Capitulo 68

Sí hubiese algo de verdad en las palabras de José, sí pudiera ver que él está pensando con claridad, con lógica, tal vez podría trabajar esto con él. Pero está convencido que él es el hombre bueno en todo esto, justificando sus acciones, salvándome de la amenaza que no está allí. ¿Cómo persuades a un hombre loco de que está loco, de que su percepción de una situación es desenfrenadamente deforme, y que lo lejos que ha llegado es tan extremo como irracional? ¿Sigo la corriente, comprando tiempo, o trato de hacerlo ver la locura de todo eso?

Necesito más tiempo, más información para poder decidir qué hacer. Simplemente hay mucho en juego para arriesgar un movimiento erróneo. Sí él de hecho atentó contra la vida de Christian, y paso por todo el trabajo y tiempo para tratar de “rescatar” a Leila, y ahora a mí, entonces, ¿Cómo formulo un plan de escape cuando él está tan volátil, cuando su reacción tiene el potencial de ser completamente impredecible?

Descabelladamente, pensamientos de estrategias y posibles consecuencias corren por mi cerebro – algunas inteligentes, algunas atrevidas, y otras simplemente tontas, pero todas ellas vuelven inevitablemente a la seguridad tanto de mi hijo en brazos como la del pequeñito en mi vientre. Y quien sabe cuánto tiempo vamos a estar amarrados aquí. La probabilidad que tengo de escape será aún más mínima si estamos en movimientos en las aguas elidas del Sound. Pero si espero, a que venga la ayuda, entonces el enfrentamiento podría ser brutalmente sangriento, especialmente si la ayuda viene en la forma de mi esposo. Puede que Christian sea un peleador entrenado, y él estará molesto como la mierda, pero incluso sus habilidades perfeccionadas no son rival para el 9 mm que todavía está escondida en los pantalones de José.

¡Joder!¡Joder! ¡Joder!¡Piensa, Ana!

Tomo una respiración entre cortada, forzándome a mi misma a controlar el pánico creciente que está amenazando con ahogarme. “Entonces, ¿por qué ahora? ¿Por qué esperar todo este tiempo?” hago la pregunta sabiendo la respuesta, pero quiero que él empiece a hablar de nuevo. Además de obtener información, es otra forma que tengo de comprar tiempo, incluso si todavía tengo que encontrar una manera de usar ese tiempo a mi favor.

De nuevo él me observa, inclinando su cabeza hacia un lado mientras decide que tanto compartir. “Como dije, por un tiempo estuviste a salvo. Siempre y cuando estuvieras lejos de él, él no podía lastimarte. Y yo tenía a Leila” añade, luciendo pensativo. Él no parece entender que su relación con ella estaba basada en una mentira, que él mismo es culpable de “usar” a aquellos que dice amar.

Su expresión se vuelve triste y su voz se vuelve calmada. “Pero tuve que dejar de verla. Ella no quería mejorar.” Él sacude su cabeza, obviamente afectado por el recuerdo.

“Cuando la confronte con el contrato y las fotografías repugnantes que Grey guardaba de su tortura, ella me dijo que eso era consensual, que ella quería que él le hiciera esas cosas a ella. ¿Puedes creerlo?” Él frunce en su ceño su incredulidad justo en el momento en que su barítono se vuelve áspero. Hace un gesto de implorar con sus manos, alentándome a concordar con él, pero él está demasiado atrapado en su diatriba para esperar por mi respuesta. “Yo estaba muy furioso. Todo lo que podía pensar era en qué coño le había hecho él para que ella fuera de esa forma y preguntarme si te hacia lo mismo a ti. La senté, explicándole lo jodido que yo pensaba que era todo eso. ¿Y sabes que dijo ella? Ella me dijo que yo era el que estaba jodido, por no aceptarla de  la forma que era.” Apuntado a sí mismo, se da con un dedo en su pecho, agitado por la acusación de Leila.

Mi corta esperanza de vida muere mientras la noción de razonar con él se derrumba como las ruinas de un castillo antiguo. Él no tiene un concepto real en absoluto de la naturaleza de una relación BDSM: que para una verdadera sumisa el castigo es parte de lo que ella anhela, lo que necesita, y que Christian vivía el modo seguro, sano y consensual de ese mundo fetichista. José está demasiado ciego por el manoseo, por el castigo que puede ser visto como tortura, los látigos, las cadenas, y por los grilletes de acero fuertes de la cruz de San Andrés, como para ver las cosas con sentido. Más y más pienso que llevarle la corriente de su locura es la única opción que me queda si tengo alguna esperanza de alejarme de él

De repente su mirada se agudiza, limpiándose con un brillo fuerte de ira, desgarrándome lejos de mis pensamientos desalentadores. “Y luego vi ese maldito artículo en el Miami Herald sobre ustedes reuniéndose. ¿Qué demonios estabas pensando, Ana? Tú estabas libre de él, ¿sabes? ¿Por qué regresar? ¿Cómo consiguió él engancharte suciamente de nuevo?”

