las amarren y las golpeen, por eso esa gente se dice ser “Selectos” o sea que no existen muchas personas que les guste ese tipo de Sexo, por algo estaban tan escondidos y salieron muchos a la Luz a raíz de esta trilogía. Nunca entienden que un verdadero maltratador, siempre lo es no necesita sitios especiales para maltratar, lo hacen cuando y donde les de la gana, les pegan en el rostro a las mujeres, las dejan en tal estado que aveces deben ir a un hospital, las amenazan, física y sicologicamente, incluso muchas veces hasta las matan, no les dan oportunidad, y las mujeres les tienen terror. Esa es la diferencia con Grey el no maltrata, era frió con las mujeres pero a la vez gentil, les daba libertad para escoger en irse o quedarse y en aceptar el tipo de Sexo que el les ofrece, tenían libre albedrío y las complacía en el sentido económico y no con eso estoy diciendo que me gusta esto, sino que hablo de la diferencia entre un maltratador y un Dominante, y como dejando claro que no me gustaba mucho. Amo de Grey fue el gran cambio que dio por su amor a Anastasia, que en el proceso se vio la nobleza de Cristian y de lo que esta dispuesto a hacer por el amor a su esposa e hijos. incluso superando con creces a un hombre digamos “Normal”…Ya muchas quisieran un grey en sus vidas. Gracias Monique excelente, y Kereny mil gracias por seguir con la traducción ya te falta poco para terminar amiga y a sido un placer seguirte el paso con esta bella historia. un besote amiga.

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    • KereCB says:

      Completamente de acuerdo con tus palabras amiga! Lo que siempre le digo a los que se ponen así es “Acaso no has nalgueado a alguien mientras estan juntos?” y ya con eso Shhh no dicen más amiga, la vida intima de cada quien es su rollo y cuando estamos a puertas cerradas somos unos pervertidos todosssss jajajaja Gracias a ti como siempre por leer, por tu comentario y el apoyo. Un abrazo Fanny
      Kx

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  5. Guille says:

    Me la pase mordiendome la uñas mientras leeia excelente capitulo como siempre que bueno que ya regrsate de tus vacaciones espero que relajada y con la pila al 100 ya rubo al final esperando con ansias el prox capitulo mil besos keren

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    • KereCB says:

      Mi Guille hermosa! Si ya regrese de vacaciones y tengo la pila a mil jejeje… pero la vida real y el trabajo se interponen en el proceso de traduccion. Intentare terminar el capitulo para que sea publicado al fin de la semana. Un abrazo guapa
      Kx

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  6. Elkizz says:

    Simplemente José está loco pero como lo leí en un comentario anterior hay personas que todavía no aceptan este estilo de vida y no creen que una mujer es capaz de tomar sus propias desiciones por sí solas y
    disfrutar de su sexualidad como mejor lo prefieran…. Como siempre excelente capítulo gracias Monique por escribirlo y kereny por traducirlo espero leerles pronto…

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  7. Verónica says:

    Buenas, comparto la opinión de Fanny, me parece que la gente que pierde tiempo en criticar los libros y la peli son muy hipócritas. No ven que se trata de la historia de un hombre cuya infancia fue horrible y en vez de repetir en las mujeres lo que hacía el chulo de su madre; les daba la opción de elegir. Y que a esas mujeres les gustaba, acá no se trata de hacer apología de la violencia si no de mostrar al mundo un estilo de vida que existe.
    A quien no le han dado una nalgada el él sexo? Jajaja
    Y todo lo que relata el libro son las cosas que hacen las parejas a puertas cerradas, me refiero a los relatos tan explícitos sobre sexo, que muchos hippcritas tachan de porno.
    Es nada mas y nada menos que una verdadera historia de amor y muy bien contada, que les den a todos los que critican!!!!!!
    Kere estoy esperando ansiosa el próximo capítulo y Monique mil gracias por esta historia! !!
    Besoooo

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    • KereCB says:

      Así es mi Vero, y como siempre dice E.L James “FSOG es una historia de amor, que de casualidad tiene mucho mucho sexo” y a quien no hayan nalgueado que levante la mano, (cosa que no creeria jajaja) Ya por la mitad del siguiente capitulo amiga pero la vida real y el trabajo se interponen en el proceso de traduccion. Intentare terminar el capitulo para que sea publicado al fin de la semana.
      Un abrazote
      Kx

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  8. Vero says:

    Kereeeee, nos estas haciendo sufrirrrrr!!!!!! Eso es maldad jajajajajaj

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  9. Claudia Henao says:

    Pobre José está lo que hace el despecho. Hay personas que no pueden soportar el dolor de no ser correspondidos. Qué difícil aunque no lo disculpo. Que angustia para Cristian debe ser tener en peligro a toda su familia, lo
    Más importante de su vida. TENAZ. Que imaginación Monique!!! Gran traducción keremy

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