Oh, recuerdo el estúpido artículo, el paparazzi baboso tomando una foto ilícita de nosotros en el Conrad cuando me encontré Christian para desayunar. Y ahora la ironía amarga de ello pica: que José actuará en base a un reporte que para ese momento era completamente infundado.

Consternada, miro fijamente a mi captor, sintiendo su ira. Solo puedo sacudir mi cabeza. Como explico que el agarre que tiene mi esposo de mí es amor – amor increíble y puro; compartido, devuelto, ¿Y por encima de todo eso? Casi me ahogo con las palabras cuando se levantan para escupirlas, mi necesidad de defender a mi esposo es tan poderosa que puede que tenga que luchar contra ello.

Sus ojos se vuelven gentiles, suavizándose a una sombra que una vez conocí, confundiendo mi tristeza con vergüenza. “Está bien nena. Estás a salvo ahora” Se acerca, rozando el lado de mi rostro con sus nudillos. Es casi tan surrealista, tan desconcertante, no puedo evitar los escalofríos ominosos que recorren mi espina dorsal.

“Trate de mostrártelo” dice, “Sabia que no me ibas a escuchar, que el agarre que él tenía sobre ti era muy poderoso, pero yo lo intenté. Yo publiqué ese contrato repugnante en un blog, esperando que las noticias del gran Christian Grey incursionando en el estilo de vida BDSM iban a ser tomadas por las grandes agencias de noticias y te hiciera entrar en razón” Su boca se pone en una línea hacia abajo cuando menciona el nombre de Christian, haciendo comillas al aire para mostrar eso, de acuerdo a él, mi esposo no es para nada grandioso. “Incluso le entregué a un amigo reportero la foto de él pegándole a Leila. Pero aun así, tú te quedaste con él”

Quiero gritarle al aspecto de su cara, a la lástima que veo allí cuando él es el que está jodidamente loco. “Y cuando no recibí el mensaje, tu decidiste matarlo” digo.

Si él escucha mi tono rayado, lo ignora. “Si. Definitivamente puedes entender que tenía que hacer algo drástico. Christian era demasiado bueno en mantener ocultas las filtraciones a la prensa así que empecé a vigilarte a ti” me dice calmadamente, como si acosarnos fuera la cosa más normal del mundo. “Demonios, casi estaba contento cuando empezaste a salir con ese doctor pero tu esposo celoso detuvo eso bien rápido ¿no?”

Su cara de desprecio voltea mi estomago. Si él siguió nuestros movimientos, entonces el viaje repentino a Las Vegas habría sido una alerta roja que él sin duda persiguió. Taylor estaba convencido que la persona que envió las flores marchitas habría sobornado a alguien del personal del Bellagio para que le diera información sobre nosotros. Así debe ser como José se enteró de nuestra boda.

Ahora que tengo las piezas del rompe cabezas me llega – de nuevo – justamente lo mucho que él ha planeado esta operación. Demuestra lo mortalmente serio que es, lo comprometido que está con “salvarme”, pero hay una pieza que no encaja. Si todo el problema por el que él paso era porque estaba de alguna manera loco de amor por mí, ¿Por qué enviarme el bouquet del horror?

Como él está tan dispuesto a contar la historia, puedo entonces tener todos los detalles. Mi voz suena con tensión, ronca por el shock de sus revelaciones. “¿Por qué me enviaste las flores?”

La incertidumbre cruza sus rasgos antes de que pase una mano sobre su rostro. Con una exhalación larga empieza. “Eso es más difícil de explicar. Estaba tan jodidamente molesto conmigo mismo por fallar el tiro, pero ya había pedido la tarjeta y las rosas desde antes. Consideré cancelarlas pero supongo que quería ponerte más nerviosa, demostrarte que vivir con ese bastardo siempre sería estar metida en mierdas locas. Un tipo de perfil alto como él siempre será un objetivo y por asociación, tú también lo serias preciosura. Yo quería que te dieras cuenta que tu necesitabas más, que tú me necesitabas a , la vida estable, normal que yo puedo darte. Yo esperaba que en tu momento de necesidad, tu buscaras lo familiar, que tú me buscaras a mí.”

¡Santo demonio! ¿Normal? ¿Estable? Eso es locamente perturbador, más aún porque él no ve que él es mucho peor que Christian, incluso con cada una de sus cincuenta sombras. Me estremezco de pensar que más en esa cabeza tan revuelta de él.

Sé que José no es idiota. Él fue lo suficientemente inteligente para evadir los mejores esfuerzos de Taylor. Él nos siguió sin nuestro conocimiento, al menos por un tiempo, se acercó lo suficiente para atentar contra la vida de mi esposo, y se las arreglo para secuestrarnos a pesar de nuestra seguridad constante. Viendo la imagen entera, la conspiración y la intriga, y el uso de inteligencia desequilibrada no es nada menos que hecho a sangre fría.

De repente estoy echando humo de nuevo. Si, lo rechacé y luego lo use, pero nada de eso se iguala a su represalia excesiva, y no me importa una jodida mierda que él piense que su comportamiento es justificado. Casi matar a Christian, secuestrarnos a Chris y a mí, poner en riesgo y amenazar a mi hijo está haciendo que hierva mi sangre con rabia asesina.

“¿Y tú crees que secuestrarme está bien? ¿Qué alejar a mi hijo de su padre, a mí de mi esposo, es darnos una vida estable? ¿Cómo es lo que tú estás haciendo diferente de lo que lo estás acusando a él? ¡Nos has tomado como prisioneros! ¿Cómo esperas que esto no sea para dañarnos?”

Mi tono llama su atención. Se ha ido la suavidad, remplazada con la ola pasajera de incredulidad antes de que me gruña. “¡No! ¿No lo ves? Te estoy salvando. Una vez que el agarre que él tiene sobre ti desaparezca y que tú te des cuenta que estás fuera de su dedo opresivo, lo veras. Todo será claro. ¡Yo te amo!” Entona en una voz casi suplicante. “Vamos a ser felices juntos y yo seré todo lo que tú necesitas” Hay una nota suplicante en sus palabras pero no veo el amor que él profana. Si se supone que los ojos son las ventanas al alma, él debe haber perdido esa alma. Todo lo que veo son las piscinas avellanas que son agujeros ardientes, vacios de razón y llenos de venganza.

Trato de nuevo inyectar algo de sentido en él, esta vez usando sus tácticas de shock. “¡Tu. Amenazaste. A. Mi. Hijo!” digo a través de mi mandíbula apretada, frente a sus ojos amenazantes. Con Chris todavía presionado a mi torso estoy muy consciente de su vulnerabilidad. Sin pensarlo, dejo que mi brazo libre se enrosque alrededor de mi cintura en una apuesta por escudar a mi bebe de este drama sin sentido. *William Congreve estaba equivocado. El infierno no tiene la furia de una madre en modo de protección absoluta.

“¡Ana!” grita, molesto. “No estás pensando bien. ¿De qué otra forma podía convencerte de alejarte de él?” Toma una respiración, luego modera su tono, inyectando una medida de razón. “Esperaremos aquí hasta que nuestros pasaportes lleguen, pero cuando zarpemos a donde Christian Grey nunca nos encontrará, estarás agradecida.” Su mirada de vuelve nublada cuando cae a mi brazo protegiendo mi vientre. “Y puede que quieras deshacerte de eso” Con un movimiento de su barbilla indica mi parte media. “Uno de sus mocosos es más que suficiente. No vas a querer criar a dos con esos genes destrozados.”

Mil cosas asaltan mis sentidos. Siento el fuerte repunte de pánico cuando me doy cuenta que él sabe sobre mi embarazo. Es tratado con odio ciego y rabia al rojo vivo. Mi rostro quema con una llamarada de indignación ardiente y aguda, pero mis extremidades se sientes pesadas y frías mientras mi sangre deja de moverse. Una banda apretada atraviesa mi pecho, haciendo constricción a mis respiraciones.

¡Maldito! Quiero gritar. Quiero saltar y estrangularlo con mis propias manos. Quiero disfrutar de ver como la luz deja sus ojos mientras aprieto la vida de él. “¡Nunca!” siseo. Uso a mi hijo dormido como un ancla emocional para forzarme a mantener a ralla mi rabia hirviente. El impulso innato de proteger mi descendencia anula incluso mi impulso de auto preservación. No me detendré ante nada para proteger sus vidas.

Ridículamente, José está sorprendido por la intensidad del veneno en mis palabras, como si él estuviera inseguro del por qué estoy reaccionando tan violentamente a su sugerencia. Una vez más se encoge de hombros, sacudiéndose. Cuando habla, es con ese tono conciliador que raya a través de mis nervios al igual que el sonido de uñas arañando una pizarra. “Entiendo que tu creas que él te ama, pero voy a probarte que él no te ama. Antes de que todo esto acabe verás a Christian Grey por lo que realmente es, un monstruo a quien solo le importa su dinero y controlarte a ti. Para él, tú no eres más que una marioneta sin valor.”

Rebeldemente lo miro fijamente lanzando dagas con mi mirada, deseándole una muerte horrenda e interminable. Él nunca podría probar que Christian no nos ama. Estaría dispuesta a apostar mi vida a que mi esposo haría cualquier cosa por tenernos de vuelta, incluso rendirse si fuera necesario.

Una nueva ola de inquietud surge a través de mí. ¡Joder! ¿Es eso lo que José tiene en mente? ¿Un intercambio? ¿La vida de Christian por la nuestra? ¡Oh, por favor! ¡No!

Petrificada, lo veo meter la mano en el bolsillo frontal de sus jeans, sacando su teléfono. Sus ojos, oscuros y calculadores, nunca dejan los míos mientras marca. “Christian Grey por favor. Dígale que es José Rodríguez”

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Punto de vista de Christian:

La desolación blanquea los sentidos de Christian Grey. Por un momento él no ve nada más que el abismo profundo y sombrío en el cual paso la mayor parte de su vida. El sonido distante de la voz de Taylor es como estática en el fondo, un zumbido tranquilo, hasta que su cuerpo es inyectado con una cantidad monstruosa de adrenalina, trayendo el horror de su familia perdida en un enfoque agudo. Finalmente él logra un respiro, un jadeo tenso mientras el oxigeno sofocante llena sus pulmones vacios. ¿Cómo coño dejé que pasará esto? Por favor Dios, reza con una súplica. Ayúdame a encontrarlos. Por favor mantén mi familia a salvo.

Sería tan fácil ceder ante la rabia, dar la bienvenida a la oscuridad y arremeter contra la violencia de la ira expandiéndose dentro de él, eclipsando cada onza de su pensamiento racional. Desde ya su mano está apretada alrededor del auricular del teléfono con una fuerza que podría estallar el plástico. La ira hierve sus venas, la presión creciendo con destino a explotar en una neblina de furia irracional. Pero en algún lugar, en medio de toda esta locura. El amor que él siente por su familia lo mantiene en pie – aunque es solo de una cuerda.

Con un esfuerzo hercúleo él extrae ese lazo precioso; eso y la necesidad abrumante de mantener a su esposa y a su hijo a salvo es en lo que él confía ahora para empujar más allá de las barreras de su furia. Pero, él hace un voto silencioso, antes de que vea el final de este día oscuro, José Rodríguez va a ser hombre muerto.

Con el regreso del control forzado de su ira, arroja el poder de su mente analítica a lo que él sabe va a ser la pelea de su vida. En su totalidad, su enfoque cambia a su familia secuestrada. Cada facultada que tiene flamea con la claridad de lo que necesita hacer, a lo que él haría, para mantenerlos a salvo.

Rápidamente, metódicamente él pasa por la información que le detuvo el corazón entregada hace nada por su jefe de seguridad. Anastasia y Chris fueron secuestrados hace casi siete minutos. Siete minutos y contando, él permanece en blanco, tratando de no pensar mucho en lo que José planeó para sus seres amados, tragando fuerte la dosis pesada de odio ardiente que quema a través de su sangre que bombea con fuerza.

Por alguna misericordia pequeña su equipo de seguridad completo está intacto. Jason ya tiene a una aturdida pero recuperada Cindy, junto con Collins y Carl, persiguiendo alrededor de las calles de Seattle, los posibles testigos prospectos y dueños de tiendas, siguiendo cada pista disponible.

“¿En dónde estás ahora?” ladra a Taylor, el borde de su voz es tan peligroso como una hojilla. Mientras habla con su jefe de seguridad, marca el número de teléfono de Ana desde su Blackberry. Sus manos tiemblan. Taylor mencionó que habían encontrado su teléfono destrozado en un callejón cerca de Tully, pero él no está preparado para dejar ninguna piedra sin voltear. Su estomago hace un gruñido enfermo cuando él escucha que va directo al buzón de mensaje, su dulce voz un fuerte recordatorio de lo mucho que la ama a ella y a su hijo.

“Estoy en camino al departamento de policía de Seattle, señor. Necesitamos acceso a los videos de seguridad de los alrededores. No hay tiempo que perder y definitivamente no queremos perder minutos preciosos en nuestra posición. Si pudiera contactar al jefe de la policía, podemos estar seguros de la cooperación del departamento de policía de Seattle.”

“A la mierda el jefe. Llamaré al alcalde. Te veré allí en diez minutos.”

Christian no se molesta en llamar a Andrea por el intercomunicador de su escritorio, en su lugar toma los cinco pasos filosos hasta su lugar fuera de la oficina. El tiempo que le va tomar a ella llamar al alcalde, lo hará tomar la llamada en su escritorio. “Andrea” ladra, haciéndola saltar de su asiento. “Comunícame con el alcalde. Es urgente.”

Ella lo mira rápidamente luego salta a hacer su tarea, sin pestañear. Él la escucha pasar por la basura de trámites que las secretarias están entrenadas para decir a los que llaman solicitando un pedazo del tiempo del líder de Seattle. Ella está muy consciente que el mencionar el nombre de su jefe abre puertas, y quien sabe a qué mierda tendrá él que incurrir hoy por cada onza de ayuda que valga la pena. El alcalde especialmente le debe a él – y mucho. Él nunca se ha molestado en llamar para pedir favores antes, nunca lo había necesitado. Pero como siempre, había un día para pagar, hoy definitivamente es el día.

Él se tiene que obligar a sí mismo a permanecer quieto. Su cuerpo vibra con una energía acumulada, la necesidad de moverse apenas contenida. Él no quiere esperar para hablar con el maldito burócrata, él quiere hacer su camino, encontrar a su familia, y destruir cada infierno que hay en el maldito que se los llevo.

Un segundo después Andrea le entrega el teléfono y Christian va directo al punto. Con el mismísimo alcalde en línea y después de una explicación rápida, él solicita que cada medio y recurso esté a disposición de él y su equipo. Su tono amenazante y la tonelada de mierdas que él ha hecho por Seattle – demonios, por todo el jodido país – le da lo que necesita con muy poca resistencia del hombre que sabe que Grey lo tiene agarrado por las bolas. Si todo el trabajo de su vida lo llevo a este momento de aquiescencia preparada de ser alcalde, entonces valió la pena todo, reflexiona crudamente.

Cuando le entrega de nuevo el teléfono a su secretaria nota el aspecto cenizo de su rostro. “Lo siento señor. Eso es terrible. ¿Hay algo que pueda hacer?”

“Gracias Andrea. Encárgate del fuerte aquí. Limpia toda mi agenda. Llama a Barney para que venga aquí a instalar un programa de rastreo. Si el secuestrador hace contacto de algún tipo, probablemente pase por aquí. Envía un memo urgente y asegúrate que cada persona en este edificio sepa que puede que reciban una llamada y que la pasen directamente a ti. Espera un segundo antes de pasarme la llamada para ayudar a Barney a que asegure la señal. ¿Entendido?”

Después de su asentamiento de cabeza solemne él se va, apresurándose hacia el centro al departamento de policía de Seattle para unirse a los esfuerzos de Taylor y su equipo.

Normalmente, incluso en tráfico, él disfruta del rugido del R8, la manera segura y fácil como se maneja, pero hoy no. Hoy él presiona el acelerador, haciendo uso total de la excelente maniobrabilidad del auto mientras se pasea por el trafico de las calles de Seattle, las mismas calles por donde el maldito de José está conduciendo con los amores de su vida – sus seres más preciados al cuidado del hombre que él sabe lo odia.

Con cada cambio de engranaje, con cada grito patinando a su vez que toma, se tiene que concentrar en mantenerse respirando, para tranquilizar los latidos de su corazón preocupado.

“¡Joder!” grita fuerte, golpeando su puño apretado en el volante cuando su miedo se vuelve aplastante. Él intento jodidamente mantenerlos a salvo. Él puso todo para protegerlos.  Aparte de literalmente encerrarlos, ¿Qué más podría él haber hecho? Pero claramente no fue suficiente y se odiaba a si mismo por ello, por ser tan débil. Nunca debió ceder ante su esposa. Si, era un jodido fastidio estar encerrados en el apartamento de esa manera, pero era un millón de veces mejor que estar a merced de cualquier secuestrador y un hijo de puta en eso. ¡Dios! ¿Y quién es para decir que José tan si quiera está en su sano juicio?

Espontáneamente, pensamientos horribles se vuelcan en su mente espantada, cada uno más macabro que el anterior, todos trayendo más olas de terror. El secuestro fue lo suficientemente malo en sí mismo pero él no puede entender lo que él haría si José los llega a lastimar. La muerte no sería suficiente para el bastardo, y Christian no estaba seguro sí él mismo podría soportar ver a Chris o Ana heridos – o peor. ¡No! ¡Joder, no! Simplemente no. Él prefería morir que permitir que cualquier cosa los toque a ellos.

Peleando por el control de sus emociones amotinadas toma una respiración, empujando a un lado las imágenes en su cabeza. ¡Concéntrate, Grey! Se amonesta a sí mismo, re direccionando su atención a conducir a través de la congestión.

Christian se detiene en una intersección, esperando impacientemente a que las luces del semáforo cambien pero cuando eso sucede, el conductor de adelante se toma su tiempo en hacer caso a la luz verde. Él gruñe su frustración luego azota la corneta con su puño, haciéndola sonar en ráfagas fuertes. “¡Gracias joder!” murmura cuando el vehículo se mueve, haciendo su camino. El progreso lento de navegar el tráfico está asesinando sus nervios de punta.

Una cuadra más adelante se detiene en frente del edificio del departamento de policía de Seattle, prolijamente estacionando el R8 en un lugar prohibido justo en frente de la entrada. Apenas sale del carro cuando se une a él un oficial súper ansioso obviamente esperando para escoltarlo.

“Sr. Grey, soy el Sargento Tony Saunders, estoy aquí para escoltarlo. El Alcalde y el jefe le extienden cualquier cortesía. Estamos aquí para ayudar señor.” Se presenta, su voz sin aliento de correr, sin interrumpir sus pasos mientras guía a Christian a través del laberinto de oficinas.

Christian a penas registra las políticas expuestas por el hombre cuando menciona los grandes jugadores en este acuerdo de intercambio. ¿A quién le importa una mierda cuando las vidas de los miembros de su familia están en peligro? Todo lo que le preocupa a él es llegar a la sala de monitoreo y encontrar a José.

Cuando finalmente pasa a través de las puertas de seguridad de la oficina donde miles de videos de seguridad convergen, hace su camino hacia Taylor. “Taylor, ¿Qué tenemos hasta ahora?”

Punto de vista de Taylor:

Jason se toma un momento para evaluar al hombre para el cual trabaja. Él de todas las personas conoce como puede estar Christian de rabioso en este momento. A pesar de que entiende que su jefe quiere ser parte del equipo que atrape a José, él no va joder el progreso si su jefe va a ser una carga. Él no va a tener ningún problema en enfrentar a Grey si sus emociones nublan su juicio normalmente equilibrado. Y allí está la promesa que él le hizo no hace mucho tiempo a Ana: que si la mierda les llegaba, él haría su mejor esfuerzo por mantener a Christian fuera de problemas. En este momento, Jason estaba cien cincuenta por ciento seguro que si Grey ponía los ojos sobre Rodríguez en este momento, él arrancaría cada extremidad del hombre con la sonrisa feliz en su rostro, sin pensarlo dos veces.

Él ya se siente suficientemente responsable por como salió el paseo de Chris y Ana hoy, pero tan profesional como es, él tiene un trabajo por hacer, no tiene tiempo para miedo ciego y pánico. Más tarde cuadrará las cosas con Christian pero si Grey no es el auto contenido de costumbre, el propio Taylor lo va a encerrar en esta sala de control. Por ahora, Christian, aunque obviamente está al borde, parece que lo está soportando bien.

Satisfecho, él usa un control remoto para encender la pantalla que muestra la camioneta sin placas salir de un callejón. “Creo que está es la señal señor, saliendo por la parte de atrás de Tully. En este instante estamos usando un algoritmo de reconocimiento para encontrar el vehículo de nuevo, de videos de antes así como en tiempo real, pero yo sospecho que José planeo su ruta cuidadosamente, evitando al menos las locaciones conocidas con cámara de seguridad. En el momento en el que el sistema encuentre una coincidencia nos lo hará saber. Nuestro equipo en tierra también ha sido notificado y ellos estarán observando material de cámaras de seguridad privadas a las que pueden tener acceso. Les he instruido que ofrezcan recompensa a los negocios si es necesario, lo que sea para ver imágenes de seguridad recientes que no podamos ver desde aquí.”

Christian asienta con la cabeza, dándole el okey a las medidas, pero Jason puede ver la frustración en su rostro. Esta parte, la recopilación de información, es un juego de espera y uno que es duro, con los nervios de punta. También es crucial. Cualquier deducción que ellos saquen va a dirigir la dirección de la investigación y en ultimas sus acciones. Si ellos lo hacen mal desde ahora, estarán jodidos.

“Te tengo” dice uno de los oficiales, atrayendo la atención mientras él se anima y lanza puño al aire.

Tanto Christian como Taylor corren hacia el hombre mientras él explica que ha encontrado una camioneta vacia en un estacionamiento subterráneo. Christian murmura una maldición, su frustración creciente entendible. Es menos de lo que Taylor esperaba, pero al menos es una señal que él de inmediato le da a Collins justo cuando el Sargento Tony despacha oficiales al lugar.

Christian camina de un lado al otro dejando una zanja en el suelo a las espaldas de Taylor, las líneas de su cuerpo rígidas, tensas con la montaña de irritación mientras ellos escanean el material de las cámaras del estacionamiento. Tácticamente, si él fuera José, él usaría la cuartada del estacionamiento para cambiar de auto, pero las imágenes son graneadas y ninguno de los sospechosos parece ser una coincidencia exacta a José.

No es de extrañar, sin embargo especulan que José podría haber usado un disfraz. Con la ayuda de su jefe, ellos seleccionan las imágenes más probables para enviar a los técnicos frikis de la tecnología de arriba con un requerimiento de limpiar la pixelación. Christian también le envía las mismas imágenes a Barney, que está ubicado en GEH.

Para el momento en que Collins vuelve a llamar, Jason y Christian están igual de ansiosos por las noticias. “Seños, está claro que el secuestrador cambio de automóvil y encontramos cabello rubio largo sintético en el puesto de adelante. Es consistente con la teoría que se fueron del estacionamiento usando un disfraz.”

“¿Alguna señal de forcejeo o sangre?” Christian interrumpe urgentemente, la seguridad física de su familia lo más importante en su mente.

“No, señor. El secuestrador incluso se tomo la molestia de instalar una silla de seguridad para niños en la parte trasera del vehículo. Si pudiese hablar de su perfil, podría decir que él estaba preocupado por la seguridad, que él estaba buscando escapar permanentemente con ellos.”

Eso es positivo, murmura Taylor para sí mismo, pero por la mueca en el rostro de su jefe él sabe que este no comparte su visión. Una vez que ellos confirman con Collins que tienen la última información que pueden conseguir pueden empezar a explorar las formas posibles en que José podría cruzar las fronteras del estado o como podría irse del país.

Entre las próximas horas ellos envían a todos los puntos de anuncios buscando a José, Ana y Chris. Ellos envían un equipo forense a la camioneta abandonada, alertan a todas las estaciones de transporte con fotografías actualizadas así como las parecidas mostrando posibles cambios con disfraces, y continúan recorriendo el material de los monitores mientras esperan por las imágenes mejoradas del estacionamiento.

Al menos Christian está manteniendo las riendas de su control. Manteniéndolo ocupado y envuelto está probando ser la manera correcta con su jefe ansioso.  Los pensamientos de Jason son interrumpidos por el sonido del celular de Christian. El sonido corta el zumbido de concentración alrededor de ellos con lo que se reconoce como el tono de teléfono asignado para Andrea. Puede ser ella simplemente necesitando compartir algo importante, pero todos ellos están conscientes de que también podría ser José. Sus ojos encuentran los de Christian, imitando la mirada aprensiva. La tensión de la habitación es de repente densa. Todos sostienen la respiración mientras Christian activa el altavoz.

“Grey” contesta en un tono mesurado que desmiente las grandes apuestas que esta llamada pueda contener.

*William Congreve. The mourning Bride, 1697.

Muchas gracias por leer. Gracias por la paciencia en la espera de cada capítulo. Por favor no se olviden de dejar sus comentarios.

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33 thoughts on “Capitulo 68

  1. Gracias mil, he esperado este pero estoy ansiosa por que pesquen a Jose, felicidades la traduccion esta muy buena mientras me seguiré comiendo las uñas.

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  2. Adriana Perzmend says:

    Estoy intrigada!!! Por Dios!! Christian conteniéndose? Como será cuando lo deje salir? Y José? Lo detesto aunque entiendo su perspectiva.. Excelente traducción!! Besos. 😉

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  3. Fanny Rebellon. says:

    Este capitulo es muy tenso, dios jose es un desgraciado loco, ni por todo el amor del mundo se le puede permitir algo así, ¿quien le dio el derecho? nunca Ana le dio a entender que guardaba un sentimiento hacia el mas allá que el de la amistad, pero definitivamente loco es loco. Cristian debe contenerse, por eso no esta enloquecido, para el lo primero es la seguridad de su familia, de sus amores, me encanta verlo así, pues eso indica que ha aprendido a tener mucho mas control, por sus amores, y Taylor como siempre genial, aunque pienso que debe ser jodido para grey pagar tanto por seguridad y sucedan estas cosas y sobre todo a su bella familia.
    Mil gracias Monique por tan impactante capitulo, eres fabulosa al haber escrito esta otra parte de la historia de nuestro Grey.
    Y tu mi querida amiga Kereny, mil gracias por regalarnos tu tiempo,eso no tiene precio madre, te quiero mucho, mil gracias de nuevo.

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    • KereCB says:

      Tienes razon en todo lo que dices mi amiga, pero Jose está demente el pobre así que ni como ayudarlo. Gracias a ti como siempre por el apoyo guapa! Un abrazo
      Kx

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  4. Gaby Quiroga says:

    Muy buen capítulo, Jose está completamente loco la, ojalá Ana aguante y no se desespere para no poner en riesgo a sus hijos y a ella porque Christian se nos muere si algo les pasa. Ansiosa por el próximo ojalá no tarden tanto en la traducción por qué me como las uñas y los dedos jajjaj anda gracias.

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  5. Lupita Fernandez says:

    Toda la lectura me la pase sobresaltada, queriendo llorar, insultar o tirarme al suelo a llorar. Mil gracias por compartila eres un sol. Ahora no me quda mas que suplicarte Kere por otra pronta traduccion, me voy a quedar sin uñas y sin sueño. Un abrazo.

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  6. judith alfonzo says:

    Dios que capitulo tan estresante muy bueno pero de nervios

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  7. Guille says:

    Por dios estoy que muero tengo los nervios de punta gracias por seguir traduciendo mil besos 😁

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  8. Ana Beatriz says:

    Hola Kere, es genial que hayas podido traducirnos un poco más de la historia, éste capitulo estuvo buenisimo. José está muy loco, no puedo creer que piense que está rescatando a Anastasia😳 Gracias Monique por compartir tu trabajo y a ti Kere por traducirlo. Esperaré ansiosa el próximo capitulo. Besos 😘

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    • KereCB says:

      Hola Ana. Si voy traduciendo poco a poco, pero nunca las dejare guindadas! Ya se acerca el final así que obvio traducire el Meander completo. Gracias por tu comentario y apoyo Ana. Un abrazo guapa.
      Kx

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  9. Janitzia Berrido says:

    Ayyyy que nervios, que ansiedad, que desesperación. El pobre Grey ni él mismo se aguanta. Estoy loca de que detengan al tipo ese. Tan falto de personalidad. Ahora está hasta medio loco y super insensible. Tu sabes lo que es decirle a Ana que se deshaga del embarazo. Y hablo de manera despectiva de Christhofer. Ayyyy si Taylor no hace algo, Christian va a hacer un puré con él. Gracias Monique y Kere. ESPERANDO EL PROXIMO CAPITULOOOO!!!!FELIZ NAVIDAD!!UN ABRAZO!!!

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    • KereCB says:

      Feliz Navidad y Feliz Año nuevo para ti Ana! Pues si, aunque bien merecido lo tendra por todo el daño que ha hecho. Muchas gracias por tu comentario guapa. Un fuerte abrazo. Mis mejores deseos para este 2016.
      Kx

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  10. Vero says:

    Monique, Kere y a todas las lectoras les deseo una muy feliz navidad!!!!!
    Y espero que papa Noel nos traiga como regalo el proximo capitulo jejejeje beos atodas!!!!

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  11. Elkkiz says:

    Felices fiestas excelente capítulo… Les deseo para este nuevo año prosperidad, salud, amor y sobretodo inspiración… Besos y abrazos feliz 2016 🎉🎉🎉🎉

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  12. Luisa Estrada says:

    Loca me volví con este capítulo excelente traducción, por favor no tardes el próximo

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  13. Verónica says:

    Kereeee ya pasaron los reyes y no dejaron nadaaaaa jaja

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    • KereCB says:

      Verooo sorry 😦 lo se, complicaciones en la vida real un poco feas. Pero ya el capitulo esta terminado. Esta semana Monique lo estara posteando. Un abrazo amiga
      Kx

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  14. Verónica says:

    Que paso Kere, si desde acá puedo ayudarte en algo no dudes en contar conmigo! !!!!

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  15. Ana Beatriz says:

    Hola Kere, espero que todo vaya bien en tu vida. ¿Que ha pasado con el próximo capítulo? Me estoy volviendo loca sin saber como continúa todo. Saludos y besos desde Maracaibo.

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    • KereCB says:

      Hola Ana! El proximo capitulo que es el 69 y el ultimo ya esta en la barra lateral del lado izquierdo, tambien está el capitulo especial de Navidad. Espero los disfrutes Ana. No te vuelvas loca plis!!!
      Un gran abrazo hasta la tierra del sol amada, guapa.
      Kx

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  16. Carlota Medina Sanchez says:

    Hola kare ahora que estaba mas emocionada resulta que la historia está en stanby queremos que siga please please. Quiero que sigas para terminarlo de leer hazlo. Porfa Karla de México

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    • KereCB says:

      Hola Carlota, si, ciertamente estuvo en stand by por algunas semanas, pero como he explicado antes a veces se me complica entre la vida real y los compromisos de mi trabajo. Pero ya estan los capitulos 69 y 70 en la barra lateral izquierda, espero los disfrutes. Gracias por el apoyo y tu comentario. Saludos hasta Mexico lindo y querido 🙂
      Un abrazo
      Kx

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